Fernando Luis Egaña:
Mi amigo Juan Pablo Guanipa, lo es desde hace muchos años. Es un líder nato y recio, como su padre Manuel Guanipa Matos, esperanza Zuliana que con su temprano fallecimiento, dejó a esa gran región sin su dirigente con más futuro.
A pulso, Juan Pablo ganó la gobernación del Zulia y por no someterse a la ignominia de una juramentación ante una constituyente ilegítima, le fue anulada su victoria popular. Le fue anulada, formalmente, la victoria popular al pueblo zuliano, con la complicidad de opositores regionales que hacen tanto daño como haya dólares de la corrupción para hacerlo.
La dignidad de Juan Pablo es también herencia de su familia, en especial de su madre Corina Villalobos de Guanipa, de la que proviene y de la suya propia. Su esposa, Begoña Linares, un palo de mujer, falleció de cáncer dejándolo viudo con una muchachera.
Juan Pablo es un ejemplo de venezolano cabal. Un luchador, una persona decente, un persona que se crece ante las dificultades, y vaya que las ha tenido y tiene, por esa dignidad que es sello de su vida.
El patriarca del Zulia, Nectario Andrade Labarca, presidente encargado durante el primer gobierno de Rafael Caldera, se sentirá orgulloso de Juan Pablo, allá en el Cielo donde está con La Chinita.
Juan Pablo, en el pasado de los años mozos, me dijiste que yo era un ejemplo de lucha para ti. No sé si tenías razón. Pero ahora tú eres un ejemplo para toda Venezuela. Incluyendo al amigo de toda la vida. Esa lucha se llama Juan Pablo Guanipa Villalobos.-


