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De la India a China, la discreta represión de la fe cristiana

El Índice Mundial de Persecución de los Cristianos 2026, publicado por la ONG protestante Open Doors el 14 de enero, revela cifras dramáticas: nunca antes la libertad religiosa de los cristianos había parecido tan amenazada

na constatación alarmante. Es lo que refleja el Índice Mundial de Persecución de los Cristianos, publicado por la ONG protestante Open Doors el 14 de enero de 2026. Desde la creación de este índice internacional en 1993, la libertad religiosa de los cristianos nunca había parecido tan frágil. Quince países alcanzan por primera vez el umbral de persecución extrema, un avance preocupante. Veintiséis de cincuenta países ven empeorar su puntuación.

Entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, más de 4849 cristianos fueron asesinados por su fe, una cifra superior a la del año anterior. Cerca de 388 millones de cristianos viven ahora en regiones donde la persecución se considera fuerte, lo que supone uno de cada siete cristianos en el mundo.

Si bien el África subsahariana llama la atención por la brutalidad de los actos violentos cometidos en su territorio, una amenaza más discreta pero igualmente destructiva se extiende ahora por varios continentes. El Índice 2026 pone de relieve la aceleración de una persecución denominada «insidiosa», basada en la supresión sistemática de las libertades religiosas por medios administrativos, legislativos o digitales.

En la India, se recortan los derechos humanos de los cristianos

En la India, la proliferación de leyes «anticonversión» ilustra esta evolución. En 2025, Rajastán se convirtió en el duodécimo estado en adoptar una legislación que permite la detención arbitraria de pastores, la prohibición de predicar en público y la posible criminalización de cualquier intento personal de conversión del hinduismo a otra religión. Esta persecución legislativa va acompañada en el día a día de intimidaciones, detenciones y actos de violencia destinados a aislar a las minorías cristianas de la sociedad india.

Las familias cristianas viven bajo amenaza, algunos niños son excluidos de las escuelas y la libertad de conversión no deja de retroceder, creando un clima de miedo. El 21 de junio de 2025, extremistas hindúes atacaron a una comunidad cristiana en la región de Odisha, causando veinte heridos graves. El 26 de junio, dos religiosas y un pastor fueron detenidos y acusados de conversiones forzadas.

En cuanto a Nepal, en 2026 vuelve a aparecer en el Índice, ocupando el puesto 46 tras haber desaparecido de la clasificación en 2022. El avance de una ideología nacionalista hindú, en un contexto de inestabilidad política, está dando lugar a la aplicación de leyes contra la conversión similares a las adoptadas en la India, que afectan especialmente a las comunidades cristianas. Por el contrario, Vietnam sale por primera vez del Índice: este año no se han registrado ataques contra iglesias ni asesinatos de cristianos en ese país.

En China, adaptar las religiones a las doctrinas del Partido

China también ha dado un nuevo paso en su control religioso, ascendiendo al puesto 17 del Índice. En 2025, se aplica estrictamente la prohibición de toda enseñanza religiosa a menores. Las autoridades multiplican las redadas policiales, dispersando las iglesias no oficiales y obligando a sus responsables a mostrar su apoyo al Partido Comunista. La política de «sinización» de las religiones suprime cualquier expresión independiente de la fe: al menos mil iglesias han sido cerradas en 2025.

Además, el «reglamento sobre el comportamiento en línea del personal religioso», publicado por el Partido en septiembre de 2025, impide cualquier evangelización o movilización cristiana en línea. En julio de 2025, más de trescientos policías detuvieron a setenta cristianos en el este de China, algunos de los cuales fueron multados por reunirse en lugares privados.

El aislamiento de los cristianos en Argelia

En Argelia, el panorama religioso se está cerrando poco a poco sobre los cristianos. En 2025, cuarenta y siete iglesias de la Iglesia Protestante de Argelia fueron cerradas definitivamente, muchas de ellas precintadas por orden de las autoridades. Tres cuartas partes de los cristianos argelinos viven ahora aislados, privados de cualquier comunidad real, a veces incluso de cualquier contacto con otros creyentes. El control del Estado se extiende también al ámbito virtual, con el cierre brutal en 2025 de un importante grupo cristiano de Facebook con más de 60 000 seguidores. La presión administrativa y la vigilancia de estas comunidades constituyen una violencia poco mediática que margina poco a poco a los 156 000 cristianos de Argelia.

Estas «persecuciones insidiosas» no hacen ruido, pero privan progresivamente a los cristianos de todo espacio de libertad y los empujan a la clandestinidad. Revelan una recomposición de la persecución que, lejos de limitarse a la violencia física, se infiltra ahora en el aparato legislativo, administrativo y digital de sociedades enteras.-

Hortense Leger – publicado el 16/01/26-Aleteia.org

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