By using this site, you agree to the Privacy Policy and Terms of Use.
Accept
Reporte Catolico LaicoReporte Catolico LaicoReporte Catolico Laico
Notification Show More
Font ResizerAa
  • Inicio
  • Iglesia Venezolana
    • Venezuela
  • El Mundo
  • El Papa
  • Cultura Católica
  • Opinión
  • Cartelera
  • Trabajos especiales
    • Lecturas recomendadas
Reading: Enseñarnos a atender
Share
Font ResizerAa
Reporte Catolico LaicoReporte Catolico Laico
Search
Follow US
Lecturas recomendadas

Enseñarnos a atender

RCL
Last updated: junio 9, 2025 10:32 am
RCL
Published: junio 9, 2025
Share
SHARE

Ricardo Márquez/SusurrosdelAlma:

Muchas veces le pedimos a un niño: “¡Pon atención!”.
Pero, ¿quién nos enseñó a nosotros cómo se hace eso?

¿Quién nos mostró cómo respirar antes de responder, cómo observar sin juzgar, cómo habitar un instante sin huir de él?

Vivimos en una cultura que exige atención, pero no la cultiva.
Nos bombardean notificaciones, urgencias, agendas, y luego nos sorprende que nos cueste estar presentes con un hijo, con un ser querido, con nosotros mismos.

Yo he acompañado a muchos padres que, con el alma desgastada, se sienten culpables por no “poder” con sus hijos. Especialmente cuando los niños viven con condiciones como “Deficit de Atención”, o cuando simplemente están llenos de estímulos que sus pequeños cuerpos aún no saben regular.

Y yo pienso: no es falta de amor.
Es falta de acompañamiento para quienes acompañan.

🌿 Una presencia aprendida
Estar presentes no es un talento. Es una práctica.
Y como toda práctica, se cultiva con paciencia, con compasión… y con compañía.

No basta con decir “calma” —hay que encarnarla.
No basta con pedir atención—hay que modelarla.

Y para eso, alguien debe habérnosla regalado antes.
Un maestro. Un abuelo. Un terapeuta. Un silencio.

Si no lo tuvimos, aún no es tarde.
Podemos comenzar hoy a darnos eso a nosotros mismos.

🕊️ Una pequeña práctica
Antes de pedirle a alguien que te escuche…
Haz una pausa.
Lleva una mano al pecho.
Y pregúntate: ¿Dónde está mi atención?

Tal vez descubras que está corriendo, huyendo, preocupada.
Y no pasa nada. Solo obsérvala.

Y luego, con ternura, invítala a volver.
Como quien llama a casa a un niño distraído.

Gracias por leer.
Gracias por volver a ti.
Gracias por dejarme susurrar.

You Might Also Like

No me robarán la esperanza
Nadie duerma… Nessun dorma
Encuentros 35
¿Por qué es importante visibilizar el conflicto?
Distintos pero no distantes
Share This Article
Facebook Email Print
© Foxiz News Network. Ruby Design Company. All Rights Reserved.
Welcome Back!

Sign in to your account

Username or Email Address
Password

Lost your password?