Entrevistas

Diego Arria, diplómatico venezolano: «El conflicto será interno, entre militares y estructuras del régimen en pugna»

El ex embajador venezolano ante la ONU asegura que "no hay en el Ejército chavista nadie dispuesto a enfrentarse a Estados Unidos"

Diego Arria, exembajador de Venezuela ante la ONU y una de las voces más respetadas en el exilio venezolano, asegura desde Miami en declaraciones a LA RAZÓN que no hay elementos dentro de la Fuerza Armada venezolana dispuestos a ayudar al mantenimiento del gobierno de Maduro tras el bombardeo de Estados Unidos sobre Caracas. Además, sugiere que si este proceso de cambio de régimen triunfa, sería el opositor (residente en Madrid) Edmundo González Urrutia quien tendría que ponerse al frente del país: «Venezuela eligió un presidente con más del 60% de los votos. María Corina Machado podría ocupar un papel fundamental, como vicepresidenta», asegura Arria, quien considera que «más allá de los nombres, lo esencial es contar con un equipo preparado».

¿Cuál es su análisis de la situación actual y de los escenarios que podrían abrirse en Venezuela?

Yo creo que lo que estamos viendo es el primer gran paso para conquistar la libertad. Pero la libertad no se conquista simplemente con la salida de Maduro. Aquí queda todo un equipo, una pandilla, con un grupo fundamental de cómplices… Mientras sigan Padrino López, Diosdado Cabello y los hermanos Rodríguez en el poder, no ha habido un cambio real. La pandilla seguiría gobernando, aun sin Maduro.

En este momento de confusión y transición, ¿quién es la pieza clave dentro del gobierno venezolano?

En este momento, la pieza clave va a ser la gente. Fíjate que en Caracas, curiosamente, no se ha salido masivamente a las calles como sí ha ocurrido con los venezolanos en Madrid, Miami o en cualquier lugar donde haya diáspora. Eso se debe, primero, al gran temor que existe, y segundo, a que todavía aparecen figuras del régimen como la señora Rodríguez o Diosdado Cabello. Eso genera la duda de si realmente se podrá conquistar completamente la libertad. Además, será fundamental contar con un grupo sólido para acometer una labor colosal: desmontar una pandilla que se ha apoderado del país y ha fracturado todas las instituciones. Lo que hoy comenzó es un gran paso para el rescate de la libertad, pero la libertad aún no se ha ganado.

¿Cree que Padrino López y los altos mandos militares están dispuestos a enfrentarse a Estados Unidos, o han bajado los brazos?

No hay absolutamente nadie dispuesto a enfrentarse a los Estados Unidos. Padrino López, en particular, lo vimos hoy: apareció solo, leyendo un comunicado improvisado, con una pequeña banderita que claramente no estaba en su despacho habitual. No estaba rodeado de generales, como suele ocurrir. Eso muestra la soledad del poder de un hombre que sabe que el gobierno de Estados Unidos ha tomado medidas extraordinarias. Es evidente que ni ellos ni nosotros imaginábamos que algo así iba a suceder.

Al parecer, el ministro de Defensa Padrino López ha anunciado el despliegue militar inmediato en todo el país.

Seguramente le harán caso su familia y poco más. No hay nadie realmente dispuesto a movilizarse. No cuentan con manifestaciones importantes que justifiquen sacar tropas a la calle. El país empieza a entender lo que ocurrió: una operación realmente increíble.

Si este proceso avanza y se logra un cambio de régimen, ¿quién cree que podría liderar la transición?

Aquí hay un factor fundamental: la legitimidad. Venezuela eligió un presidente con más del 60% de los votos. Eso es clave. María Corina Machado podría ocupar un papel fundamental, como vicepresidenta, por ejemplo, pero más allá de los nombres, lo esencial es contar con un equipo preparado. Los primeros días serán muy difíciles. Habrá que sumar a personas con experiencia, firmeza y capacidad para enfrentar el enorme reto que implica rescatar la institucionalidad del país. Venezuela ha sido sometida a un montaje artificial de instituciones paralelas que habrá que desmontar. Además, hay compromisos internacionales muy complejos: la relación con Cuba, con Rusia, con China. Todo eso deberá abordarse en un contexto de libertad, y no será sencillo.

Se percibe silencio en las calles de Caracas. ¿Cómo vive la mayoría de los venezolanos este momento?

Si, hay silencio en las calles y júbilo en las redes sociales. Venezuela se ha convertido en un país dominado por el miedo. Hay personas incluso en Madrid que no se atreven a opinar públicamente porque temen represalias contra familiares que siguen en Venezuela. Ese es el nivel de terror que ha logrado imponer el grupo que encabezan Maduro, Diosdado Cabello y los hermanos Rodríguez.

¿Cree que la población actuará de forma pacífica o existe el riesgo de un conflicto social en las calles?

No, Venezuela no es Libia ni Afganistán. No creo que se produzca un conflicto social generalizado. La confrontación se dará principalmente entre grupos de poder: militares, cuerpos policiales, estructuras internas del régimen. Ahí es donde se concentrará el conflicto.

¿Anticipa un juicio contra Maduro en EEUU o cree que podría convertirse en una pieza de negociación geopolítica? ¿Podrían Rusia o China influir para que haya un pacto que lo proteja?

China y Rusia saben perfectamente que lo que está en juego en Venezuela es la democratización de América Latina. Después de Venezuela vienen Cuba y Nicaragua. Es un proceso institucional que a ellos no les agrada, porque perderían acceso estratégico utilizando a Venezuela como intermediario. Estamos a pocas millas de Estados Unidos, y la presencia de iraníes, rusos y chinos tan cerca de su territorio es algo que Washington ya no está dispuesto a tolerar. Esto ha terminado por llamar seriamente su atención.-

La Razón, España

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