Trabajos especiales

Reivindicación de Don Vicente Emparan, capitán general de Venezuela

Según los descendientes del hermano de Vicente Emparan que actualmente viven en Venezuela...

Ignacio María Arteche Elejalde (†)/Revista SIC:

Celebrando el 250 aniversario del nacimiento de Alejando Humboldt, merece la pena consignar la memoria de sus primeras impresiones al pisar tierra venezolana. Siguiendo al médico e historiador Ignacio María Arteche Elejalde, sabemos que Vicente Emparan fue gobernador de Panamá, a donde llegó en diciembre de 1792 con residencia en Portobelo; posteriormente, gobernador de nueva Andalucía, cuya capital era Cumaná (Venezuela). Aquí tuvo lugar un encuentro trascendental con un personaje histórico, el prusiano Alejandro Humboldt. El berlinés Alejandro Humboldt y el vasco Vicente Emparan, nacido en Azpeitia (Guipúzcoa, España) se encuentran en Cumaná por distintos azares de la vida.

Humboldt, quería estudiar Ciencias Naturales en Europa, pero las guerras le impidieron realizar su propósito, se dirige a París, donde conoce a otro gran científico Bonpland, que será su compañero de viajes. Juntos llegan a Madrid, para conseguir salvoconductos para viajar por la América Española, permanecen un año en Madrid y consiguen los pasaportes necesarios para su viaje, esto ocurría en 1798.

Realizan la ruta de Sudamérica, a través de Tenerife en las Islas Canarias, y tardan en realizar la travesía veinte días hasta llegar a Cumaná el 16 de julio de 1799. Durante el viaje se presentó una epidemia de fiebres a bordo que ocasionó algunas víctimas y los expedicionarios deciden quedarse en tierra.

El azpeitiano Vicente Emparan, llevaba siete años como gobernador de Nueva Andalucía, como se le llamaba entonces, y vivía en Cumaná que era la capital; por cierto, dicha ciudad había sufrido un terremoto y se hallaba en pleno período de reconstrucción. Los venezolanos le apreciaban por su tacto y excelentes condiciones.

A la llegada de la Fragata Pizarro a Cumaná, Alejandro Humboldt se encontraba sumamente preocupado porque a pesar de los pasaportes extendidos en Madrid para viajar libremente, no los tenía todos consigo. El éxito de su expedición dependía del gobernador, si dicha persona fuera intransigente no tenía nada que hacer.

Afortunadamente para Humboldt, la entrevista fue agradable, de mutua comprensión; sus recelos eran tantos que se hizo acompañar a la residencia del gobernador por el capitán de la Fragata Pizarro. Cita textualmente Humboldt. “Nos recibió con la llaneza y la noble sencillez, que desde siempre han sido rasgos característicos del Pueblo Vasco”.

Emparan comprendió que los verdaderos motivos del viaje eran los científicos, por algo era un Enciclopedista, enamorado de los franceses, y no le extrañó nada que Humboldt y Bonpland con sus aparatos venían a estudiar la situación astronómica de determinados lugares y a coleccionar plantas americanas, facilitó la estancia del alemán y dio muestras de público respeto, con lo cual Humboldt pudo visitar libremente Venezuela.

Efectivamente, Humboldt recorrió las selvas y los ríos, confirmó la bifurcación del río Orinoco que se ignoraba; recolectó más de doce mil plantas diferentes.

Durante su estancia en Cumaná, a su llegada, y también después de las exploraciones, tuvo muy buenas relaciones con Emparan, y esta amistad quedó plasmada en los libros de viajes de Humboldt, con elogios del azpeitiano, como un hombre enamorado de la ciencia. El nombre de Vicente Emparan perdura en los libros de viajes de Alejandro Humboldt, que todavía hoy se publican y se leen con facilidad, por la amenidad de su descripción.

Según los descendientes del hermano de Vicente Emparan que actualmente viven en Venezuela, eso sí, con la primera letra del apellido cambiado (actualmente, se denominan Amparan), Vicente Emparan concluyó su actuación gubernamental en el oriente venezolano y se trasladó a Cádiz, donde tenía su cuartel general. Regresó a Caracas con el nombramiento de capitán general el 15 de mayo de 1809.

¿Quién le nombró capital general?

España estaba en 1808 y, por supuesto, mucho más en 1809, bajo el poder de José Bonaparte, que sostenía una guerra con los españoles, que no le aceptaban. Fenando VII estaba prisionero de Napoleón en Bayona. Lo más probable es que dicho nombramiento lo hiciera José Bonaparte, no debemos olvidar que Vicente Emparan era un afrancesado, que no sentía la menor simpatía por Fernando VII, que era un hombre íntegro con su cargo y digno de él, pero a pesar de todo, una noticia de éxitos franceses era una buena noticia para Emparan. En Caracas se urdía una conspiración contra él, dirigida por sus amigos íntimos, los hermanos Toro, que se reunían en la Casa de Misericordia, donde estaban instaladas las tropas de Granaderos de Aragua.

El Marqués de Toro, era coronel del Regimiento y su hermano D. Fernando, inspector general; los hermanos Toro comentaron con Emparan la emancipación de Venezuela, en el caso de que España fuera subyugada por los franceses.

Había dos polos en la conspiración. Por un lado, los hermanos Toro y, por otro, el Cabildo, por una revolución más bien cívica y republicana. En aquellos días Bolívar no figuraba por un sentimiento de delicadeza: su amistad con Emparan… Era efectivamente amigo de Bolívar, inclusive había asistido a algún banquete organizado por Emparan y Bolívar brindó en presencia suya por la Independencia de la América Española. Emparan no tuvo ninguna represalia contra Bolívar.

Según un fragmento del romancero popular venezolano, rescatado por Fray Cesáreo Armellada:

“Yo tampoco quiero mando”/

dijo con voz sosegada/

y sin decirlo lo dijo. ‘Guerra entre hermanos malhaya/

Y de esta historia se infiere/

que estatua merece Emparan/

y aquellos sus octosílabos/

al pedestal de su estatua.-

Nota de autor

“Doy las gracias al P. Jesús María Aguirre, profesor de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas y a Nancy Fernández, quien es descendiente de Pedro María Emparan y cambió su apellido en Pedro María Amparan. A raíz de haber recibido los periódicos La Religión de Caracas y Diario de Caracas, me puse en contacto con Juan María Amparan Lander, el cual a su vez con su prima la historiadora, residente de Anaco (Estado Anzoátegui) realiza el trabajo para reivindicar la memoria de Vicente Emparan.”

Fuente:

ARTECHE ELEJALDE, Ignacio María (1993): Los vascos en América: Don Vicente de Emparan, capitán general de Venezuela. Real sociedad Bascongada de los Amigos del País. Donostia San Sebastián.

Revista SIC N° 823 

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba