By using this site, you agree to the Privacy Policy and Terms of Use.
Accept
Reporte Catolico LaicoReporte Catolico LaicoReporte Catolico Laico
Notification Show More
Font ResizerAa
  • Inicio
  • Iglesia Venezolana
    • Venezuela
  • El Mundo
  • El Papa
  • Cultura Católica
  • Opinión
  • Cartelera
  • Trabajos especiales
    • Lecturas recomendadas
Reading: El arte de Gobernar hoy en el siglo XXI
Share
Font ResizerAa
Reporte Catolico LaicoReporte Catolico Laico
Search
Follow US
Opinión

El arte de Gobernar hoy en el siglo XXI

RCL
Last updated: enero 9, 2026 10:34 am
RCL
Published: enero 9, 2026
Share
SHARE

Jesús Mazzei:

Este artículo lo escribo motivado, por las ideas, planteamientos, documentos del Consejo Latinoamericano de la Administración para el Desarrollo (CLAD), organismo intergubernamental fundado entre otros, por Venezuela, (México y Perú los otros dos miembros fundadores), a iniciativa del primer gobierno del presidente Caldera, en 1972, en su primera administración (1969-74) sus ideas me nutren, y además lo intrincado de gobernar con todos los acontecimientos y hechos del pasado año, donde los gobernantes se movieron entre en dos aguas para tomar decisiones y ejercer el complicado oficio de gobernar, por una parte, guiados entre otros, por la intuición personal y el juicio, con base a la información que recibe de sus ministros y asesores y de la lectura de informes oportunos sobre diversos temas.

Por otra parte el año pasado, la reunión del gabinete de presidente Trump, con Elon Musk, como invitado especial a finales del mes de febrero del año 2025, lo cual causó gran controversia por su presencia y por las ideas que deslizó y además, en el caso estadounidense y sobre todo por el estilo del actual inquilino de la Casa Blanca Donald Trump y su jefa de Gabinete, Susie Wiles, (que es el cerebro y nervio del gobierno-Chief Of Staff-) ya que ella despacha directamente con los secretarios de los diferentes departamentos y el órgano colegiado no tiene competencias específicas más allá del asesoramiento del presidente, el cual es su función principal. Lo componen el vicepresidente, los secretarios de departamentos ejecutivos, la jefa de gabinete y otros miembros con diferentes cargos. Y, la impactante, insólita e inédita, escena entre Trump y Zelenski, el pasado viernes 28 de febrero del año 2025 en el Salón Oval, de la Casa Blanca, ejercicio del poder en forma cruda, bruta y concreta; no es una bravuconería y palabras altisonantes de Donald Trump, es una nueva era de la posición de los Estados Unidos en el mundo (cómo redefinir la relación con la OTAN y Europa y países rivales).

Gobernar, entonces, en los próximos años será aún más un asunto complejo y complicado, por el momento de cambios epocales a nivel global, regional y a nivel local de cada uno de los países donde el asunto de gobernar, no es un tema sencillo y que además, que está en proceso de evolución entre otras cosas por la globalización y la cada vez más acelerada revolución que afecta la TIC´S y la revolución de la Inteligencia Artificial, y esto se pone entre otras cosas, de manifiesto, y que reflejan la importancia del tema en algunos organismos regionales que trabajan sobre el tema por algunos hechos concretos en nuestra región por una parte, en la importancia de la convocatoria de la CEPAL, en el mes de febrero pasado del 2025,, para examinar entre otros temas, la oportunidades y posibilidades y retos del gobierno abierto a nivel local, pero que se extiende a los prolegómenos de lo gobernable a lo regional y nacional y del Foro los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en Chile en marzo del año pasado, entre otras iniciativas de este organismo especializado de la ONU y las iniciativas del CLAD, a inicios del año 2025.

