José Antonio Gil Yepes:
La Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE) publicó, el 10 09 2026, un documento en el que presentó sus recomendaciones ante la opción de la dolarización total de la economía venezolana.
La objetividad y pragmatismo de este tipo de planteamiento son dignos de admiración y de ser tomados como un ejemplo a seguir en la formulación de políticas de manera concertada, algo muy fuera de lo común. Un ejemplo que contrasta 180º con una Venezuela sobrecogida por la polarización entre las partes y minada por la imposición de opciones de políticas públicas cargadas de ideologías extremistas inútiles (de un lado y del otro), contraproducentes y desestabilizadoras de los regímenes que las representan.
A continuación, me permito, primero, resumir el documento. Al final, presento un balance de las características y resultados de diversos tipos de dolarización ya experimentados en países latinoamericanos y las estrategias convenientes y no convenientes para Venezuela.
La ANCE …” reconoce la urgencia de estabilizar nuestra economía que ha sido severamente afectada en las últimas décadas por el deterioro institucional, el colapso del modelo rentista petrolero y una acentuada inestabilidad macroeconómica. Las distorsiones acumuladas —entre las cuales destacan la destrucción de la capacidad productiva del sector privado, el control de cambios prolongado, la ineficiencia en la gestión pública y el uso recurrente del financiamiento monetario para cubrir déficits fiscales crónicos— se tradujeron en una drástica reducción del producto interno bruto y un episodio de hiperinflación prolongada que despojó al bolívar de sus atributos esenciales como reserva de valor, unidad de cuenta y medio de pago.”
Y añade…” En este escenario de alta incertidumbre y depreciación acelerada del bolívar, los agentes económicos reaccionaron de manera espontánea adoptando la divisa estadounidense para realizar transacciones corrientes y preservar el valor de sus activos…
“Ante esta realidad, ha surgido en el debate público la propuesta de transitar hacia una dolarización plena y formal…, opción que implica abolir formalmente la moneda nacional y la función de emisión del Banco Central de Venezuela (BCV), con miras a erradicar la inflación de forma expedita.”
Los principales beneficios de la dolarización plena señalados por la ANCE son: 1… Al eliminar la fuente de inestabilidad del mercado cambiario y la capacidad del Banco Central para emitir dinero soberano para financiar el déficit del sector público, se desarticula de manera drástica la dinámica hiperinflacionaria, restableciendo la estabilidad de precios en el corto plazo. 2. Eliminación del riesgo cambiario y de devaluación… facilitando el cálculo económico, la fijación de precios, la firma de contratos y la planificación financiera empresarial. 3. …La remoción del riesgo inflacionario y cambiario disminuye la prima por riesgo país en los tipos de interés locales, abaratando el costo del crédito para la inversión y el consumo. 4. …El uso oficial de una moneda dura incentiva el retorno de ahorros e intermediación bancaria en divisas dentro del sistema financiero nacional.”
Las desventajas y costos macroeconómicos de la dolarización plena que señala la Academia son: 1…” El país que dolariza renuncia al uso del tipo de cambio nominal y los agregados monetarios como amortiguadores frente a choques externos desfavorables tales como caídas en los precios internacionales del petróleo, contracciones del comercio global, o distorsiones y movimientos súbitos en los mercados financieros…2. Pone a riesgo la necesaria diversificación de la economía venezolana. Al no poder utilizar la política cambiaria con el fin de preservar la competitividad de los productos locales, la dolarización plena dificultaría avanzar en la urgente necesidad de diversificar la economía y nos dejaría en desventaja frente a nuestros competidores y socios comerciales que sí pueden utilizar el tipo de cambio para protegerse. 3. Asincronía en el ciclo económico con el país emisor del dólar. La política monetaria quedaría subordinada a las decisiones en materia de tasas de interés del Sistema de Reserva Federal de los Estados Unidos (FED), las cuales responden a sus prioridades en el manejo del ciclo económico y pueden resultar indebidamente restrictivas o expansivas en momentos inoportunos para Venezuela, agravando nuestra vulnerabilidad frente a turbulencias internacionales. 4. … El BCV perdería la potestad de inyectar fondos líquidos de emergencia al sistema bancario durante episodios de iliquidez. Además, quedarían eliminados los ingresos fiscales derivados de la emisión monetaria dado que el señoreaje ahora pasaría a ser percibido por la FED. 5. Al perder la capacidad de ajustar el tipo de cambio nominal para recuperar la competitividad, los ajustes ante choques desfavorables necesariamente deben ejecutarse vía contracción del producto, deflación de salarios o incrementos en la tasa de desempleo. 6. La dolarización no impide por sí misma la aparición de déficits fiscales crónicos y del sobreendeudamiento público interno y externo. En consecuencia, persiste el riesgo de que el déficit fiscal continúe agobiando a la economía a pesar de haber corrido con los costos de la dolarización.”
