Jesús Mazzei Alfonzo:
La combinación entre polarización política y medios televisivos, redes sociales, continuará siendo un elemento central del proceso electoral de este año ya que atizará aún más la polarización y el debate de los diferentes issues de campaña
A sólo tres días hoy día jueves 22, Brasil, se apresta a celebrar el próximo domingo 25 de octubre unas elecciones definitorias, claves e importantes, que determinarán el rumbo de su democracia y el devenir político y económico para los próximos años ya entrando a la finalización del primer tercio de este siglo XXI, por varias razones; que enumeramos a continuación: primero, por lo complejo del panorama geopolítico regional latinoamericano de movida del péndulo político e ideológico, de una marea rosa no tan radical cómo la de inicios del siglo XXI, a la derecha con sus diferentes matices, luego están, las variables geoeconómicas y que por primera vez se está discutiendo qué tipo o cómo será su política exterior, en qué relación exterior tendrá Brasil, en tres áreas importantes a saber: cómo será la relación con los Estados Unidos ( cercana con Bolsonaro, crítica y de mayor conflictividad en los años que tiene todavía de mandato Trump con Lula), también tener una posición intermedia en la rivalidad EE.UU y China( que no afecte las inversiones y comercio del Brasil) y por último, y no excluyente otros temas, como por ejemplo: la visión multilateral, el cambio climático. Está también el aspecto de reorganizar y coordinar su relación con América Latina, en un continente que ha virado a un eje liberal y conservador sobre, sobre observando el futuro bilateral de la algunas de sus relaciones claves como son con la Argentina (no habido visitas presidenciales en ambos países en estos años), Venezuela ( la transición hacia adonde? Rol del Brasil activo, pasivo, indiferente, no vincularse o inmiscuirse), Mercosur y la CELAC.
Por otra parte, ya concretándonos al panorama político brasileño, serán las últimas elecciones donde Luis Inacio Lula da Silva, participará electoralmente, lo que entraña un desafío para la izquierda brasileña y además, la sustitución y relevo generacional, visto los resultados de la primera vuelta donde no salieron electos Gleisi Hoffman y Fernando Hadad, lo que depara un futuro incierto para la consolidación de un liderazgo de relevo fuerte y arraigado en lo particular del rol y papel hacia el futuro sin Lula y la estructuración del relevo generacional del liderazgo de carácter colectivo partidista del PT, para los años venideros, que deberá plantearse a la izquierda, además, la derecha y el centro político, por un lado, están definidas política y electoralmente hablando, por la profunda y excesiva polarización y fragmentación, existente en el actual panorama político brasileño, que a engullido prácticamente al centro político, representado, otrora por el PFL ( hoy DEM), PMDB, PSD, y el PSDB que tienen líderes individuales importantes, pero no tienen la fortaleza y peso, partidista de antes, dentro de la dinámica reciente del sistema político brasileño y por último, la reconfiguración de la coalición presidencial, para el próximo mandato es un elemento a tomar en cuenta y tambien que las últimas pesquisas muestran un empate técnico entre Lula y Flavio Bolsonaro, sobre todo al aproximarse la segunda vuelta el próximo domingo, que dará legitimidad de origen, pero no desempeño, lo cual es la eficacia e eficiencia a la hora de gobernar y plantear políticas públicas que se ejecutarán con el tiempo, aunque en estas elecciones en particular se está escrutando el performance de Lula estos últimos 4 años y el legado del PT a lo largo de este siglo XXI.
Deseo remarcar una idea ya planteada la cual la contextualización y, además, caracterización, es importante dada toda esta circunstancia, que redefinirá a mediano plazo en ese sentido, lo que los politólogos brasileños, denominan la coalición presidencial, que ha sustentado parlamentariamente al seno, al interior del parlamento nacional; en el Congreso Nacional el apoyo legislativo al gobierno y el soporte político, que le ha dado, a todos los gobiernos surgidos en las urnas brasileñas desde la redemocratización, en 1985 y por supuesto, el próximo período cuatrianual, de gobierno que se inicia el 1ero de enero de 2027, reforzará aún más esta tendencia, la necesidad de formar una coalición de gobierno interpartidista, sea que Luis Inácio da Silva, sea reelegido, o gane Flavio Bolsonaro. El rol del Congreso será determinante en las coaliciones parlamentarias a partir del año 2027, en dos áreas presupuesto y propuesta de enmienda (PEC).