Estas ideas vienen a colación además, cuando en una reciente entrevista que leí al brillante economista británico John Kay, en el periódico El Mundo de España, el pasado 31 de diciembre de 2025, plantea las diferencias entre la economía, la física y añadiría yo la política, acerca del proceso de toma de decisiones y la visualización que se suele tener para resolver problemas de la realidad; plantea lo siguiente y abro comillas”… Kay elogia el enfoque del expresidente estadounidense como el modelo de toma de decisiones racional en un mundo de incertidumbre radical. Obama no buscó un número mágico; buscó entender la narrativa. «Hizo lo que cualquier persona sensata que toma decisiones haría, que fue ver cuánta información relevante para esa pregunta podía obtener y, luego, decidir: «¿Tengo la confianza suficiente para pensar que las cosas probablemente saldrán bien?»».

 

Para Kay, hay una diferencia abismal entre lo «probable» en el sentido matemático (cuantificable) y en el sentido del lenguaje común (verosímil). «La probabilidad implica alguna capacidad para cuantificar las cosas, mientras que yo siento sobre el mundo que hay muchas cosas que no sé y no puedo saber, pero puedo hablar de cosas siendo probables o improbables, y eso tiene sentido», concluye. Si el pasado reciente está plagado de errores de cálculo, el futuro inmediato nos presenta un desafío aún mayor: la Inteligencia Artificial. Silicon Valley nos vende una promesa seductora: con suficientes datos, la máquina puede predecir el mañana. Cuando se le sugiere que estamos entrenando a las máquinas para ser idiot savants -genios capaces de ganarnos al Go pero incapaces de comprender el contexto de una crisis humana-, el economista asiente con gravedad. «Lo seremos nosotros si estamos demasiado dispuestos a creer lo que nos dice la Inteligencia Artificial», advierte Kay. Para él, la IA es excelente resolviendo puzles (juegos con reglas fijas), pero terrible enfrentando misterios (la vida real).

La conversación se torna sombría al abordar las consecuencias políticas de esta arrogancia matemática. Vivimos tiempos de polarización extrema y populismo rampante. Kay no elude la autocrítica. Admite que el auge de figuras que ofrecen soluciones simples a problemas complejos es, en gran parte, culpa de una élite tecnocrática que respondió a la ansiedad de la gente con estadísticas frías y modelos fallidos. «Existe una sensación general de que la gente como nosotros -bien educada, formada en Oxford, políticos, funcionarios y banqueros- no hemos hecho un muy buen trabajo gestionando las cosas durante los últimos 20 o 30 años». Kay argumenta que los seres humanos no pensamos en probabilidades; pensamos en historias. Y cuando la realidad se vuelve incomprensible y los expertos fallan, el vacío se llena con narrativas, sean verdaderas o falsas.

En efecto, es un desafío y es un reto a la vez, aún mayor de cumplir con los objetivos planteados, es un asunto transdisciplinario, por ello, el político que se prepara para gobernar previo a llegar este proceso complicado socio-político, debe haber tenido una inculcación previa de valores y principios éticos-morales, el valor del trabajo en equipo, el sentido del liderazgo sano y coherente, saber trabajar en equipo, formación intelectual importante, experiencia organizacional previa, que puede ser en el ámbito privado o público, comprensión de la interacción, repercusiones entre lo interno y externo de una nación entre otras variables a tomar en cuenta, para poder ejercitar esta compleja y complicada función en los tiempos que corren.

Por ello, cuando se asoma el individuo a la función del gobernar, el político-gobernante de una nación, tiene el inmenso desafío de gobernar no solo para una parcela del país, una facción, una parcela, sino para toda una nación, es la obra de una élite, nos guste o no, es la realidad, de quienes gobiernan, pero para eso, la cabeza del Estado requiere de gente capacitada, experimentada, formada académicamente, competente y con mesura a la hora de no sólo formular políticas públicas, sino como implementarlas y no hacerlo de forma, improvisada. Ello pues, se adquiere con conocimiento y experticia política y técnica pues. Para citar un ejemplo del gobernar, las reuniones del Consejo de ministros, deben manejarse con la discreción y prudencia del caso, no hacer espectáculos circenses, debido a que allí se debaten y toman decisiones delicadas de Estado, es el área neurálgica del cerebro de gobernar un estado (el lamentable espectáculo del consejo de ministros de Colombia del mes marzo del año 2025 pasado, no debe volverse a repetir, por el bien de ese gran país hermano y tampoco copiarse en otras latitudes).

