El informe anual de Amnistía Internacional (AI), publicado este 20 de abril, indicó que durante 2025 la estructura represiva del gobierno de Nicolás Maduro mantuvo patrones de crímenes de lesa humanidad. La organización denunció que, antes del quiebre institucional de enero pasado, el aparato estatal y grupos de civiles armados operaron para “reprimir, silenciar y castigar” a la disidencia, periodistas y defensores de derechos humanos.
Aunque el informe no incluyó el viraje político que comenzó el 3 de enero, ofreció una radiografía del último año de la gestión previa. AI documentó detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas, y subrayó que la impunidad por estas violaciones resultó prácticamente total.
A pesar de que 2025 registró un menor volumen de arrestos políticos en comparación con 2024, la oenegé enfatizó que el hostigamiento nunca cesó. Como contraparte, el informe reconoció la excarcelación de 116 personas -verificada por Foro Penal- durante ese periodo, una tendencia que se aceleró tras la llegada de Delcy Rodríguez al poder.
Amnistía Internacional resaltó que figuras como Rocío San Miguel, Javier Tarazona y Carlos Julio Rojas, quienes permanecieron detenidos bajo el esquema anterior, finalmente recuperaron su libertad en lo que transcurrió de 2026. No obstante, la organización advirtió que la liberación de más de 8 mil personas bajo la nueva Ley de Amnistía no borró la responsabilidad sobre los abusos cometidos.
El documento incluyó datos críticos sobre la actuación de fuerzas extranjeras en 2025. AI apuntó que al menos 110 personas fueron ejecutadas extrajudicialmente en ataques de fuerzas estadounidenses contra embarcaciones en rutas de narcotráfico. Asimismo recordó el caso de 252 venezolanos que fueron devueltos desde El Salvador tras permanecer tres meses bajo desaparición forzada en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot).-


