By using this site, you agree to the Privacy Policy and Terms of Use.
Accept
Reporte Catolico LaicoReporte Catolico LaicoReporte Catolico Laico
Notification Show More
Font ResizerAa
  • Inicio
  • Iglesia Venezolana
    • Venezuela
  • El Mundo
  • El Papa
  • Cultura Católica
  • Opinión
  • Cartelera
  • Trabajos especiales
    • Lecturas recomendadas
Reading: Aniversario del ingreso General Manuel Piar al Panteón nacional
Share
Font ResizerAa
Reporte Catolico LaicoReporte Catolico Laico
Search
Follow US
Opinión

Aniversario del ingreso General Manuel Piar al Panteón nacional

RCL
Last updated: abril 29, 2026 11:15 am
RCL
Published: abril 29, 2026
Share
SHARE

Hildelisa Cabello Requena:

 

El pasado 11 de abril, fueron conmemorados en el estado Bolívar, doscientos nueve años de la célebre Batalla de San Félix, importante confrontación bélica  entre las fuerzas militares patriotas y las fuerzas del ejército realista; los primeros, en su lucha por liberar y ocupar el extenso territorio sur del Orinoco y colocar sus ventajas logísticas y estratégicas al servicio de la revolución de independencia; los segundos, en su esfuerzo por conservar el privilegiado control geopolítico y económico ejercido por las autoridades coloniales españolas asentadas en Guayana desde el siglo XVI.

La Batalla de San Félix, como hemos referido en otros trabajos, no fue un hecho aislado, improvisado, ni fortuito en la lucha patriota por la independencia; ella formó parte sustancial de la Campaña Libertadora de Guayana,  planificada -y ejecutada en sus dos primeras fases-, por el General en Jefe Manuel Piar, a quien correspondió además, comandar exitosamente la importante batalla,  asegurando a la causa revolucionaria, -en palabras de Simón Bolívar-,  “el territorio clave”, a los objetivos de la independencia, no solo de Venezuela, sino, de otros importantes espacios geográficos suramericanos.

Los sucesos desencadenantes como consecuencia de la victoria militar alcanzada por el Ejército Libertador en la Sabana de Chirica el 11 de abril de 1817, hace doscientos nueve años, sin duda alguna, no solo originó la ruptura definitiva, en agosto de ese mismo año, con el orden colonial en la Provincia de Guayana, que se expresó en el cambió de dirección de la estructura política, social y militar colonial en la región; sino, ofreció un abanico de grandes posibilidades (geopolíticas, logísticas, estratégicas, otros) en favor de la revolución que se hicieron sentir no solo en Venezuela, sino, en todo el continente suramericano donde desde 1810 nuestros Padres Libertadores venían luchando por crear repúblicas independientes, al margen del control y dominio colonial español.

Sin embargo, no fue sino el 28 de abril de 2022, doscientos cinco años después de que el General Manuel Piar protagonizara, entre otros importantes eventos en la región,  la crucial Batalla de San Félix,   cuando el Estado venezolano autorizó y formalizó oficialmente el ingreso simbólico de sus restos al Panteón Nacional de Venezuela, sagrado lugar de la Patria reservado a los creadores de la república, erigido a esos fines por el presidente Antonio Guzmán Blanco en 1876.

La merecida distinción gubernamental otorgada al General en Jefe Manuel Piar, aunque muy tardía, cerró un prolongado ciclo de reclamos que exigían conferirle al prócer un lugar en ese sagrado recinto de la nación, al que se habían unido las voces de cronistas, historiadores, investigadores, intelectuales; entre quienes bien merecen ser mencionados los fieles y consecuentes ciudadanos que han admirado y valorado su vida, su obra y su sacrificio, y quienes, a decir  verdad, fueron los que mantuvieron vivo ese reclamo, el cual, para el año 2022  rondaba ya siglo y medio; es decir, desde que fue creado aquel altar para los libertadores de la Patria!  Fue así como, un día como hoy, aquellas voces se unieron en un solo sentimiento al pueblo venezolano y caribeño, sus instituciones y autoridades nacionales e internacionales, regionales y locales, para celebrar el tan anhelado y viejo petitorio. A decir verdad, un acto impregnado de afecto, consenso, respeto y justicia, mediante el cual se saldaba una deuda histórica, moral y ética con el valiente y recordado patriota americano, insigne figura de nuestra gesta independentista, injustamente subestimada y desfigurada en las páginas de nuestra literatura venezolana e Historia Patria.

¿Qué  debemos esperar después de alcanzar ese anhelado objetivo? Hacer propicia la oportunidad para comenzar a reescribir su Historia de vida, destacando, no su fusilamiento, -craso error historiográfico-, sino, su experimentada, ingeniosa y exitosa  trayectoria y participación como estratega militar y visionario político de la guerra de independencia. Para ello se impone una labor de búsqueda, rescate, revisión, comprensión y análisis documental, crítico y objetivo, de los hechos que guiaron y marcaron su temprana incorporación a las filas del Ejercito Libertador.

