Opinión

La objetividad en el periodismo (II)

El periodista objetivo, transmite la cantidad que le ha dicho la fuente. No tiene porqué cambiar la cifra. Para eso está el periodismo interpretativo, el de investigación y el de opinión, donde todo puede ser explicado, analizado, investigado y comentado, sobre la base de la información noticiosa primaria

 

Gloria Cuenca:

 

 

El periodismo, nació como periodismo informativo y noticioso. En las tablillas de barro, (Babilonia) en las “Acta Diurni Pópuli” (Actas Diarias del Pueblo, en Roma) y, muy posteriormente en las “Gazetas”, (moneda que costaba la hoja con información y de donde surge el nombre de Gaceta, para las revistas) las informaciones noticiosas eran, a menudo, sobre los costos de la sal, y las especies que venían de oriente. En las “Actas Diarias…” aparecían algunas informaciones sobre las guerras del Imperio romano.  Avances y triunfos de dichos guerreros; también se encuentran algunos hechos políticos. Posteriormente   informan en la hoja, costaba una “gazeta”, (con z, en italiano) acerca de los precios de los productos y materiales que venían por la “ruta de la seda”. Allí surgieron los “gacetilleros”, después llamados: “panfletarios” (de los “panfletos”).  Las informaciones noticiosas, corresponden al hoy periodismo económico; al político y finalmente, al militar. Nos referimos a un segmento de la historia del periodismo universal; también de américa latina.  En Machu Pichu, (Perú) capital del Imperio Inca, existieron los Chasqui. Eran seres humanos, corredores, quienes iban desde el imperio en Perú, hasta Ecuador, al norte y al sur en Chile. Serían voceros informativos, encargados de llevar lo que ocurría y se decidía en el centro del Imperio Inca a las zonas dominadas por ellos.

Durante la Revolución Francesa, ocurrió con exactitud anteriormente, al momento de la Toma de la Bastilla.  Los grandes intelectuales y revolucionarios, ideólogos de la gesta: Voltaire, Diderot, Montesquieu, Rousseau, Robespierre, entre los más reconocidos, hacen uso de esas hojas impresas, para poner a circular sus ideas. Se trataba de las Gacetas, dando origen al periodismo de opinión. Estos revolucionarios, también llamados enciclopedistas, contradictoriamente, desprecian el periodismo; sin embargo, se sirven del mismo para divulgar las ideas novedosas, algunas son educativas, otras transformadoras, y por supuesto, definitivamente revolucionarias. Imprescindible que sean conocidas y divulgadas, para lograr el gran cambio que ellos, los revolucionarios, sentados a la izquierda de la Asamblea proponen, auspician y reclaman. Originan así la clasificación entre los “que quieren cambios”, a la izquierda; mientras a la derecha se ubican moderados y conservadores. Hoy en día tal distinción está totalmente superada. Tarea que toca a los politólogos, para hacer una nueva diferenciación, válida y actual. Los revolucionarios, se refieren a los periódicos, con desprecio: “circulan en Persia, señalan, unas hojas, pasquines, cuentan lo que va ocurriendo”. Ellos, los ideólogos de la revolución, genios todos, usan al periodismo para explicar lo que pretenden instrumentar; para que se entienda, qué significa y cómo serán beneficiados la gran mayoría: los Derechos Humanos, los 3 poderes para la Nación, el Derecho a la Vida y a la libertad, la necesidad obligatoria de educación para los niños. Entre otros planteamientos que transformaran el mundo, después del triunfo de la Revolución Francesa.

Mientras tanto, los ingleses, cuya historia de la prensa es bastante distinta. Vienen de un gran debate sobre las libertades. Han discutido a fondo sobre lo que implica la opinión. Con seriedad, enarbolan la necesidad de la objetividad en el periodismo. Así aparece la Teoría de la Objetividad. Ellos expresan: “Los hechos, son sagrados, la opinión es libre”. A partir de ese momento finales del siglo XVIII, se hará oficial la separación entre periodismo informativo y de opinión.  Diferencia que, hasta recientemente, era necesaria para que el lector, oyente o televidente supiera, si estaba recibiendo información noticiosa o, la opinión de expertos, aficionados e interesados, entre muchas opciones, sobre determinado tema o situación.

Desde la enseñanza del periodismo y la comunicación, no había dudas: Existió el Departamento de Periodismo Informativo y de Opinión, con Cátedras y asignaturas separadas. Como he afirmado, la teoría de la objetividad periodística, fue analizada, debatida y cuestionada. Sin embargo, la casi imposibilidad de lograrla, no fue nunca una razón para desaparecer este periodismo. Todo lo contrario. Era un estímulo. Las noticias objetivas, que existen lo sabemos, son complejas y difíciles de lograr, se suceden con la seriedad de la fuente y la acción decisiva del periodista y el Jefe de Redacción: la información económica, es un caso evidente de la posibilidad de noticias objetivas: se producen X cantidad de barriles diarios de petróleo. El periodista objetivo, transmite la cantidad que le ha dicho la fuente. No tiene porqué cambiar la cifra. Para eso está el periodismo interpretativo, el de investigación y el de opinión, donde todo puede ser explicado, analizado, investigado y comentado, sobre la base de la información noticiosa primaria: la cantidad de barrilles que se produce diariamente. Hacer todo publicidad y propaganda nos remite, sin duda, a graves problemas éticos, además de auspiciar y finalmente lograr, la desaparición del verdadero periodismo. Por otra parte, se transforma al receptor de la información noticiosa en un no creyente del periodismo. No se sabe, si se está leyendo, escuchando o viendo una verdad, o si se trata de una mentira, para beneficio del empresario, una personalidad, una empresa y hasta un país. Duros momentos para nosotros.

Debemos alertarnos como periodistas, comunicadores y ciudadanos. Solo la verdad no hará libres y nos lleva por el camino correcto ¡Dios nos ayude!.-

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba