El capítulo 14 del Evangelio de san Mateo narra que el rey Herodes Antipas había tomado como pareja a Herodías, la mujer de su hermano Felipe. Juan Bautista había denunciado públicamente esta conducta, que era un pecado grave.
Le dijo claramente: “No te es lícito tenerla”. Y el rey había ordenado encarcelarlo. Quería matarlo, pero dice el Evangelio que “tenía miedo del pueblo, que consideraba a Juan un profeta”.
Por supuesto, Herodías estaba al acecho de lo que ocurriera con Juan Bautista, porque sus palabras suponían un estorbo en su vida adúltera. Así que al presentarse la ocasión de deshacerse del Bautista, no lo dudó.
San Juan Bautista es el único santo – a excepción de la Santísima Virgen María – del que la Iglesia conmemora su nacimiento y su muerte.-
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