El estudio que se propone, permitirá enriquecer y elevar el relato tradicional en torno a su figura; ésta sin duda es ocasión para “pasar la página” al reiterativo discurso inspirado en narrar y repetir cronológicamente la retahíla de exitosos encuentros con el enemigo en los campos de batalla, a lo cual se sumó el discurso que desde 1817, mantiene entrampado a los estudiosos de esta prócer figura, en las  “desaveniencias” con el Libertador Simón Bolívar. En ese sentido, resulta preocupante la manera como la historia en torno a la vida del destacado prócer, ha estado envuelta en un manto de suposiciones, especulaciones, anécdotas y conjeturas, mitos y leyendas, que en nada han honrado su memoria. Desconocemos investigaciones, científicamente documentadas, en relación a su muerte; igual pudiera afirmarse la ausencia de estudios en relación a su visión y posición política e ideológica sobre la guerra que se libraba en el siglo XIX; son poco conocidas sus expectativas como estratega militar y sus conocimientos sobre la región del sur venezolano que le permitió planificar la exitosa Campaña Libertadora sobre Guayana; en fin, muy poco se han investigado los aspectos cruciales que lo convirtieron en pieza clave en la conducción del proceso revolucionario, donde tal vez subyacen las motivaciones que pudieron haber dado origen a posibles “desencuentros”, no solo con el Libertador, sino, con otros miembros del alto mando castrense de la revolución. En virtud de ello, nos resulta injusto que durante más de dos siglos, haya sido su fusilamiento, y no su temple libertario, sus logros e impronta revolucionaria en Venezuela y el Caribe, los referentes que acompañan el relato histórico tradicional que lo hace parte destacada de los hombres que dirigieron el proceso de la guerra de independencia en el siglo XIX. La prolongada etapa de suposiciones, mitos, leyendas y especulaciones que han envuelto su vida, su obra y su muerte, debe dar paso al estudio de aspectos más importantes, escasamente analizados y hasta ahora no considerados; es decir, su pensamiento ideológico y su visión geopolítica de la época que le correspondió vivir; hasta ahora, su actuación se ha centrado en su experiencia militar y los logros alcanzados en este campo en favor del proceso de independencia, muy particularmente en el oriente  venezolano en el siglo XIX. En el relato histórico de nuestro país, la figura del General Manuel Piar está ausente, su rol protagónico y la trascendencia geopolítica continental de la Campaña Libertadora de Guayana, producto de su experiencia como estratega militar y su compromiso con la revolución, es desconocido por la mayoría de los venezolanos.

En virtud de ello, su ingreso al Panteón Nacional de Venezuela el 28 de abril de 2022, cuyo evento estuvo precedido de un acto protocolar de carácter oficial, por parte del ejecutivo nacional de Venezuela y Curazao, es sin lugar  a dudas, el más grande reconocimiento que se le ha tributado por su entrega y compromiso con la independencia  de nuestros países suramericanos y caribeños. La figura y el legado libertario del General en Jefe Manuel Piar fue peligrosamente excluida de las páginas de nuestra Historia Nacional. Alcanzar su justo  posicionamiento en el relato historiográfico regional y nacional venezolano, será una tarea ardua. A ese objetivo se propone hacer un alto, inventariar,  ubicar, publicar o reeditar las obras que se hayan escrito sobre su labor en favor de la revolución de independencia, identificar documentos en archivos dentro y fuera del país y proceder en consecuencia. Ello facilitará a los interesados de cara al futuro elaborar una auténtica biografía, documentada y crítica, sobre su egregia figura.

Solo así, será posible el posicionamiento historiográfico y la comprensión de su visión geopolítica de la guerra, su férrea posición en defensa de ocupar y colocar, en favor de la revolución de independencia, las ventajas que ofrecían en aquel momento, estratégicas regiones venezolanas. Sin duda alguna, su prolongada presencia y participación en las luchas libradas en favor de la independencia en el oriente venezolano, le permitieron interpretar y concebir los planes, tácticas y estrategias necesarias para recomendar -empecinadamente- su más ambicioso proyecto político-militar, sin sospechar siquiera, que con ello cerraba honrosamente su último, y más importante ciclo de vida en favor del proceso emancipador venezolano, suramericano y caribeño: La ocupación y liberación de la provincia de Guayana, también reconocida como: Campaña Libertadora de Guayana.

Visto así, el ingreso simbólico de los restos del General en Jefe Manuel Piar al Panteón Nacional, representa para Guayana, el estado Bolívar, sus instituciones y su gente, un gran compromiso: mantener  fidelidad a su memoria, promover y fomentar el conocimiento de su impronta libertaria, en particular, la importancia y trascendencia  continental de su ejecutoria libertaria en Guayana. No se debe olvidar que el lugar otorgado a Manuel Piar en el Panteón Nacional de nuestro país, representa, hasta ahora, el más alto tributo recibido por el ilustre prócer por el servicio prestado a nuestra patria suramericana; lo cual perpetuará por siempre el reconocimiento eterno al que se ha hecho merecedor como Héroe de la Patria, y sellará por la eternidad los lazos y vínculos indisolubles que lo unen a Venezuela, su pueblo y la historia republicana de esta nación que contribuyó a erigir

¡Descanse en paz General!.-

 

 

 

You Might Also Like

¡Nunca más improvisaciones!
Oswaldo Páez-Pumar: Todos contra Israel
Bolos y yanquis en La Habana
Derechos Humanos
Pedro Pacheco Rodríguez, Presidente de la ABV y la Reinvención de los Gremios Empresariales
Share This Article
Facebook Email Print
© Foxiz News Network. Ruby Design Company. All Rights Reserved.
Welcome Back!

Sign in to your account

Username or Email Address
Password

Lost your password?