Opinión

Todos somos Ucrania

No es posible construir la paz sobre la impunidad del abuso

 

Elinor Montes:

No es posible construir la paz sobre la impunidad del abuso.

Ucrania no es un peón sacrificable para evitar “males mayores”, ya esa lección debería estar más que aprendida, los resultados de tal despropósito serían los mismos obtenidos en el acuerdo de Múnich en 1938, firmado por el ministro británico Chamberlain quien, junto a Francia e Italia, aceptó la anexión a la Alemania Nazi del territorio de Checoslovaquia habitado por una minoría de alemanes. Ya vimos como Rusia se anexó Crimea, en flagrante violación a “El Memorándum de Budapest”, 1994, en el cual Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China y Francia, adquirieron el compromiso de garantizar a Ucrania su independencia y su integridad territorial. Como era de esperar, la anexión prácticamente impune de Crimea a Rusia ha permitido que por ahora Putin vaya por el resto de Ucrania, como lo hizo Hitler cuando invadió toda Checoslovaquia, preludio de la expansión de su régimen de horror. Vale la pena recordar lo que Winston Churchill le expresó a Chamberlain al respecto: «había tenido la opción entre la guerra y la indignidad. Ha escogido la indignidad y tendrá la guerra». Guerra que costó más vidas de las que hubiese costado si a Hitler se le hubiese detenido cuando realizó la primera invasión.

Los psicópatas totalitarios llegan hasta dónde se les permite, no tienen moral, ni escrúpulos, ni compasión, la mentira es su credo y están dispuestos a hacer lo que sea con tal de obtener aquello que se han propuesto. El miedo en el oponente es su mayor fortaleza.

Ucrania representa la defensa de la soberanía de todas las naciones, la defensa de la democracia en el mundo entero y con ella de la libertad y la justicia, el respeto a la dignidad humana, al derecho a la vida, a la autodeterminación de los pueblos, así como el cumplimiento de las normas que obligan a los Estados a garantizar los derechos humanos y a cumplir y hacer cumplir los compromisos adquiridos en los tratados y convenciones internacionales suscritos. Su lucha por la libertad es nuestra lucha y su razón nuestra razón.

¿Para qué sirven los convenios y tratados internacionales si a la hora de la verdad los que pueden hacerlos cumplir no lo hacen? No defender a Ucrania con la contundencia requerida será un craso error, que aumentará el costo de esta guerra en vidas y destrucción.

¿Está dispuesta la gente del mundo a vivir bajo el yugo de los totalitarios de izquierda que, con sus guerras frías, calientes, cibernéticas, de cuarta generación, etc., están avanzando en la toma de países que se creían democracias estables?

Cada país que es tomado por el totalitarismo es un territorio que sirve para su uso como guarida segura para armarse y expandirse. La meta es el mundo entero y la toma se viene realizado también usando los instrumentos de la democracia, como viene pasando en Latinoamérica con los integrantes del Foro de Sao Paulo, de los cuales Venezuela y Nicaragua son los ejemplos más trágicos.

Lo que pase con Ucrania va a definir el futuro de la democracia en el mundo. Hagamos penitencia y oración día y noche para que triunfe la libertad y la justicia. La tercera Guerra Mundial comenzó.-

 

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