Opinión

Limbos políticos

Se espera que el limbo se mueva en una dirección positiva y que vaya dejando de ser limbo para convertirse en cambio duradero

Fernando Luis Egaña:

Cualquier persona está en el limbo, según la conseja popular, si no sabe lo que pasa a su alrededor. Pero hay veces que no puede saberse con acierto lo que pasa porque no hay información disponible, o porque la realidad se hace tan confusa que es casi imposible entenderla.

Es el caso de los limbos políticos.

Los análisis se hacen prolijos, los sabelotodo elucubran sus teorías de varias opciones, por lo que se cubren las espaldas. Parece que se encienden nuevas esperanzas, y al mismo tiempo se apagan otras.

El horizonte se desdibuja y se presentan situaciones absurdas en lo que parece ser, pero en efecto no es. Los rumores corren a diestra y siniestra, y las expectativas se vuelven variopintas.

Lo seguro es que nada es seguro. Y no hay plazos definidos para que el ansia de cambio se transforme en esfuerzo creador. Mientras tanto circulan «noticias» que lucen positivas, al lado de hechos que sí lo son; y así mismo las noticias y los hechos ensombrecen el ambiente por revelar la profundidad de la tragedia y el proceder de personeros que ya son impresentables.

En amplia perspectiva, se espera que el limbo se mueva en una dirección positiva y que vaya dejando de ser limbo para convertirse en cambio duradero. Ese es el objetivo de la lucha.-

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