Según la ANCE, las precondiciones para el éxito de la dolarización plena se basan en…” el cumplimiento estricto de condiciones macroeconómicas e institucionales previas. Si no se cumplen esas condiciones, el proceso de canje monetario corre el riesgo de generar disrupciones traumáticas en la economía real. Crearlas exige una planificación cuidadosa, una ejecución efectiva, y tiempo. “Dichas condiciones son: 1. “Reservas internacionales disponibles suficientes…Un déficit de reservas forzaría a que el canje se realice a un tipo de cambio más alto, con consecuencias sobre el poder adquisitivo de los salarios y las pensiones. 2. Modificar o derogar el marco constitucional y legal que norma la moneda de curso legal… 3. Una adecuación de las funciones del BCV adaptadas al nuevo régimen monetario. 4. Un ajuste fiscal inmediato. Careciendo de recursos diferentes al financiamiento monetario para cubrir la brecha fiscal, la dolarización obligaría a un ajuste fiscal que supondría, dada la alta carga tributaria, un ajuste del gasto público. 5. … Para blindar al sistema financiero ante la ausencia de un prestamista de última instancia, es preciso fortalecer el sistema financiero con un plan integral de capitalización…”
“Frente a las rigideces y costos que impone la dolarización plena, Venezuela dispone de vías alternativas para lograr la estabilidad de precios sin renunciar de forma irreversible a sus soberanas herramientas de política económica.” Una opción… consiste en la adopción…formal de un régimen multimoneda, o bimonetario, en el contexto de un programa integral de reformas institucionales: 1. Saneamiento de las cuentas fiscales…. mediante la reestructuración del Estado (supongo que se refiere a las privatizaciones y descentralización y saneamiento del poder judicial para, respectivamente, reducir la ineficiencia de las empresas del Estado, la rendición de cuentas y el castigo a la corrupción), la racionalización del gasto y una reforma tributaria equilibrada, reduciendo la dependencia del financiamiento extraordinario (endeudamiento). 2. … Proceder a las reformas legales para el rescate institucional del BCV, prohibir de forma categórica el financiamiento monetario del déficit fiscal por parte del BCV, garantizar una gobernanza independiente y las capacidades técnicas que contribuyan a restablecer la credibilidad en el signo monetario local. 3. …Establecer un régimen cambiario con una tasa de cambio única y flexible que logre estabilizar la tasa de cambio a un nivel competitivo, evitando la sobreapreciación real (lo que coloquialmente llamamos “sobrevaluación del Bolívar”, lo que les da ventaja artificial a las importaciones en contra de la producción y el empleo nacional) y protegiendo la competitividad de los sectores productivos transables no petroleros. 4. …Gestionar el apoyo de programas de asistencia financiera multilaterales para reponer las reservas internacionales operativas, asegurar liquidez externa, y apoyar transitoriamente la gestión fiscal. 5. Formalizar la convivencia legal del dólar, otras divisas duras y la moneda nacional en el sistema financiero y comercial, permitiendo conservar las ventajas operativas del uso de estas divisas mientras se logra paulatinamente la recuperación de las funciones de la moneda nacional como unidad de cuenta y reserva de valor a medida que la inflación se reduzca a niveles internacionales.”
La ANCE concluye señalando que…” La sociedad venezolana enfrenta la necesidad impostergable de modificar el caótico régimen monetario y cambiario que hoy prevalece, pero la decisión no puede estar influenciada sólo por consideraciones referidas a los problemas y las urgencias que nos aquejan en el corto plazo.” … El desafío consiste en afrontar la realidad de que el contexto actual debe cambiar y ser capaces de seleccionar y ejecutar los cambios más beneficiosos para la sociedad venezolana.”
A mi juicio, este análisis cae en un contexto histórico relevante: El caso de Carlos Andrés Pérez en su segundo gobierno. Intentó corregir el déficit fiscal, la monetización del déficit y la manipulación cambiaria, junto con privatización, descentralización, la reducción del rentismo petrolero, la diversificación de nuestras exportaciones y plena libertad de cambio en la que no existía el dólar paralelo porque el tipo de cambio se dejaba deslizar para mantenerlo en paridad y competitivo. Pero le fue muy mal. Es obvio que CAP II presentó un proyecto beneficioso para todos y que, sin embargo, sus estrategias no fueron las más adecuadas. De allí que el caso de CAP II también ilustra la resistencia política que históricamente han enfrentado las reformas que Venezuela necesita para superar la pobreza y una democracia pluralista a medias o minimizada. CAP II fue removido del cargo por sus propios compañeros y aliados para dejarnos luego sin rumbo, sumidos en el caos que hemos vivido desde que Rafael Caldera II y HChF usaron sus campañas electorales para denigrar de las reformas propuestas por CAP II, y sus administraciones para estancarlas, el primero, y revertirlas, el segundo.
