Por estos días, nuestros brigadistas y bombero
Ante ello resulta justo y necesario poner de relieve a cada uno de nuestros nuestros bomberos, los que aún en supina inferioridad de condiciones, no retacean su “voluntaria” disponibilidad personal,
Los titulares de semejantes destratos públicos y privados, son al fin y al cabo quienes, magnánimamente, están logrando en la medida de lo imposible, salvar vidas, fauna, biodiversidad, recursos naturales (vg., flora, biomas, biósfera, etc.), propiedades, paisajes pero mucho más.
Agravaría e incrementaría nuestra deuda e ingratitud, la implícita influencia social altruista de valores y actitudes solidarias absolutamente ejemp

A todo esto, recurrentes, flagrantes e inexplicables mezquindades, omisiones y excusas del poder, nos permiten preguntarnos: ¿Qué más hace falta que hagan, ofrenden y demuestren nuestros Bomberos ya en categoría de “héroes anónimos, vivientes” para activar con trámite exprés la legislación necesaria, apropiada y suficiente para abastecerlos, pertrecharlos y viaticarlos diariamente, remunerarles mensualmente y asegurarles un retiro decoroso (no como el actual) para cada uno de estos ciudadanos que ´en el océano de la disparidad´ se entregan por nosotros, “los demás”, en condiciones cada día más absurdamente expuestas, ri
Se trata de hombres, mujeres y jóvenes que dejan sus familias, tareas, estudios, intereses, talleres u oficios para combatir las llamas… cuándo, cómo, dónde, con lo que tengan o puedan y hasta que sea necesario.
¿Cuántos bomberos en su periodo laboral ordinario de vacaciones, cumpleaños, festejo o adversidad familiar, nochebuena o año nuevo, en lugar de pasarla con sus familias y amigos, tienen que estar en la primera línea y al frente del combate ígneo, manteniéndonos a salvo de éste, aquél u otro incendio, cada vez más feroces e inclementes?
Su servicio, entrega y ofrenda personal sin reservas, deben ser generosamente reconocidos, enaltecidos y estudiados (Educación Constitucional Ambiental) en términos institucionales y éticos; su sacrificio ejemplificador y “contagioso” ya no debe ser ignorado ni despreciado con el fuego de las excusas.
Lo cierto es que, todos estamos admirados, conmovidos, asombrados y orgullosos de nuestros bomberos, pero con eso, con medallas, diplomas, espacios periodísticos y aplausos, ¡no alcanza!
Entonces enoja y cuesta admitir que, por ahora, las cosas aún son cómo no deberían ser, cuando la escala de valores y consideración axiológica
Por último, toda conciencia de ciudadanía como virtud cívica nos urge activar responsabilidades y deberes tanto institucionales, personales solidarios como profesionales y comunitarios. Ésta, y no otra, es la mejor garantía de la consagración de los derechos, como emanación natural del entrecruzamiento de los deberes de todos. Ese es el horizonte de una civilización fraternalmente relacional, colaborativa y cooperativa de sujetos éticos para la cual, un sólido, noble y cabal reconocimiento, una segura protección y una digna estimación concreta para el bienestar de la comunidad de nuestros bomberos, ya no debe esperar. Al menos cuando sobra dinero para legisladores y miembros del tribunal superior de Santa Cruz.-
Roberto Fermín Bertossi
Experto CoNEAU / Cooperativismo


