Luces de emergencia
En Janucá se tiene como elemento principal el encendido de velas por ocho días, en forma secuencial y creciente.

Elías Farache:
La celebración de Janucá tiene varias significaciones. La victoria de los judíos sobre el imperio griego es algo digno de alabanza pues los pocos vencieron a los muchos en todos los ámbitos: el militar, el cultural, en lo referente a la lógica, en cualquier comparación estadística. Una victoria de lo correcto contra lo incorrecto, de lo justo contra lo injusto. Algo que inspira a quienes, detentado la razón y la verdad, se sientan oprimidos por la realidad.
En Janucá se tiene como elemento principal el encendido de velas por ocho días, en forma secuencial y creciente. Así se recuerda el milagro de haber recuperado el templo de Jerusalén que había sido profanado y que, cuando al prender el candelabro de siete brazos que debía estar siempre encendido, se tenía aceite puro y apto para sólo un día. El candelabro, la menorá, permaneció milagrosamente encendida por ocho días. El mismo lapso necesario para poder fabricar aceite puro.
Uno de los objetivos de encender un candelabro de ocho brazos durante ocho días es hacer publicidad del milagro, proclamarlo. Es así como se exhiben los candelabros en las ventanas y puertas de los hogares judíos para que sean visibles. Se hacen también encendidos colectivos en las instituciones comunitarias y espacios públicos. Esta última modalidad, la de espacios públicos, ha tenido un gran auge en las últimas décadas. De allí que en las grandes y pequeñas ciudades el encendido de visibles candelabros son una actividad tradicional ya y hasta obligada.
Este año 2025, la celebración de Janucá empezó de muy triste manera. Además, debido a que Australia tiene muchas horas de adelanto por su huso
horario respecto a la mayoría de donde hay judíos y comunidades, el terrible atentado de la playa Bondi amargó y entristeció a los judíos. También los atemorizó y puso en alerta.
Janucá 2025 ha sido una llena de pesar. Están las víctimas fatales de Australia. Y están una serie de atentados en otras partes, de amenazas ciertas y falsas. De personas asustadas, de eventos suspendidos y otros realizados con la intención de mostrar un espíritu valiente y combativo.
Los judíos y las comunidades judías volvieron a un reciente pasado. Aquel pasado donde eran o podían ser víctimas de la violencia y el odio en sus propios lugares de residencia, para luego recibir condolencias, oír falsas garantías de seguridad y ser dignos de una lástima no siempre sentida en verdad.
En cada comunidad y en cada encendido público hubo temor y coraje por algún atentado. Planificado o espontáneo. Temor por las eventuales víctimas y coraje para demostrar que el espíritu macabeo, el nombre del ejército que derrotó a los griegos, no se apaga nunca.
Las luces encendidas en Janucá simbolizan la razón frente a la oscuridad de la sinrazón. La causa justa versus la injusta. El bien sobre el mal. Se encienden para recordar, motivar, agradecer y analizar. Este año tuvieron una intención adicional.
Las luces de este año, al encenderse in crescendo, son unas luces de alarma y emergencia que anuncian y denuncian, instan a reflexionar y actuar en consecuencia. Los judíos y las comunidades judías son víctimas del antisemitismo, un fenómeno que no ha sido erradicado, ni disminuido, y que, al contrario, cuenta con una fuerza renovada en nuestros días.
Este renovado antisemitismo tiene causas muy identificables. La fobia hacia los judíos y hacia lo judío como tal, incluyendo el estado judío, Israel. Con respecto a Israel, se pasea por condenar sus acciones a priori, juzgarlo con parámetros distintos a los que se tienen para conductas similares de otros países, negar el derecho a su existencia y culparlo de ser el causante de la situación en el Medio Oriente. La condena a priori de Israel y su indeclinable e irrenunciable conexión con los judíos y la judería mundial, incita y promueve al antisemitismo. Y existe, en muchas partes, un antisemitismo previo, latente o en actividad, que resulta potenciado por esto.
Las luces de emergencia se han encendido tarde para el primer ministro de Australia, llegan con algo de retraso para las autoridades londinenses. No parecen se vistas por el gobierno de Pedro Sánchez en España. Están a tiempo quizás de ser entendidas por Zohran Mandami en la ciudad de los rascacielos, y son captadas en toda su luminosidad por los judíos, las comunidades judías, las organizaciones judías y el estado judío.
Janucá es la fiesta de las luces. Janucá 2025, es la fiesta de las luces de emergencia.-
Elias Farache S.
21 de diciembre de 2025




