Lecturas recomendadas

Al maestro con cariño            

Celebrar el Día del Maestro hoy es muy importante en Venezuela, tener presente que la Educación es un derecho humano, contemplado en la nuestra carta magna, la Constitución, Artículos102 y 103 - que esta debe estar cargo de “personas de reconocida moralidad y de comprobada idoneidad académica”

Luisa Pernalete:

Es posible que algunos de mis lectores, si es que los tengo, recuerden esa hermosa película protagonizada por Sidney Poitier, “Al maestro con cariño”, y es posible que más de alguno que lea esta columna, y no pasa del título, piense que, dada la complicada situación del país y la situación salarial de los maestros, si no leen más, puedan pensar que ahora si que me pasé de “ingenua” o de “come flor” – aunque siempre he preferido ser “come flor” y no “come candela” , pues quien “come flor” puede repartir flores jeje-.

Veamos el porqué del título de mi columna. Recordemos primero que el 15 de enero, desde 1945, se celebra en Venezuela el Día del maestro, conmemorando aquel 15 de enero de1932, cuando se creo la Sociedad Venezolana de Maestros de Instrucción Primaria, mandaba Juan Vicente Gómez entones, y la intención de esta asociación era defender los derechos de los docentes y mejorar la educación de país, objetivos que siguen vigentes: defender los derechos de los  maestros y mejorar la educación del país, desde hace años en emergencia, dada la calidad y la cobertura.

Celebrar el Día del Maestro hoy es muy importante en Venezuela, tener presente que la Educación es un derecho humano, contemplado en la nuestra carta magna, la Constitución, Artículos102 y 103 – que esta debe estar cargo de “personas de reconocida moralidad y de comprobada idoneidad académica” (Art. 104 )no cualquiera puede ser educador, y, además,  es un derechos de niños, niñas y adolescentes, LOPNNA Artículo 53, y según nuestra CRBV – Artículo 78 –  los derechos de los NNA son prioridad absoluta. Los derechos fundamentales se mantienen aún en estados de excepción.

“Al maestro con cariño” supone seguir insistiendo – aunque ya algo dijimos – en lo de salarios dignos, si seguimos como vamos, terminaremos sin maestros, no se le puede pedir a un joven que estudie educación para que pase hambre y tampoco se le puede pedir a los activos que perseveren sino no tienen para dar de comer a su familia y a veces ni para los pasajes.

Pero volvamos a nuestro título: Al maestro con cariño. Sin maestro no hay escuela, solemos decir en Fe y Alegría, puede haber información, pero educación es mucho más que información. Suelo decir que nosotros hemos fundado escuelas sin locales adecuados, al menos para comenzar, en medio de la selva, en lugares muy pobres, pero con maestros. Los estudiantes necesitan maestros para tener educación integral.

Entones a los maestros hay que cuidarlos, y cuidarlos supone que insistamos en la importancia de que tengan salarios dignos – tal como lo dice el Art. 91 de la CRBV- que se respeten todos sus derechos. Que se les valore por su importante misión en la sociedad.

Y quisiera subrayar que esa valoración debe comenzar por la que nosotros mismos nos damos, estar conscientes de la importancia de nuestro trabajo, en el presente y en el futuro de los estudiantes.

Valorarnos nosotros mismos supone también, que nos cuidemos, que nos tratemos con cariño, que protejamos nuestra salud mental… Una vez un amigo psiquiatra me comentó que la mitad de sus pacientes eran docentes. La rutina diaria del educador puede agotar si no se trabaja el equilibrio entre trabajo y descanso, por ejemplo. También ayuda que, junto con los alumnos, tengamos estrategias animadas, hagamos prácticas de relajación – como respirar profundo conscientemente cada hora -, practiquemos el buen humor – nunca la burla que es violencia -, trabajar en equipo con otros compañeros, poner en común los talentos…

Estar atento a la coyuntura, hacer los ajustes en nuestras agendas… Y en estos días, tener, como leí en un mensaje que me mandaron, “paciencia activa”, no podemos arreglar los grandes problemas del país, pero tampoco podemos sentarnos a no hacer nada. Paciencia activa supone gestionar la incertidumbre, saber caminar bajo la lluvia, no paralizarnos, como decía ese útil mensaje.

Querernos a nosotros mismo supone también, mantener actividades que nos gusten, leer, cantar, bailar, aunque sean solos, darnos un “regalo” de vez en cuando.

Muy importante también mantenernos en comunicación con compañeros de trabajo, con los vecinos, tiempos de calidad con la familia… Apagar el teléfono para descansar de las noticias… Compartir miedos y sueños… Es deseable que podamos pertenecer a algún grupo, cultural, deportivo, alguna comunidad de oración, por ejemplo. Aislarnos agrava nuestros pensamientos negativos, nuestros miedos… Juntarnos con otros para trabajar por el “bien común”. Todas estas propuestas son gratis y nos ayudan, dependen de nuestras decisiones personales.

Al maestro con cariño, supone pues que los educadores nos tratemos con cariño, empiece por sonreír frente al espejo antes de tomar su primer café. Y no se olvide que hacer algo bueno por otro sube nuestro nivel de endorfinas. Ya se que esto lo repito cada vez que puedo, pero es que el egoísmo legítimo es válido,

No quisiera terminar esta columna sin mi reconocimiento a maestros, verdaderos héroes, que además de perseverar a pesar de las dificultades, impulsan otras acciones en las comunidades donde están. Cariño y admiración para ellos.-

 

9/01/26

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