La fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María se comenzó a conmemorar oficialmente con san Sergio (687-701 d.C.). Este Papa mandó que se celebraran en Roma cuatro fiestas en honor de Nuestra Señora: la Anunciación, la Asunción, la Natividad y la Purificación.
No sabemos exactamente dónde nació la Virgen. Los historiadores y arqueólogos barajan tres opciones: Belén, Séforis o Jerusalén.
Belén podría ser ya que la Virgen era de la estirpe de David, linaje real. Y sabemos que Belén era la ciudad de David, a la que los Evangelios narran que san José y la Virgen fueron a empadronarse.
Séforis, a pocos kilómetros al norte de Belén, podría ser porque los padres de la Virgen residían allí.
Y Jerusalén es la hipótesis más apoyada, amparándose en un escrito de san Sofronio, en el siglo IV d. C.


