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Bi Gan, director de ‘Resurrection’: «Estamos perdiendo la capacidad de comprometernos con el mundo»

RCL
Last updated: mayo 1, 2026 11:41 am
RCL
Published: mayo 1, 2026
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‘Resurrection’ es el cuarto largometraje del cineasta chino Bi Gan, una obra que consolidó su estatus como uno de los autores más radicales y visionarios del cine actual. Tras ganar el Premio Especial del Jurado en Cannes 2025, la película se convirtió inmediatamente en un fenómeno entre los que la aclamaban como una «obra maestra» o los que la calificaban de «confusa» y «pretenciosa». Este viernes por fin se estrena en cines en España para que cada espectador haga su juicio.

Bi Gan, que visitó Madrid el pasado mes de noviembre, explicó a ABC que la idea surgió de una pregunta: ¿qué pasaría si perdiéramos nuestra capacidad de soñar? Esta premisa distópica funciona en realidad como una metáfora de la pérdida de asombro en la sociedad contemporánea. La película se convierte en un esfuerzo por «resucitar la inocencia» de la primera mirada. «Hoy vivimos rodeados de ilusiones, pero no de sueños», cuenta Bi Gan: «Estamos perdiendo la capacidad de comprometernos con el mundo, y eso es lo que más me preocupa».

Para él, no se trata de una fantasía distópica, sino de una advertencia. «Vivimos rodeados de ilusiones, pero no de sueños. Esperamos el amanecer no por su belleza, sino porque deseamos que nos transforme. Y lo que se desvanece, casi sin ruido, es nuestra capacidad de comprometernos con el mundo». Bi Gan celebra que la «complejidad» de su película sea parte de la experiencia que propone al espectador. «Es como cuando estamos soñando: tenemos muchas imágenes en la cabeza, muchos mensajes, muchos sonidos; pero el momento más fantástico de un sueño es cuando uno se despierta. Lo que quiero es entregar esa sensación al público: que, después de verla, puedan sentir lo mismo que al despertar».

La película está dividida en seis capítulos que, según Bi Gan, funcionan como «estaciones sensoriales» de un viaje interior que expone al cuerpo, correspondientes a los cinco sentidos más la mente.

Del cine mudo al ahora

Esta estructura transforma la narrativa en un tributo cronológico y temático a la historia del cine, convirtiendo cada capítulo en un microcosmos sensorial que refleja la evolución de la experiencia cinematográfica. El viaje comienza con el cine mudo, evocando el nacimiento del medio y un homenaje explícito al expresionismo alemán. Aquí, la gestualidad, la iluminación dramática y los escenarios distorsionados comunican emociones y conflictos sin la necesidad de que haya palabras de por medio. Sin embargo, en este primer acto, la ausencia de sonido enfatiza la potencia de la imagen como lenguaje universal; Bi Gan recuerda que el cine nació como un arte visual puro, capaz de transmitir humanidad y tragedia a través del movimiento y la composición. En ‘Resurrection’, el sonido deja de ser un mero acompañamiento y se convierte en vehículo de la narrativa y la psicología de los personajes.

A medida que el filme avanza, los sentidos se vuelven más abstractos. El olfato se vincula con la memoria pura, con la capacidad de evocar fragmentos de la infancia, aromas familiares y los ecos de seres amados. . Por su parte, el gusto se convierte en lo que para Bi Gan se podría llamar el «sentido común artístico»: una emoción compartida y resonancia estética que une al público con un pasado emocional colectivo, donde cada bocado o sabor narrativo remite a sentimientos universales de nostalgia, deseo o pérdida.

En el centro de esta estructura sensorial se encuentra el protagonista, el hombre/monstruo, (Jackson Yee), quien encarna al último soñador de la humanidad. Sus visiones son formas fílmicas que la humanidad debe recuperar: fragmentos de memoria, estilo y emoción que recuerdan la riqueza perdida de la experiencia humana. En él se concentra la tensión entre la decadencia de la percepción sensorial colectiva y la posibilidad de reencuentro con los orígenes del arte, como si sus sueños fueran la llave para reconectar con un pasado que, aunque fragmentado, sigue vivo en la forma pura del cine.-

Carmen Burné/ABC

30/04/2026 

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