Devociones y tradiciones

Hoy se celebra el Domingo de la Palabra de Dios

La Iglesia Católica celebra este domingo 25 de enero el Domingo de la Palabra de Dios, una jornada instituida por el Papa Francisco en 2019 para promover en el Pueblo de Dios una relación cada vez más profunda, constante y orante con la Sagrada Escritura.

En años anteriores, el Papa Francisco presidió la Eucaristía del Domingo de la Palabra de Dios en la Basílica de San Pedro y entregó a los fieles un ejemplar del Evangelio como signo tangible de esta cercanía a la Escritura.

Sin embargo, este año, con motivo de la coincidencia con la fiesta de la Conversión de San Pablo Apóstol, el Santo Padre se desplazará, como es tradición, a la Basílica Papal de San Pablo Extramuros. Por este motivo, no celebrará la Eucaristía del Domingo de la Palabra de Dios en la Basílica de San Pedro.

El VII Domingo de la Palabra de Dios se celebra esta edición bajo el lema La palabra de Cristo habite en vosotros (Col 3,16), una invitación a acoger la Escritura como fuente viva que ilumina la fe, la vida cristiana y la misión evangelizadora de la Iglesia.

La celebración fue establecida por el Pontífice argentino hace siete años mediante la carta apostólica en forma de motu proprio Aperuit illis, firmada el 30 de septiembre de 2019, en la que fijó su conmemoración anual para el tercer domingo del tiempo ordinario.

Según explicó, dedicar un domingo a la Palabra de Dios permite a la Iglesia “revivir el gesto del Resucitado, que abre también para nosotros el tesoro de su Palabra, para que podamos anunciar por todo el mundo esta riqueza inagotable”.

Francisco subrayó además la importancia de que esta relación con la Escritura sea una constante en la vida de los fieles. “Es bueno que nunca falte en la vida de nuestro pueblo esta relación decisiva con la Palabra viva que el Señor nunca se cansa de dirigir a su Esposa, la Iglesia, para que pueda crecer en el amor y en el testimonio de fe”, escribió el Papa.

En el motu proprio, el Pontífice indicó también algunos signos concretos para esta jornada, entre ellos la entronización solemne del texto sagrado durante la celebración eucarística, “a fin de hacer evidente a la asamblea el valor normativo que tiene la Palabra de Dios”.

Asimismo, pidió que la proclamación de las lecturas y la homilía pongan de relieve el servicio que la Iglesia presta a la Palabra del Señor.-

Victoria Cardiel

Victoria Cardiel/Aciprensa

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