Dado en ese punto, que el próximo parlamento tendrá un peso importante el eje conservador y los partidos del centro serán determinantes en la configuración de la coalición gubernamental, que le dará soporte político y parlamentario, si se confirma la victoria de Bolsonaro con mayor seguridad, pero genera un ruido e incertidumbre sí Lula es el vencedor, dado que su bloque de izquierda, en mi apreciación personal tiene un menor margen de maniobra para generar una coalición creíble y sustentable de coalición presidencial, de todas formas hay que esperar sobre todo, luego que pasen las fiestas decembrinas para vislumbrar el panorama político en ese sentido y como se mueven los principales caciques políticos en ese sentido y que cuotas adquieren al interno de la coalición.
Esto, por otra parte, indudablemente va tener que ver cómo se muevan las tendencias y la intención de voto, desde el punto de vista electoral, que se establecieron en la primera vuelta donde por ejemplo en el centro norte y norte, del Brasil, bastiones tradicionales y naturales de los votos de la izquierda se consolidaron y cómo se moverán también intenciones del voto y las tendencias electorales y que la región sur y sur-este, han sido en el pasado baluartes del voto de centro y una derecha-liberal-conservadora democrática, en ese eje y el este son los puntos de apoyo y bastiones, de una candidatura mayoritaria de la oposición y aquí está el gran desafío, consolidarlo y lograr por ejemplo una victoria en otro estado del norte además, de Amazonas, veremos.
Otro factor elemento a tomar en cuenta, es el factor de la esposa de Jair Bolsonaro, Michelle Bolsonaro, quien salió electa senadora por el Distrito Federal, alianza electoral que salió vencedora en la capital con peso en el voto femenino, al ser ella mujer e igualmente, militante activa de la iglesia cristiana evangélica neopentecostal, elemento que está jugando un aspecto importante en las últimas elecciones, un peso determinante; del factor religioso y sector, electoral importante, para el bolsonarismo, es un actor de peso con el que hay que contar y negociar.
A esto se debe agregar un elemento adicional, el precedente en el escenario político brasileño la cual es la ola de descontento que tuvo como caldo de cultivo las denuncias e investigaciones sobre actos de corrupción (caso Vorcaro, TSJ entre otros) que involucraron a gran parte de líderes del sistema político brasileño, en especial del Partido de los Trabajadores (PT), el Movimiento Democrático Brasileño (MDB), el Partido Progresista (PP) y el Partido de la Social Democracia Brasileña (Psdb). Los dos principales casos de corrupción, el llamado Mensalão y la operación Lava Jato, destaparon una explosiva caja de pandora, que abrió la emergencia al bolsonarismo como movimiento político, luego del año 2016 y que aún hoy influencia el panorama político-electoral brasileño y los casos recientes tocan a ambas candidaturas.
Asimismo, aparecen también en la escena electoral los excandidatos identificados claramente con Bolsonaro, que en su conjunto reúnen aproximadamente el 12% de intenciones de votos claves para esta segunda vuelta: los gobernadores Ronaldo Caiado (GO), Ratinho Júnior (PR) e Romeu Zema (MG), con las subida en las encuestas de Flavio Bolsonaro en este último mes de octubre, que lo hacen el candidato único de la derecha y oposición del Brasil, de acuerdo a Datafolfa y Quest, en los últimos sondeos de opinión, Lula perdió inesperadamente en la primera vuelta, pero en la segunda un empate técnico, con un resultado ahora en este momento imprevisible desde mi punto de vista, ahora la primera opción la tiene Bolsonaro, de acuerdo a los últimos sondeos de la semana pasada de Datafolha y CNT, veremos como se mueven en los sondeos de este final de semana.
Temas
Los issues de campaña de la derecha giraron durante la campaña en torno a los temas de seguridad, recordar la mega operación en la ciudad de Río de Janeiro a las bandas criminales y de narcotráfico, otro tema importante, será, y que el crecimiento económico multiplicador al seno de toda la economía brasileña, la inflación, no ha tenido una contención efectiva, la influencia del crecimiento de la inflación ocasionada por el aumento del combustible, dado la subida de precio del diésel y la gasolina, al interno de la economía brasileña ocasionada por la guerra del medio oriente que está afectando la comercialización y el nivel del precio de petróleo fundamentalmente el precio de referencia Brent, y que se implemente medidas que amortigüen el impacto interno en el precio de bienes y servicios de la población brasileña.
