El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) contabilizó un total de 1.101 protestas en Venezuela durante el mes de septiembre de 2026, lo que representa un incremento del 489% en comparación con el mismo período del año anterior, lo que equivale a un promedio de 37 protestas diarias en todo el territorio nacional.
De acuerdo con el informe de la organización no gubernamental, el aumento de las manifestaciones refleja las aspiraciones ciudadanas de mejoras en la calidad de vida y la persistencia de graves problemas estructurales que deterioran las condiciones de estabilidad económica, física y psicológica de la población, manteniendo a los venezolanos activos en las calles en defensa de derechos esenciales.

La crisis eléctrica como principal detonante
El estudio señala que las fallas del servicio eléctrico se consolidaron como el motor principal de la conflictividad, registrando 531 protestas vecinales, lo que representa un incremento de 2.024% frente a septiembre de 2025, mediante cierres de calles, cacerolazos y quemas de cauchos.
Como consecuencia de los prolongados y recurrentes apagones, el OVCS documentó 376 manifestaciones de carácter nocturno, protagonizadas de manera directa por comunidades enteras exigiendo el restablecimiento del servicio energético.
Exigencias sociales y demandas políticas
El informe detalla que el 83 % de las protestas totales estuvo vinculado con la exigencia de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (Desca), destacando los reclamos por servicios públicos eficientes, salarios dignos, pensiones y condiciones generales de supervivencia.
De manera paralela, la organización contabilizó 166 protestas orientadas a la participación política y 162 centradas en el derecho a la justicia, las cuales incluyeron exigencias de la liberación de los presos políticos y la ejecución de los comicios electorales bajo garantías transparentes .
Persistencia de represión
A pesar del carácter pacífico de las movilizaciones ciudadanas, el OVCS advirtió sobre los riesgos latentes para el ejercicio de la protesta.
Durante el mes de septiembre se registraron 28 protestas reprimidas en 11 estados del país, documentándose la participación de colectivos armados, lo que evidencia que continúan operando estructuras de control y hostigamiento contra la población.
Ante este panorama, el Observatorio reiteró que la protesta pacífica constituye un derecho legítimo y un mecanismo esencial de participación ciudadana. En consecuencia, subrayó que atender las causas estructurales de los reclamos, garantizar el derecho a manifestar sin represalias y ofrecer respuestas institucionales efectivas son condiciones indispensables para avanzar hacia la reinstitucionalización democrática del país.-
-El Impulso


