No detenerse es la clave
El último trimestre ha sido un reto para la gerencia en todos sus ámbitos. ¿Cómo tomar decisiones? ¿Es momento de invertir? ¿Es momento de iniciar un nuevo proyecto? ¿Cómo prepararse para el año que está por venir?

Inés Muñoz Aguirre:
Todos los que hemos pasado por procesos en los que la incertidumbre se convierte en protagonista, tenemos claro que es uno de los sentimientos más desestabilizadores para el ser humano.
El último trimestre ha sido un reto para la gerencia en todos sus ámbitos. ¿Cómo tomar decisiones? ¿Es momento de invertir? ¿Es momento de iniciar un nuevo proyecto? ¿Cómo prepararse para el año que está por venir?
La experiencia debe ser una cantera de conocimiento y en todas las circunstancias de nuestra vida debemos recurrir a ella.
Todos vivimos la pandemia. Situación que nos obligó a cerrar la puerta de nuestros negocios y a detener nuestros proyectos. Pasada la crisis cuando llegó el momento de abrir las puertas de nuevo, de integrarnos, de encontrarnos con nuestros compañeros de trabajo, con nuestros clientes y nuestros proveedores, muchos no pudieron hacerlo.
Un mundo de preguntas surgía a nuestro paso. ¿Cómo retomar la idea de cumplir un horario? ¿Cómo retomar la obligación de salir de la casa, lo cual significaba una serie de acciones sucesivas y personales? ¿Cómo transitar la ciudad de un extremo a otro?
Y eso por mencionar lo que nos afectaba más directamente.
Había preguntas aun más retadoras. ¿Cómo restablecer el stock de productos? ¿Cómo recuperar la fidelidad de los clientes? ¿Cómo trabajar para posicionar la marca? ¿Cómo mantener el costo? ¿Cómo solucionar los problemas de distribución?
Muchos negocios y empresas no volvieron a abrir. Sus gerentes no solo no encontraban respuesta a sus preguntas, no encontraban la energía necesaria para comenzar de nuevo.
De eso se trata. La gerencia, su toma de decisiones y la responsabilidad de mantenerse en el mercado es sinónimo de acción, de movimiento. Ni aun en las peores circunstancias debemos detenernos. Por el contrario, trabajar con objetivos y nuevos proyectos mantiene todos los ejes en la tendencia adecuada, estimula, motiva y nos convierte en ejemplo o inspiración de quienes nos observan.
El entorno, con toda la carga que contiene, no puede desviarnos de alcanzar nuestras metas. Debemos trabajar por ellas contra viento y marea. De esta forma tendremos más garantías de alcanzar el éxito. Sólo basta con preguntarnos, ¿Qué es lo que más admiramos en esos líderes, gerentes y promotores que consideramos exitosos? Y encontraremos respuestas bastantes concretas: Trabajan con objetivos. No se detienen aun en los momentos más críticos. Lideran para mantener la atención en torno a lo que hacen. No dudan aunque sientan temor. No se permiten ideas negativas. No caen en el círculo de incertidumbre en lo que caen los demás. Y quizá lo más importante de todo: ninguna de estas condiciones a las que hacemos mención lo distancian de la realidad. La otra cara de este tema es que no dejan que la realidad actúe como verdugo reprimiendo sus ideas.
No te detengas. Ese es el verdadero camino para el éxito.-





