Oscar Arnal:
Negar que la transición ha comenzado es estar ciego y aunque a paso de morrocoy allí va. Hay que reconocer que sin la acción de extracción de Maduro por parte de los EEUU, Venezuela estaría en un estercolero. Ahora la patria comienza a despertar después de una muy larga pesadilla.
La jefa del Estado Delsy Rodríguez, quien ha sido reconocida como tal, de acuerdo a la doctrina Estrada, que señala que independientemente de la legitimidad de origen, se acepta a quien tiene el mando, no es la Jefa de Gobierno. Ejerce un gobierno compartido. Un hecho que no deja de sorprender es que a pesar de la actuación de los EEUU Diosdado Cabello se mantiene en el poder. Con una recompensa de $15 millones de dólares por parte del gigante del norte, y siendo uno de sus más acérrimos enemigos sigue mandando y además su hija ha sido premiada con una cartera ministerial. También Delsy ha estado en “peregrinación” contra las sanciones estadounidenses, tratando de demostrar que el antiimperialismo, de estos 27 años sigue latente y que ella es quien gobierna.
Hay gente que no entiende las declaraciones del presidente Trump, que señalan que Delcy hace un buen trabajo. Sin embargo hay que entender que esta declaración tiene como objetivo a la población electoral de los EEUU a quien le dice: cambiamos a Maduro y ahora tenemos en Venezuela una presidente que obedece. Lo mismo ocurre con la supuesta anexión de Venezuela como el Estado 51.
¿Hasta dónde llegará Delsy? Su estrategia es clara. Pretende manipulando la Constitución prorrogar su mandato como presidenta encargada por alrededor de dos años, para después terminar los dos años faltantes, en función de lo establecido en la Carta Magna que le otorga a la vicepresidencia ante la falta del presidente la culminación del periodo, con lo cual gobernaría unos 4 años.
La oposición liderada por María Corina Machado, tiene como objetivo lograr unas elecciones en el plazo más corto posible, una vez se cambie al Consejo Nacional Electoral, que sigue en manos de quienes perpetraron el fraude más escandaloso que conozca la historia de Venezuela y que tiene entre sus antecedentes más remotos el robo a ese líder quijotesco llamado “el mocho Hernández”.
El “Manifiesto de Panamá”, suscrito por la oposición, es la prueba más elocuente, de que a pesar de la burla continuada del régimen a todas las negociaciones emprendidas, incluida aquella en la que participó el propio vaticano, el diálogo y un convenimiento es posible, eso sí, liderado por la propia María Corina Machado y con garantía de cumplimiento por parte de los EEUU.
La señora presidenta encargada tiene en sus manos, salir por la puerta grande de la historia, dando paso a una transición verdadera o inmolarse en el resentimiento lanzando la patria al garete.-