Tomando prestadas ideas fuerzas kissingerianas entre otras como: sentido de las proporciones, balance de poder e intereses vitales y secundarios, observamos que estos estan ausentes en la actual realidad política latinoamericana, falta de sentido de la ubicación y sobriedad a la hora de actuar en un oficio tan delicado como es la política y sobre todo cuando se está en funciones de gobierno, donde se debe actuar sin histrionismo y con sentido de estado.

Por ello, se debe profundizar en las capacidades y conocimiento, de la función de gobernar, sobre todo en la oficina del alto gobernante (el jefe del Estado o de Gobierno). Esto requiere liderazgo transformacional. Por ello, la primera condición para gobernar es saber escoger sus colaboradores, segundo, tener un norte de políticas públicas con sentido común y que generen confianza.

Esto por lo demás, no se ha cumplido en Venezuela, en los últimos 27 años, yerros, errores y desatinos en muchos campos del hacer gubernativo, ya que se presenta entre otras cosas, alta rotación de los altos cargos directivos (ministros y presidentes de empresas del Estado, directivos de segundo escalón, jefe de misiones diplomáticas), analfabetas funcionales con título, que no saben qué hacer en un cargo, no tiene destrezas de dirección, planificación y coordinación y trabajo en equipo y una excesiva militarización de la administración pública y creen que los organismos civiles son cuarteles y no organizaciones que cada una tiene una cultura y un espíritu de cuerpo que las hace particulares y singulares, en sus mecanismos de toma de decisión ( se toman decisiones autoritarias y no en forma colegiada). Por ello, las empresas del Estado y organismos públicos de la Administración centralizada y descentralizada productora de bienes y servicios, están hoy con una pésima calidad organizacional y allí lo observamos claramente por ejemplo en la calidad del estado como prestador de servicios esenciales.

Ya que, por otra parte, no tienen sentido de estado, sino de estructurar una simbiosis de estado-gobierno-partido e ideología, un partido-estado. Si no vean la evolución del papel y rol de PDVSA (creo que desapareció desde el año 1999, la palabra eficiencia y meritocracia). Hoy es una empresa en el último escalón de calidad y eficiencia, de las empresas de América Latina. Hoy se gobierna con los peores. Una kakistocracia, como bien lo definió el colega Manuel Alcantará, prestigioso estudioso de este tema y del oficio del político.

El alto gobernante, debe tomar decisiones, interactuar con los ministros, altos funcionarios de la administración pública que él designa, llevar a cabo reuniones de consejo de ministros, conducción y negociación al interno son a mí manera de ver los elementos complejos y dinámicos, de entender y comprender, reflexionar, sobre el arte de gobernar, otra cualidad saberse rodear y acompañar en esta compleja y difícil tarea.

Sobre ellos, por otra parte, históricamente han sido unos de los retos del estudio y reflexión de la teoría política. El tema del buen gobernante o del ejercicio del buen gobierno, abarcar dos aspectos: el político y el administrativo. El político, porque abarca el ámbito de toma de decisiones y el administrativo, la administración pública debe propender a tener innovación elástica y estar en permanente actualización porque va hacia la realización de propuestas, programas y planes de acción. Implica, además, la conducción y coordinación horizontal y vertical de las diferentes acciones de gobierno.

