La Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció el lanzamiento de un plan regional que espera recaudar 1720 millones de dólares para apoyar la atención de migrantes y refugiados de Venezuela y sus comunidades de acogida en 17 países de América Latina y el Caribe.
El Plan Regional de Respuesta para Refugiados y Migrantes (RMRP) 2023-2024 espera responder a estos nuevos desafíos mediante la provisión de apoyo a los gobiernos de países receptores de población venezolana migrante y refugiada.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) serán las entidades que liderarán la iniciativa, que será llevada a través de la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V).
El plan se enfocará en la provisión de atención humanitaria, integración socioeconómica, oportunidades de empleo, educación y regularización, así como programas de bienestar social para estas poblaciones.
No pueden ser olvidados
«Las personas refugiadas y migrantes de Venezuela no pueden ser olvidadas. Muchas han visto sus vidas paralizadas y millones luchan por alimentar a sus familias o encontrar oportunidades para reconstruir sus vidas», dijo Eduardo Stein, representante especial conjunto de las dos agencias de la ONU.
«Están deseosos de contribuir a sus comunidades de acogida con sus conocimientos, habilidades y creatividad, y lo han estado haciendo, pero necesitan nuestro apoyo para superar sus retos más acuciantes”, destacó el funcionario de la ONU.

Aumento en los próximos años
El plan intentará responder a un contexto regional más complejo y que vislumbra un crecimiento de venezolanos en diversos países de la región, que puede llegar a 7,4 millones en 2024, así como al surgimiento de nuevos flujos multidireccionales.
Según un reciente estudio de la Plataforma Regional sobre las necesidades de toda esta población, el 73% de esta población requiere asistencia. En este contexto, el plan espera atender a 2,3 millones en 2023 y a 2,14 millones en 2024.
Alrededor de siete millones de personas refugiadas y migrantes de Venezuela han abandonado su país en busca de seguridad y estabilidad. La gran mayoría, casi seis millones, viven en 17 países de América Latina y el Caribe.
Los nuevos mecanismos de control, promulgados por varios países para limitar el flujo irregular de personas refugiadas y migrantes, especialmente hacia el norte, han contribuido a hacer más complejos los flujos y movimientos provocando que las personas refugiadas y migrantes en los países afectados que no pueden integrarse, consideren la posibilidad de volver a los anteriores países de acogida o de regresar a su país de origen.
Rutas irregulares y peligrosas
A lo largo de 2022, las agencias especializadas de ONU han detectado el aumento en el uso de rutas irregulares peligrosas y cruces fronterizos informales, debido principalmente a la falta de documentación, el aumento de los requisitos de visado, la situación irregular y la falta de medios de vida o de perspectivas de integración socioeconómica.
Este deterioro ha expuesto aún más a las personas refugiadas y migrantes a los riesgos de la trata, así como a la explotación y el abuso a manos de contrabandistas, traficantes y otras redes criminales.

Por otra parte, a pesar de esfuerzos de regularización y documentación en muchos países de acogida, factores como la irregularidad generalizada, la pérdida de medios de vida o la competencia por ellas, las limitadas oportunidades de escolarización y la falta de viviendas asequibles han contribuido a generar tensiones sociales, que en ocasiones han dado lugar a incidentes de xenofobia, discriminación e incluso violencia.
El Plan Regional de Respuesta para Refugiados y Migrantes 2023 – 2024, reúne a 228 organizaciones, incluidas ONG nacionales e internacionales, organizaciones basadas en fe, organismos de las Naciones Unidas, entre otras.
Fuente: Tal Cual Digital


