“Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo”
El Señor y María nos sonríen, bendicen y cuidan.
Martes, 15 septiembre 2026
XXIV Semana del Tiempo Ordinario
El Evangelio de hoy (Lucas 7, 11-17) nos relata que Jesús se dirigía a una población llamada Naim, acompañado de sus discípulos y de mucha gente. Al llegar a la entrada de la población, se encontró con que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de una viuda, a la que acompañaba una gran muchedumbre.
Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: “No llores”. Acercándose al ataúd, lo tocó, y los que lo llevaban se detuvieron. Entonces Jesús dijo: “Joven, yo te lo mando: Levántate”. Inmediatamente el que había muerto se levantó y comenzó a hablar. Jesús se lo entregó a su madre.
Al ver esto, todos se llenaron de temor y comenzaron a glorificar a Dios, diciendo: “Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo”.
La noticia de este hecho se divulgó por toda Judea y por las regiones vecinas.
PALABRA DEL SEÑOR.
Gloria a ti, Señor Jesús.
-En este Evangelio se nos muestra el profundo amor y compasión de Jesús por una madre que ha perdido a su hijo.
-Al verla llorar, Jesús se acerca, la consuela y le devuelve la vida a su hijo.
-Este milagro nos muestra el poder de Jesús sobre la muerte y también su cercanía con el dolor humano.
-Para nosotros, es un recordatorio de que nunca estamos solos en nuestras pruebas.
-Nuestro compromiso: Acercarnos a quienes sufren, ofreciendo consuelo y esperanza.
Abrazos y bendiciones
D. Lahuerta SJ.