Presidió el Obispo auxiliar de Madrid, Mons. Vicente Martín y concelebró el Obispo emérito de Segovia, Mons. Ángel Rubio Castro así como otros sacerdotes. Participaron representantes de Apostolado Seglar de Madrid, del Foro de Laicos, de las Cruzadas de Santa María, de la Institución Teresiana, de Encuentro Matrimonial, de la Adoración Nocturna Española, de la FMOEI, de la Sociedad de San Vicente de Paul, del Movimiento Apostólico de Shöenstatt y de la Corte de la Virgen de la Almudena así como de SOS Familia y de Ayuda Solidaria.

De la Homilía de Mons. Vicente Martín Muñoz, en la Catedral de Madrid en la Eucaristía en honor de Nuestra Señora de Fátima, organizada por los Heraldos del Evangelio:
A pesar de todo el bien triunfa. María es la más feliz y dichosa por ser la primera creyente, la que acoge la Palabra de Dios y la cumple.
En Fátima María viene como madre a pedir que escuchemos a su Hijo hijo.
Ella pidió conversión, oración e intercesión. La Virgen nos pide hoy lo que en aquél entonces pidió: alejarnos del pecado, volver la mirada y que nuestra vida se vuelva hacia el Señor, para que sea El quien tome las riendas de nuestra existencia
Alzad la mirada. Si, alzar la mirada para descubrir que Dios nunca abandona y está a la puerta de tu corazón.
Nos pide oración, nos pide la oración del Santo Rosario. Nos pide la intercesión por los pecadores, por los por los que provocan el mal. Nuestros sacrificios tienen un valor inmenso.
María se presenta resplandeciente de luz y muestra a los niños su Corazón Inmaculado rodeado de espinas.
Muestra a los niños su corazón inmaculado rodeado de espinas y pide oración y sacrificio por el mal que genera tanto sufrimiento. Y para que cese la guerra. El mensaje sigue actual hoy en día.
María es estímulo a la conversión. La luz indica que la gracia es más fuerte que el pecado. Hoy nos dice en esta tarde : no tengáis miedo. Soy la madre.
Ella nos invita a tener Fe auténtica y ser coherentes con el compromiso de la oración.
Pidamos la gracia de ser felices. Si felices. Y más
dichosos escuchando y cumpliendo con la Palabra de Dios que nos llama a ser constructores de la Paz que el Mundo necesita”.


Palabras del presidente de los Heraldos del Evangelio en España, D. Carmelo Callejas Escobar al finalizar la Eucaristía en la Catedral de Madrid: “Muy querido D. Vicente: Hoy es para todos nosotros, un 13 de mayo muy especial.
Al agradecerle su presencia presidiendo esta Eucaristía, por delegación de nuestro arzobispo, el Señor Cardenal D. José Cobo, así como su sentida y hermosa Homilía, nuestros corazones se vuelven hacia el pasado y hacia el futuro.
Hace un año presidió una Eucaristía análoga a esta, D. José Antonio Álvarez, quien junto con Ud. fue nombrado y luego consagrado, obispo auxiliar de Madrid en este mismo Templo, donde también fueron realizadas sus exequias. Lo recordamos con gratitud y afecto.
En menos de un mes, las naves de esta Santa Iglesia Catedral serán recorridas por Su Santidad el Papa León XIV, que viene a confirmar a sus hermanos en la Fe, a fortalecer la Esperanza y a aumentar la Caridad. Para ayudarnos a “alzar la mirada para que todos puedan ver, en nuestras palabras y gestos, lo que significa el amor de Dios y la vida del Evangelio”, en palabras de D. José Cobo en su Carta Pastoral “Ante la venida del Papa”.
Pasado, presente y futuro a los pies de la Madre. De esa misma Madre que en Fátima llamó a la penitencia, a la mudanza de costumbres y dio ese maravilloso mensaje de esperanza cuando afirmó en 1917: “por fin mi Inmaculado Corazón Triunfará”.
Gracias querido D. Vicente por su presencia, así como al Señor Obispo emérito de Segovia, D Ángel Rubio Castro y a todos los sacerdotes concelebrantes, especialmente a D. Jesús Junquera siempre dispuesto a facilitar todo para la realización de este acto.
Agradecer la participación de las autoridades, a la Señora Consejera de Sanidad de la Comunidad, Doña Fátima Matute, y a todos vosotros, que hoy habéis querido honrar a María, viniendo a esta ceremonia en el 109 aniversario de las apariciones en Cova de Iría.
Después de la Bendición final, la imagen saldrá al atrio de la Catedral donde podrá ser venerada por todos”.-


