Iglesia Venezolana

In memoriam: Monseñor Bernardo Álvarez Afonso

Quiero hacer memoria de su vida por la relación afectuosa que tuvo hacia la población canario-venezolana, ya que de su isla nativa ha sido muy numeroso el trasvase de canarios hacia Venezuela

Cardenal Baltazar Porras Cardozo:

 

El martes 25 de noviembre a las dos de la tarde falleció a los 76 años de edad, D. Bernardo Álvarez Afonso (sic) (1949-2025), obispo emérito de Tenerife o Diócesis Nivariense (islas Canarias, España). Se sentía orgulloso de su origen pues nació en Breña Alta, población de la Isla de la Palma que en 2023 sufrió los embates del volcán Tajogaite causando graves daños en las viviendas y cultivos en las faldas del mismo.

 

Quiero hacer memoria de su vida por la relación afectuosa que tuvo hacia la población canario-venezolana, ya que de su isla nativa ha sido muy numeroso el trasvase de canarios hacia Venezuela, sobre todo después de la guerra española (1936-1939) y en los últimos años el retorno de hijos de las islas y/o sus descendientes nacidos aquí ha sido de dimensiones enormes. El intercambio es de tal magnitud que nuestro país es denominado la octava isla, lo que ha enriquecido desde muchos puntos de vista a ambas comunidades.

El Seminario Diocesano de Canarias se une en oración por el eterno descanso  de Mons. Bernardo Álvarez, obispo emérito de la diócesis Nivariense. |  Seminario Diocesano de Canarias

En 1991 fue nombrado obispo de Tenerife Mons. Felipe Fernández con quien tuve amistad desde los años de estudiante en la Pontificia de Salamanca. Me invitó varias veces a participar en las jornadas de fe y cultura que organizaba cada año en tiempo de pascua. Su acogida y la del clero y fieles fue una experiencia enriquecedora y me permitió adentrarme en la historia de las islas y en hurgar sobre los canarios que vinieron a Venezuela en tiempos coloniales. Tuve acceso a interesantes datos del obispo Juan López de Agurto de la Mata (1634-1637), canario de nacimiento y a quien le tocó trasladar la sede de Coro a Caracas. Igualmente ahondar en la tradición de la devoción a la Virgen de Candelaria. Uno de los sacerdotes con quien conviví en los predios del Seminario de La Laguna fue Bernardo Álvarez, pues era el director espiritual del mismo. Su tesis de licenciatura en teología dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana versaba sobre la iglesia particular, tema de mi interés, y su material me sirvió en varias oportunidades pues tiene afinidad con la temática de Medellín y Puebla.

 

Ocupó diversos cargos pastorales en parroquia y en la atención a diversas instancias eclesiales. En 1999 Mons. Felipe lo nombró vicario general y lo sucedió como obispo cuando la enfermedad de párkinson le impidió continuar y le pidió la renuncia al Papa Benedicto XVI quien nombró sucesor a su vicario general, convirtiéndose en el segundo obispo nivariense nativo de las islas. De entonces a acá coincidimos en varias ocasiones y recibí invitación para presidir algunas fiestas tanto en Tenerife como en la isla de La Palma.

 

Gocé de su amistad y admiré sus virtudes de pastor con olor a oveja, pues constaté el cariño de sus gentes por su sencillez, solicitud en atender y compartir con el clero, comunidades, sin distinción. Piadoso, actualizado en las exigencias del Vaticano II, misionero incansable recorriendo parroquias y saltando de una isla a otra. La pastoral de turismo con las características muy particulares con la afluencia por largas temporadas de europeos sobre todo de los países más fríos. Recorrí en su compañía, conduciendo siempre su automóvil, muy cuidadoso en la atención a los migrantes nativos y a los procedentes de África con los problemas que ha tenido y tienen por la cercanía con las costas del continente negro.

MONS. ÁLVAREZ AFONSO, ELEGIDO PRESIDENTE DEL COMITÉ NACIONAL PARA EL  DIACONADO PERMANENTE - Nivariense Digital

El trasvase cultural y religioso entre Canarias y Venezuela lo hizo sensible a tener en cuenta la riqueza de este intercambio que se multiplicó en los años de su episcopado por el éxodo masivo de nuestros compatriotas y/o nacidos en las islas que con los vínculos familiares y de amistad buscaron refugio y acogida en aquellas islas maravillosas. Sacerdotes de ascendencia canaria que cursaron sus estudios en Venezuela volvieron a la tierra de sus mayores. Acogió a varios sacerdotes y religiosas venezolanas que hacen vida en su diócesis.

 

La devoción a José Gregorio Hernández tiene raíces profundas en las islas desde tiempo atrás. En ocasión de la beatificación del médico de los pobres, me solicitó D. Bernardo le consiguiera unas quince reliquias de primer grado para entronizarlas en diversos lugares de las cuatro islas de la diócesis. Mi extrañeza tuvo respuesta de su parte al señalarme que desde los años sesenta del siglo pasado existen capillas, ermitas y lugares de devoción a José Gregorio. Pude constatarlo recientemente pues D. Eloy Gonzalo, obispo de Tenerife desde hace pocos meses me insistió en que los visitara de nuevo para celebrar la canonización de nuestro santo. Así lo hice y fueron días maravillosos de fe, entusiasmo y alegría.

 

Fue la ocasión para compartir de nuevo con D. Bernardo, mermado en sus condiciones físicas por una extraña enfermedad llamada ELA, esclerosis lateral amiotrófica que va paralizando partes del cuerpo impidiendo llevar una vida normal. Eso hizo que solicitara al Papa Francisco le nombrara sustituto pues no podía cumplir a cabalidad lo que hacía anteriormente. Compartí con él recuerdos y anécdotas, sintiendo el dolor de ver la disminución de sus facultades, pero no de su ánimo y espiritualidad. Le agradecí lo que había hecho por Venezuela y en abrazo fraterno fue él quien me devolvió aquel gesto diciéndome que tenía mucho que agradecer a nuestra gente y a los sacerdotes que había recibido. Con una paz interior, serenidad y conciencia de estar en la etapa final de su vida, pero entregado con alegría a la oración y en manos de Dios y la Virgen.

Lamentamos el fallecimiento de Monseñor Bernardo Álvarez Afonso, Obispo  Emérito de San Cristóbal de La Laguna (Diócesis de Tenerife). ​Fue un guía  espiritual y un pastor cercano para nuestro pueblo. Su incansable

En las visitas a las parroquias pude observar el afecto y agradecimiento de la feligresía por su obispo emérito. Su sucesor Mons. Eloy Gonzalo y sus colaboradores le brindaron lo mejor a quien dio su vida por su tierra, por su gente, por la Iglesia y por todo el que en condiciones precarias encalló en las islas maravillosas. Recibí la noticia de su fallecimiento y las muchas manifestaciones de todos los sectores con motivo de su deceso. Fue enterrado en la catedral donde recibe los sufragios de sus devotos.

Desde esta octava isla estamos ofreciendo un novenario de misas por su eterno descanso convencidos de que el buen Dios misericordioso lo ha acogido en su seno desde donde irradia el fruto de sus muchas virtudes para testimonio de fidelidad y constancia de quien supo ser hijo de la Iglesia y de la Virgen de Candelaria en cuya capilla está esperando la hora definitiva del juicio final. Descansa en paz querido hermano e intercede por nosotros.-

27-11-25

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