Más rezos y menos gallos

Eleazar López C. :
(1783) El Obispo Mariano Martí, al referirse a San Lorenzo de
Chaguaramos, dentro de su gira de inspección a las diversas Diócesis de
Venezuela, que comenzó en 1771 y espera finalizar en 1784, le dio un jalón
de orejas a su gente, el pasado 10 de marzo, por los “gravísimos
desórdenes que se cometen en algunas fiestas del año con ocasión de
ciertas correrías de gallos, bailes y otros festines escandalosos”.
De inmediato el prelado le ordenó al cura del lugar a que “reprendiese a las
personas que los practicaban”.
Parece ser que el buen Obispo también se dispone a censurar, tal vez
desde el púlpito, a las galleras existentes en esta ciudad, pues ha ordenado
un estudio detallado de esta actividad, a partir de la primera gallera que
tuvo Caracas, que fue autorizada mediante real cédula de Fernando VI con
fecha 15 de febrero de 1753, a sabiendas que la experiencia histórica en
esos recintos es que allí se vociferan apuestas y se arman escándalos.
El Obispo Martí ha sugerido a sus pastores que los caraqueños de su grey
deberían ir más a las iglesias y dejar las peleas de gallos a un lado.
A tal fin, ha dispuesto que en lugar de jugar tanto gallo, se cante el
“Ángelus”.-




