Mario Vaquerizo va a Lourdes y habla sin miedo de fe: «Me baño en la gruta, rezo y vuelvo a casa en paz»

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«¡Viva la Virgen de Lourdes! Dos días en un lugar lleno de espiritualidad y buena energía», ha escrito Vaquerizo en sus redes

El cantante y líder de Nancys Rubias, Mario Vaquerizo, ha vuelto a peregrinar al santuario de Lourdes, uno de los destinos marianos más importantes del mundo.

El artista compartió con sus seguidores imágenes y reflexiones de una estancia de dos días en el enclave francés, donde aseguró haber vivido una experiencia de oración, serenidad y renovación espiritual.

Un espacio de paz

«¡Viva la Virgen de Lourdes! Dos días en un lugar lleno de espiritualidad y buena energía», escribió Vaquerizo en sus redes sociales tras concluir la visita. El músico explicó que cada vez que acude al santuario encuentra un espacio de paz que le ayuda a afrontar el ritmo de su vida profesional y personal.

Compartió con sus seguidores imágenes y reflexiones de una estancia de dos días en el enclave francés.

Compartió con sus seguidores imágenes y reflexiones de una estancia de dos días en el enclave francés.instagram

El cantante confesó que una de las tradiciones que mantiene durante sus viajes a Lourdes es bañarse en las aguas vinculadas a la gruta donde, según la tradición católica, la Virgen María se apareció a santa Bernardita en 1858. «Recojo agua, rezo y regreso a casa muy, pero que muy bien. En paz», aseguró.

La visita vuelve a poner de manifiesto una faceta menos conocida de Vaquerizo, que nunca ha ocultado públicamente su fe y su devoción mariana. A lo largo de los años ha relatado en distintas entrevistas la importancia que tiene para él el agua de Lourdes, hasta el punto de convertirla en una especie de ritual antes de enfrentarse a algunos de sus desafíos profesionales.

Según ha contado en varias ocasiones, cuando participa en representaciones teatrales suele beber un pequeño sorbo de agua procedente del santuario francés. Considera que ese gesto le aporta tranquilidad y confianza en una disciplina en la que se siente más vulnerable que en los conciertos con su grupo musical.

Su vínculo con la espiritualidad se reforzó especialmente tras el grave accidente que sufrió durante una actuación en octubre de 2024. La caída le obligó a afrontar un largo proceso de recuperación física y emocional.

Durante aquellos meses habló abiertamente de cómo la fe se convirtió en un apoyo fundamental para sobrellevar una etapa marcada por la incertidumbre y el dolor.

En ese contexto también recordó la ayuda recibida de su amigo Fabio McNamara, quien le llevó agua de la Virgen de Umbe mientras permanecía convaleciente. Aquella experiencia desembocó posteriormente en una peregrinación al santuario vizcaíno, donde el artista aseguró haber vivido un momento que interpretó como una señal providencial durante la oración.

Ahora, dos años después de aquel episodio que marcó su vida, Mario Vaquerizo ha vuelto a Lourdes para reencontrarse con una devoción que le acompaña desde hace años.

Lejos de los focos y los escenarios, el cantante ha encontrado de nuevo en el santuario francés un lugar donde detenerse, rezar y recuperar la calma, una dimensión personal que convive con la imagen pública desenfadada y provocadora que le ha convertido en uno de los personajes más singulares del panorama cultural español.-

Redacción REL
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