Trabajos especiales

El Norte es una quimera

Desilusionado de Nueva York donde esperaba encontrar fortuna, Fragachán regresó y dejó para el recuerdo la guasa-protesta El Norte es una quimera, cuya letra refleja sus vivencias

Eleazar López C.:

Venezuela no se salvó de la crisis económica mundial que tuvo lugar después
de la Primera Guerra Mundial. Esto ocasionó que en 1923 hubiera un éxodo
de venezolanos a los Estados Unidos buscando mejorar su vida.

Entre los primeros en salir fueron algunos músicos como Luis Fragachán.
Desilusionado de Nueva York donde esperaba encontrar fortuna,
Fragachán regresó y dejó para el recuerdo la guasa-protesta El Norte es una
quimera, cuya letra refleja sus vivencias:

Me fui para Nueva York
en busca de unos centavos
y he regresado a Caracas
como fuete de arrear pavos.
El Norte es una quimera
¡qué atrocidad!
y dicen que allá se vive
como un pachá…
Todo el que va Nueva York
se pone tan embustero
que si allá lavaba platos
dice aquí que era “platero”
Todo el que va a Nueva York
se pone tan embustero
que si allá fabricaba bancos
dice aquí que era “banquero”…

La letra de la guasa tenía visos de realidad generalizada.

Un curiosísimo caso fue el del conocido poeta y escritor Antonio Arráiz,
que allá comenzó a escribir los antropomórficos cuentos de Tío Tigre y Tío
Conejo, en los cuales retrató ciertos rasgos de la tipología criolla. Hombre
aventurero y muy arriesgado, Arráiz se embarcó para los Estados Unidos en
1919 y también regresó desencantado en 1922. En Nueva York pasó mucho
trabajo y hasta dormía en el subway, en los bancos del Central Park o en las
tuberías de construcciones.

Para no preocupar a su familia, a todos les escribía que era millonario.-

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