Trabajos especiales

Ver para creer: los científicos sugieren que el Arca de Noé podría estar enterrada en la montaña más alta de Turquía

Las investigaciones se enfocan en una misteriosa formación con figura de barco, aunque no existen pruebas definitivas que confirmen que se trate de la embarcación de los relatos bíblicos

En la actualidad, las investigaciones que derivan de encontrar objetos pertenecientes a la Biblia, muestran hallazgos como el de la Sábana Santa, la corona de espinas o una misteriosa formación con silueta de barco. Este último descubrimiento, que se encuentran investigando los científicos actualmente, se desarrolla en la denominada formación de Durupinar, cerca del monte Ararat, en Turquía. Este lugar lleva años en el punto de mira por la figura que conforma. Algunos investigadores y grupos religiosos consideran que esa peculiaridad se relaciona con la descripción del Arca de Noé.

¿Qué dicen las investigaciones?

El interés por este enclave llega en un momento en el que los investigadores emplean técnicas de exploración geofísica avanzada para analizar qué es lo que podría encontrarse bajo esa superficie llamativa. Entre las herramientas que utilizan se encuentran los sistemas de radar y otras técnicas que se usan para identificar estructuras ocultas sin llevar a cabo excavaciones profundas.

Por otro lado, los responsables del proyecto confirman que las imágenes obtenidas de dicha superficie enseñan posibles estructuras internas que podrían ser compatibles con una construcción artifical. Además, han estudiado muestras de suelo tomadas en la zona y que confirman la existencia de diferencias en la composición del terreno y entre el interior y exterior de la formación. Esto podría relacionarse con la presencia de material orgánico degradado.

El descubrimiento

En este momento no han confirmado que se trate del Arca de Noé. El señalamiento surge porque la estructura lleva décadas en duda por el origen de su existencia. Aunque, algunos investigadores aseguran que los nuevos datos justifican continuar estudiando la zona y otros especialistas defienden que se trata de una formación geológica natural. Por lo tanto, las imágenes y los análisis obtenidos hasta ahora se interpretan como una continuidad inminente de nuevas investigaciones y no como una prueba final de su relación con un posible objeto biblíco.

El tiempo del estudio

La formación de Durupinar se apreciaba por primera vez en la década de 1950 y se ha relacionado con la búsqueda del Arca de Noé. Durante este año 2026, el proyecto de la investigación recibió la autorización para desarrollar estudios geológicos y arqueológicos en la zona. Un equipo de científicos dirigidos por el arqueólogo Cenker Atila, que colabora con el proyecto Noah’s Ark Scans. La finalidad de esta investigación es combinar diversas técnicas para determinar si las irregularidades detectadas bajo la superficie corresponden con estructuras artificales o pueden explicarse por la propia composición geológica del terreno.

Los secretos escondidos

Los investigadores se encargarán de descubrir las estructuras que están siendo objeto de estudio a través de investigaciones geofísicas. Estas poseen un origen humano que acabará por esclarecer su antigüedad y naturaleza. El equipo que trabaja en estos avances asegura que los resultados obtenidos demuestran lo importante que es continuar con los análisis. Por lo tanto, los resultados dependerán de futuras investigaciones, análisis y evidencias arqueológicas. Hasta ahora, el Arca de Noé se mantiene como un misterio, aunque las investigaciones por las montañas turcas han reavivado una de las búsquedas arqueológicas más conocidas de la historia.-

Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz/OK Diario
  • Carmen Ruiz Rodríguez (Madrid, 2005) es estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desde el año 2023. Es especialista en periodismo de