El Señor y María nos sonríen, bendicen y cuidan.
Domingo, 8 noviembre 2026
XXXII Domingo del Tiempo Ordinario.
El Evangelio de este Domingo (Mateo 25, 1-13) nos recuerda que Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: “El Reino de los cielos es semejante a aquellas diez jóvenes, que tomando sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco, previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron cada una un frasco de aceite junto con su lámpara. Como el esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.
A media noche se oyó un grito: ‘Ya viene el esposo! Salgan a su encuentro!’.
Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron a preparar las lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras: ‘Dennos un poco de aceite, porque nuestras lámparas se están apagando’. Las previsoras les contestaron: ‘No, porque no va alcanzar para ustedes y para nosotras. Vayan mejor a dónde lo venden y cómprenlo’. Mientras aquellas iban a comprarlo, llegó el esposo y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: ‘Señor, señor, ábrenos’. Pero él les respondió: ‘Yo les aseguro que no las conozco’. Estén, preparados porque no saben ni el día ni la hora”.
PALABRA DEL SEÑOR.
Gloria a ti, Señor Jesús.
-En esta parábola, de las jóvenes prudentes y necias, Jesús nos enseña que el Reino requiere preparación activa.
El aceite de las lámparas simboliza la fidelidad constante, la vida interior cultivada, la capacidad de esperar sin cansarse.
La parábola de hoy nos dice que la vida es una espera activa. El aceite de las lámparas simboliza la fidelidad constante, la vida interior cultivada, la capacidad de esperar.
La vida es una espera activa, en la que cada gesto de amor, cada acto de justicia, cada oración sincera, va llenando nuestro corazón.
Abrazos y bendiciones
D. Lahuerta Sj