Otro hecho notable de las experiencias desde 1989 hasta la fecha es que HChF logró mantenerse en el poder con un proyecto anacrónico y de graves consecuencias para el país, pero lo logró porque, frente a su proyecto tan dañino, supo acoplar las mejores y más complejas estrategias para implementarlo; por ejemplo, desinstitucionalizar a los militares y reconvertirlos en una guardia pretoriana clientelista, minimizar a los empresarios y hacer depender a los pobres de sus subsidios, en vez de enseñarlos pescar. Ergo, quien quiera ensayar reformas en Venezuela necesitará un buen proyecto, pero también unas buenas estrategias que se basen en la concertación para ir equilibrando intereses. Los “shocks” económicos o políticos, manejados por los extremos, provocan reacciones desestabilizadoras en la dirección contraria. Veremos cuantos de los ensayos de derecha vigentes en Latinoamérica logran estabilizarse. En los últimos 100 años, ningún ensayo de extrema izquierda o de extrema derecha lo ha logrado. El péndulo vuelve a oscilar.
Mayores resistencias aún enfrentaría la dolarización si esta supone la pérdida de una importante fuente de poder para quien quiera que nos gobierne al no poder emitir moneda, monetizar el déficit, pagar subsidios y sueldos públicos sin respaldo y para sobrevaluar el Bolívar con el fin de frenar el desarrollo diversificado de las empresas privadas y de sus exportaciones y de engañar al pueblo con el mito de “un dólar barato”.
Los riesgos de la dolarización, total o parcial son, en su mayoría, probabilidades a futuro, tales como que “otras naciones subvalúen sus monedas para competir ventajosamente con la producción y el empleo en Venezuela. Pero los efectos de la sobrevaluación por 100 años y el financiamiento monetario del déficit por diversos gobiernos de los últimos 50 años son realidades ya observadas en la historia económica del país que no son suposiciones, sino que nos han costado muy caras, y todo con el fin de engañar al pueblo, seguir mandando y marginando al contrario.
En el siguiente el cuadro se resumen las experiencias de diversos tipos de dolarización en Ecuador, Panamá y Argentina, con niveles diferentes de rigidez, autonomía monetaria y resultados históricos.
| Criterio | Ecuador (moneda única) | Panamá (moneda dual) | Argentina (convertibilidad) |
| Año de adopción | 2000, en plena crisis de hiperinflación (96,1%) y colapso bancario [1] | 1904, desde su fundación como república | 1991, bajo la Ley de Convertibilidad impulsada por Domingo Cavallo [2] |
| Moneda local | El sucre desapareció; solo circula moneda fraccionaria local [3] | El balboa coexiste con el dólar; el balboa solo existe en monedas, no en billetes | El peso siguió existiendo como billete, fijado 1 a 1 con el dólar [4] |
| Autonomía cambiaria/monetaria | Nula: se elimina la política cambiaria y se limita al mínimo la política monetaria [5] | Nula en la práctica: no hay banco central emisor de papel moneda propio | Formalmente limitada por ley, pero el Banco Central seguía existiendo y podía ajustar la paridad por decreto |
| Reversibilidad | Muy baja; requeriría un proceso legal y político complejo para reintroducir moneda propia | Prácticamente nula desde hace más de un siglo | Alta, como demostró el abandono abrupto del esquema en 2001-2002 [6] |
| Resultado histórico | Redujo la inflación de 96,6% en 2000 a un dígito en años posteriores, con estabilidad sostenida por 25 años [7][8] | Estabilidad monetaria prolongada sin episodios de crisis cambiaria mayores | Éxito inicial contra la hiperinflación, pero terminó en el «corralito» de 2001 y el fin de la paridad «un peso, un dólar» [4][9] |
Los dos principales mensajes que se desprenden de este análisis son: La opción más efectiva para corregir los desequilibrios y con menor riesgo de vuelta atrás es la ecuatoriana, dolarización como moneda única. Pero eso tuvo sus costos, el presidente Jamil Mahuad fue derrocado pocos días después. Sin embargo, ni el mismo enemigo de la dolarización, el presidente izquierdista Rafael Correa, se atrevió a derogarla. El segundo mensaje clave es que, para dolarizar, total o parcialmente, es necesario diversificar las exportaciones del país, de manera que el flujo de divisas entrantes sea sostenido y creciente; no dependiente de una sola fuente. Hasta ahora, el énfasis está puesto en la recuperación del rentismo petrolero, ahora reforzado por la exportación de otros pocos productos minerales con bajo valor añadido. Eso no sería suficiente para poder crecer sostenida y equilibradamente ni para poder desarrollar una democracia verdaderamente pluralista. Lástima que DJT haya puesto el énfasis en abastecerse de petróleo, gas, oro y tierras raras, sin enfatizar la superación del rentismo mediante la diversificación de nuestras exportaciones, privatizaciones, descentralización, y la consecuente democratización. Aunque hay que reconocerle que al menos está aupando las renovaciones del TSJ, CNE y unas eventuales elecciones transparentes. Esto supone el acierto de insistir en que algunas de las reformas que generan tensiones ocurran ahora para que el costo político lo absorban los responsables de tener que cambiar, en vez de bajo un nuevo gobierno que, posiblemente, no tenga las mismas fortalezas organizacionales ni alianzas que el actual para soportar las presiones.-
@joseagilyepes


