Gloria Cuenca:
Fue nuestro gran poeta José A. Pérez Bonalde quien escribió el poema “Vuelta a la Patria”; expresa de manera excelsa, según mi opinión, la extraordinaria sensación del regreso, después del exilio, al volver a nuestro amado y añorado país. ¡A Dios Gracias! no conozco el exilio. He pasado largo tiempo fuera de mi país, mi patria: estuve en el exterior por dos años. Al regresar, viví esa sensación, la alegría y la euforia sentida resulta inolvidable. Sentir bajo los pies, el territorio: estoy aquí, llegue. De manera que, este regreso de nuestra magnífica líder, MCM, que no ha estado fuera, un año entero, sin embargo, debe suponer para ella una especie de “tour interminable” lleno de altos y bajos, de alegrías, tristezas, temores, orgullo y satisfacción. Deberá ¿escribirlo? Para que no se olvide, lo que ha costado este regreso a la democracia. Seguramente, cuando tenga nietos, ella les contará; oirán con sorpresa estas aventuras, para exclamar:”¿Tu, abuela?, ¿todo eso hecho por nuestro país?”. Tal vez, no lo veré, pero así será sin duda, para orgullo de su descendencia y de todos los ciudadanos demócratas de Venezuela. El domingo 25 de octubre se demostró quien, es la líder insustituible del país. No fue un show. Fue demostración del cariño, el afecto y la solidaridad del país con su líder. ¿Otra confusión al hablar?¡Por DIOS! Una comprobación, en vivo y directo de la confianza y el orgullo que sentimos los venezolanos por María Corina Machado. Hay unos cuántos despechados, se les nota en la cara y por las expresiones dichas. Tal vez, piensan ¿lo harán, usarán el cerebro? “¡Ah, malaya! ¡quien pudiera, sin convocatoria, sin autobuses, sin pagar en dólares o bolívares, lograr una manifestación así!” Por otra parte, de carne y hueso, con emoción y pasión, llegó MCM para alegría del pueblo de Venezuela y la mortificación de seres mediocres que no han podido, a pesar de estudios, superar sus resentimientos y ser personas verdaderas. Se irán por la puerta de atrás de la historia, dejando un reguero mal oliente, por sus actuaciones. ¡Qué lamentable para ellos!
Imagino: todavía pasan por un momento de estupor, desconfianza y luego empezaran a echarse las culpas unos y otras, es normal. Sin embargo, no aceptan: son un desastre, arruinaron el país, se lo robaron todo, estimularon y dejaron además que se robaran todo. No hay una obra concreta que hayan realizado. Sin embargo, creo que lo peor es la devastación de la educación, el desconocimiento de la ética, la permanente y vergonzosa conducta inmoral.
Vuelvo al tema de nuestra líder, la motivación de este escrito. La conocí cuando estaba en Súmate. Con rapidez noté su seguridad, su convicción y con un poco de seguimiento me di cuenta de su coherencia para la vida. Muy pronto, observé su potencial: capacidad, carisma y un profundo sentido ético. La apoyé desde los primeros momentos, en aquellas elecciones donde Henrique Capriles ganó; observé su actuación y de seguida concluí: es una triunfadora. Para mí, la grandeza de las personas, se reconoce de muchas maneras, pero una de las más evidentes es cuando, aparentemente, pierde. Transforma la derrota en triunfo, tenemos en nuestros 40 años de democracia importantes ejemplos de estas actuaciones. Poco a poco, siguió su camino, salió electa a la Asamblea Nacional con la más alta votación, por el Estado Miranda. Allí, en la Asamblea, fue certera, honesta, coherente y confrontó al difunto: “expropiar es robar”. La agredieron físicamente, le rompieron la cara, con la anuencia del presidente de la asamblea, el peor, entre los peores. ¡Una vergüenza más! ¿Qué lograron?: con ese ejemplo machista, revolvieron el ancestro de los hombres golpeadores, machos resentidos, que han vuelto a aumentar significativamente en el país, con los ejemplos de ellos, sus mismos dirigentes. Lo siento por ellos. Con alegría por nosotros, los civilistas y demócratas; mientras ellos gobernados, dirigidos, orientados, por una gran mujer orgullo nacional, regional y universal: la Premio Nobel de la Paz, gran conductora y mujer con ética indestructible: María Corina Machado. ¡A trabajar con esos espectros y taras del pasado! Será lo mejor.
Por supuesto, los corruptos en todas partes, no la quieren ver, ni de cerca, ni de lejos. Ella, ya dicho, tiene una ética a toda prueba. No se presta, ni lo hará para componendas, marramucias, corrupciones, ni trácalas, de ningún tipo. Por supuesto, esto descompone y mortifica a los corruptos, también a los machistas. Son esos, los que han venido cometiendo ilegalidades, arbitrariedades, abusos de todo tipo, tiemblan del susto. En efecto, se les acabó la “manguangua” de robar a diestra y siniestra. Si fueran, medianamente pensantes, deben irse, mientras puedan. Ya vieron el amor del pueblo, infinito, generoso, espontaneo. ¿Lo conocen? No quieran conocer su odio, no provoquen que la ira o, la rabia infinita se haga pública, notoria y comunicacional. No digan, después que no se les dijo. Deberían leer la historia, recordar la frase famosa del General Llovera Paez, al General Pérez Jiménez: “General, pescuezo no retoña”. Lo hace que, en esa madrugada del 23 de enero de 1958: tome el avión el denominado “la vaca sagrada”. Les llegó la hora, con esta vuelta a la Patria ¿aceptaran el fracaso? Por mi parte: ¡Bienvenida a la Patria, querida María Corina! ¡Dios te ampare, como siempre y la Virgen continue arropándote con su Manto protector!.-


