Devociones y tradiciones

Domingo de Resurrección, inicio de la Octava de Pascua

Hoy, 31 de marzo, celebramos el Domingo de Resurrección, día en el que Cristo venció a la muerte y al pecado. ¡Feliz Pascua de Resurrección!

Hoy se da inicio al Tiempo Pascual, período litúrgico de cincuenta días en los que la Iglesia Católica celebra la cúspide de la obra de la salvación: la Resurrección de Cristo, el Señor. El Tiempo Pascual -conocido también como “Cincuentena Pascual”- concluye con la Solemnidad de Pentecostés.

El domingo más grande

Simultáneamente, hoy también empieza la Octava de Pascua, primera semana de la Cincuentena Pascual. La Octava de Pascua, como sugiere el propio nombre, equivale al periodo de ocho días continuos en los que se celebra la Resurrección de Cristo. Lo hermoso de estos ocho días -de domingo a domingo- radica en que deben ser vividos como si fueran “un solo día”. Se trata, pues, de un “largo domingo” o “gran domingo” en el que el júbilo por Cristo vuelto a la vida se prolonga con la misma intensidad con que se vive el Domingo de Resurrección.

Para que sigas de cerca la Octava de Pascua te recomendamos acceder a los recursos  dispuestos para cada día, a través del siguiente enlace.

La Sagrada Escritura en el día a día

Las lecturas diarias de la Octava se centran en los relatos de las apariciones de Cristo Resucitado y las experiencias que los discípulos tuvieron en su gloriosa presencia. Esto habrá de continuar el resto de la Cincuentena, especialmente los domingos.

Podrás constatar también que, a lo largo del Tiempo Pascual, la Primera Lectura, comúnmente tomada del Antiguo Testamento, se cambiará por un pasaje de los Hechos de los Apóstoles.

Segundo domingo de la Octava: la Divina Misericordia

El Segundo Domingo de Pascua, con el que concluye la Octava, es llamado Domingo de la Divina Misericordia, de acuerdo a la disposición dejada por San Juan Pablo II durante su pontificado, a propósito de la canonización de su compatriota Faustina Kowalska.

El decreto de Su Santidad fue emitido el 23 de mayo del año 2000 por la entonces Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, hoy convertida en Dicasterio. En el documento se detalla que la celebración de la Divina Misericordia tendrá lugar siempre el segundo domingo de Pascua, con lo que se convierte en fecha movible en el Calendario Litúrgico. La denominación oficial de esta celebración es «Segundo Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia».-

Aciprensa

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