Por otro lado, a su vez, intensificará la discusión y debate, sobre los temas de campaña en torno a la calidad y gobernabilidad de la democracia brasileña hacia el futuro y su valor intrínseco dado los episodios y condenas a los intentos golpistas de enero del 2023, el programa Pé- Media y la exención del impuesto de la renta a quien gana hasta 5.000 reales, y del efecto multiplicador que este produce en importantes sectores sociales, la repercusión de la votación del reordenamiento de la jornada laboral( 6×1) que ha sido apoyada al final por Bolsonaro, siendo esta una bandera de Lula , veremos cómo impacta esto en el comportamiento electoral de los brasileños además, de las positivas acciones internacionales de Lula en su política exterior, que han calibrado la posición de un país desde el punto de vista internacional, que busca un mundo más justo, donde la negociación sea el pivote de las relaciones internacionales y la diplomacia multilateral, juegue un papel más activo y no el unilateralismo de las grandes potencias, jugar un rol más activo de Global Player, esto hoy está en un debate amplio e intenso.
Un actor muy importante en las modernas campañas electorales contemporáneas será una vez más el rol de las redes sociales, el uso de la inteligencia artificial, por las distintas candidaturas en su estrategia de comunicación y posicionamiento de los diferentes temas de campaña electoral, no debemos olvidar que Brasil.
La combinación entre polarización política y medios televisivos, redes sociales, continuará siendo un elemento central del proceso electoral de este año ya que atizará aún más la polarización y el debate de los diferentes issues de campaña, y será muy explotado por los partidos contendientes. Se cruzaron temas políticos, económicos, internacionales, los diferentes conflictos geopolíticos. Hay una racionalización personaliza de la política brasileña en concreto en la política brasileña
Tres rasgos muestran las encuestas al momento de escribir y culminar este artículo, sobre las perspectivas electorales del Brasil en los últimos días. Por una parte, consolidación de una candidatura de derecha y se refuerza la polarización política entre el Partido de los Trabajadores y el Partido Liberal( que aglutina a la mayor coalición de oposición) y, además, un rechazo de Lula del más del 50,6%, poco apoyo en el determinante sector de votantes del sur del país y asimismo, escaso apoyo en los sectores medios de la población que son determinantes en este espacio geográfico del país el sur-este lo que refuerza aún más la polarización, por lo que se prevé un resultado muy competitivo y cerrado, probablemente.
Por ello, algunas encuestas, como la de CNT, manifiestan que hay un escenario indefinido a pesar de la preferencia a Bolsonaro en primer lugar en torno a un 47,00%, pero con una tasa de indecisos aún es alta dado que Lula está buscando movilizar este sector y Lula con 45,00% y un margen de ventaja en la segunda vuelta del, que oscila entre el 2% y el 4%.
Finalmente, una encuesta reciente de la Genial/Queast, muestra a Flavio Bolsonaro, por delante de Lula, en las intenciones de voto, no obstante, la encuesta manifiesta la tendencia a un empate técnico en la segunda vuelta, veremos sí esta tendencia se consolidó y marca una pauta para la segunda vuelta en los próximos días, y la brecha, se mantiene o se rompe a favor de uno de los dos candidatos.
PD: el pasado domingo 18 de octubre fue el debate a las 8 pm hora de Brasilia fue un debate presidencial transmitido por la Band, bronco, duro y con poca discusión en propuestas, acusaciones mutuas de corrupción. Observaremos cómo se mueven las pesquisas después de este debate presidencial, realizadas en caliente al finalizar el debate presidencial, sobre todo para movilizar a los indecisos o vacilantes y abstencionistas, electores.
Mañana viernes, 23, a las 9 pm hora de Brasília, en la O’Globo el último debate entre ambos candidatos, al culminar este artículo las pesquisas muestran una diferencia a favor de Bolsonaro del 2%, un empate técnico, el resultado pareciera será muy cerrado, un pronóstico arriesgado dado el resultado de la primera vuelta, que fue imprevisto.-
Imagen referencial: El País,España
22/10/2026 05:02 am
jesusmazzei@gmail.com


