Venezuela: una página para 2026
Comienza 2026, un año de inciertos e impredecibles desarrollos. Que la fortaleza de la tradición, forjada en nuestro pasado común, nos sirva de abrevadero para diseñar nuevas estrategias y modelos de convivencia social, un nuevo proyecto de país, más libre por ser más inclusivo

Horacio Biord Castillo:
Venezuela vive una de las crisis más fuertes de su historia. No se trata de que esté amenazada su continuidad como país, sino más bien de un momento que exige una gran fortaleza para poder capear las terribles adversidades que han azotado el devenir histórico del país en los últimos años y, por fin, salir adelante y finalmente refundar un país más libre, pero sobre todo más inclusivo.
Con razón muchos venezolanos exigimos más libertad, pero esa libertad ansiada no pasará de ser una simple quimera, una idea hueca, un principio nominal, o peor aún la bandera de sectores partidistas o con intereses encubiertos si no se prioriza la inclusión social. Hablar de libertad sin inclusión social es semejante a aquel dicho de Bolívar en el congreso constituyente de Angostura el 15 de febrero de 1819: «El talento sin probidad es un azote».
El ejercicio de la libertad es un talento que debe aprenderse y cultivarse. La probidad, en este caso, como sus sinónimos bondad, integridad, rectitud, moralidad y ética, sería precisamente la inclusión. Libertad sin inclusión se traduce en desigualdad y esto es la negación de los principios de autonomía y pluralismo.
En momentos en los que se enfatiza el tema de la libertad como contraposición al autoritarismo, hablar de inclusión pudiera parecer contradictorio o la apología de la opresión. Sin embargo, la inclusión es el basamento de la libertad, su columna mayor, la única garantía de su continuidad. La historia de Venezuela y de América Latina, de todo el mundo, ofrecen innúmeras evidencias que respaldan estos asertos sobre libertad e inclusión. Baste recordar el éxito de las convocatorias populistas en nuestros países o las terribles condiciones del campesinado en la Rusia anterior a la Revolución.
Comienza 2026, un año de inciertos e impredecibles desarrollos. Que la fortaleza de la tradición, forjada en nuestro pasado común, nos sirva de abrevadero para diseñar nuevas estrategias y modelos de convivencia social, un nuevo proyecto de país, más libre por ser más inclusivo. Esas deben ser las prioridades ineludibles pero inseparables de la Venezuela del futuro: libertad e inclusión.-
Publicado en El Nacional. Caracas, viernes 02 de enero, 2026
URL: https://www.elnacional.com/2026/01/venezuela-una-pagina-para-2026/
Horacio Biord Castillo
Escritor, investigador y profesor universitario
Contacto y comentarios: hbiordrcl@gmail.com




