A un mes de la tragedia del terremoto, los centros de acopio han visto mermar las donaciones y los voluntarios; si bien es cierto que la emergencia inmediata ha concluido, la emergencia de largo alcance apenas comienza. Miles de sobrevivientes han perdido todo −familiares, amigos, propiedades, empleos−, el esfuerzo de toda una vida; y otros muchos están en viviendas deterioradas que necesitan reparación y, en muchos casos, sin servicios básicos o con estos muy disminuidos.
La Asociación de Egresados de la USB y la Federación de Centros de Estudiantes de esa Universidad han emprendido una iniciativa para ayudar a la comunidad de esa casa de estudios −estudiantes, profesores, empleados, obreros y egresados− principalmente de su sede del Litoral, que se han visto seriamente afectados por la situación.
Se ha establecido un “Punto USB”, que funciona en el Centro Venezolano Americano de Las Mercedes, que generosamente ha cedido un espacio para establecer allí un “centro de acopio” y de coordinación de la ayuda que es distribuida en siete “Puntos de Distribución USB” en el litoral guaireño −en Mamo, Catia La Mar, Maiquetía, La Guaira-Macuto, Caraballeda, Naiguatá y Camurí−, que asiste y apoya a unas 500 familias de la comunidad usebista debidamente censadas e identificadas.
Necesitan que se siga apoyando esta iniciativa con alimentos no perecederos, enlatados con contenido proteico, artículos de higiene y aseo personal, artículos para bebés y niños pequeños, y medicinas para tratar hipertensión, diabetes, alergias y analgésicos.
La actividad desarrollada se puede ver y seguir a través de esta página: www.ayudausb.org, a la que también se puede acceder con el código QR que acompaña la imagen de este escrito, y a través de la cual se puede apoyar con donaciones, voluntarios y, sobre todo, aportes económicos desde Venezuela y el exterior, especialmente útiles para ser más efectivos en el apoyo.
Cualquier aporte es importante y necesario.-
Ismael Pérez Vigil