En cualquier caso, el buen gobernante debe al menos cumplir con estas premisas para llevar a feliz término una gestión gubernamental que son a saber: identificar los problemas en forma adecuada. Clasificarlos en forma oportuna lo que se une a un claro sentido de prioridades. Luego determinar cuáles ameritan tratamiento inmediato y en forma eficaz y eficiente. Hay otras tres condiciones importantes que se une a sus cualidades cualitativas, por otra parte, saber cuándo disminuir las tensiones y procesos conflictuales de la sociedad que gobierna. Darle estabilidad a su equipo de gobierno y proporcionar un sentido dialogante con sus adversarios y como dice, la carta de Innovación de gestión pública del CLAD…”un cambio radical en los modelos y metodologías de gestión vinculados a las tecnologías emergentes y disruptivas: la Administración digital, al manejo de grandes fuentes de datos (Big Data & Anaylitcs), internet de las cosas, realidad virtual, blockchain y, especialmente, la introducción en la gestión pública de la inteligencia artificial y de la automatización de procesos mediante la robotización…”

A la hora de gobernar se requiere, pues, tacto político, capacidad de comunicación, persuasión y un timing especial, para observar el margen de maniobra que dan las decisiones, para llevar cabo no solamente las tareas normales del día a día de gobierno, sino igualmente la parte más estratégica, el mediano y largo plazo, negociar, con los diversos actores con los que se convive y la posible influencia del entorno internacional que también influye en las tareas de gobernar, porque hoy en día hay una porosidad manifiesta entre el ambiente interno y el externo, por la complejidad del ambiente internacional y la irrupción de problemas nuevos.

El político en funciones de alto gobierno debe conocer cuál es el margen y repito, el timing de maniobra que tiene para tomar decisiones y en inicio de desarrollo de siglo y los siguientes años influirán más en el gobierno, por la velocidad y profundidad, de los cambios tanto en el entorno internacional, y los específicos de lo tecnológico, en las distintas esferas del quehacer y conocimiento humano, rapidez e incertidumbre serán los signos de los tiempos por venir.

En las democracias gobernar es más intrincado porque se debe gobernar bajo varias premisas como consulta, persuasión, cooperación, negociación y coordinación y no bajo la amenaza, disuasión y cooptación

En este sentido, la interacción entre los agentes políticos (partidos, sindicatos grupos de interés y de presión, líderes, etcétera) y las decisiones de política es el objeto central de la teoría política contemporánea y el diseño de políticas públicas es uno de sus desafíos En esta interacción, las expectativas racionales de los agentes juegan un papel esencial en la acción política, lo cual debe tomarse en cuenta. La relación dialéctica entre sociedad política y civil, es un elemento que debe tomar en cuenta en quien ejerce funciones de gobierno, No es un problema que se arregla con buena gerencia, porque gobernar es esencialmente un problema y asunto político. Hoy a que crear valor público mediante la innovación de la gestión pública.

En suma, en la actividad política es difícil, pero el ejercicio del gobierno, del gobernar es más intrincado, complejo, debido a que es optar entre opciones, es saber qué se quiere, saber qué se puede y qué no se puede hacer, saber cuándo hay que hacerlo y finalmente, cómo hay que hacerlo. El político en funciones de gobierno debe tener pues, iniciativa estratégica, pero con un sentido de las proporciones y de estado, con una visión y perspectiva alta.

Por ello, los funcionarios o gerentes públicos, deben analizar e interpretar los datos, tanto a nivel tecnológico como de conocimiento humano (sistemas de inteligencia colectiva internos y externos a la Administración), que faciliten la detección proactiva de las nuevas necesidades sociales e individuales de los servicios públicos con el objetivo de un mayor bienestar social he allí los retos de gobernar en estos primeros años lustros del siglo XXI, ya rumbo a la tercera década de esta centuria. Se debe gobernar con altas índices de eficiencia, ética y no de mediocridad.-

jesusmazzei@gmail.com

You Might Also Like

La Vino Tinto, ahora o nunca
Venezuela: ¿En el camino de las premoniciones?
Tesis, análisis, reflexiones, hipótesis
A Dios rogando y con el mazo dando
Para ir a elecciones por consenso o primarias, hay que pensar primero en el país
Share This Article
Facebook Email Print
© Foxiz News Network. Ruby Design Company. All Rights Reserved.
Welcome Back!

Sign in to your account

Username or Email Address
Password

Lost your password?