O nos transfiguramos o nos desfiguramos
La transfiguración es un camino de dentro hacia afuera y acontece cuando dejamos que la palabra de Dios reine en nuestro corazón

Padre Alfredo Infante sj:
En el bautismo la voz del Padre dice “Este es mi hijo amado, mi predilecto”, ahora en la transfiguración se dirige a los discípulos:“este es mi hijo amado, escúchenlo”.
Es escuchando a Jesús, siendo sus discípulos, que podemos seguirlo, para que su palabra nos configure con él y, vayamos siendo transfigurados en él, siendo luz.
La transfiguración es un camino de dentro hacia afuera y acontece cuando dejamos que la palabra de Dios reine en nuestro corazón, ilumine nuestra vida y configure nuestras acciones: «escúchenlo» es la invitación de hoy.
Y, escuchar no es fácil porque nuestro ego se resiste. Y es que cuando desde nuestro ego con sus pasiones, cerramos nuestros oídos e impedimos que la palabra de Dios guíe nuestros pasos, entonces, otras palabras reinan, y, nos conducen con éxito a la «desfiguración”, es decir, «a la deshumanización”. El camino del «ego” es un camino encantado que encandila pero nos lleva al sin sentido, al vacío existencial, no a la felicidad.
La elección es nuestra ¿o nos «transfiguramos» o nos «desfiguramos»?
Abraham escuchó, salió de su tierra, tras la bendición de Dios y fue fecundo (Gn 12, 1-4). Tres verbos claves: escuchar con fe, salir y caminar tras la promesa. La escucha es movimiento, camino. La transfiguración es camino. ¿Estoy dispuesto a recorrerlo?
Sagrado Corazón de Jesús en vos confío.-




