Agua potable… ¿derecho humano, servicio público o negocio lucrativo?
Como nobles y cabales ciudadanos, pacíficamente con neutralidad política pero sin demora, debiéramos tomar conciencia y activación cooperativa sobre la insustituible función vital del recurso natural «agua potable»

Roberto Fermín Bertossi:
Siendo el acceso universal al agua potable un derecho humano, el descontrol u ausencia de regulación apropiada en la materia, incentiva una eventual mercantilización de esta suprema garantía constitucional; comprometiendo y tensionando diariamente la vida y las necesidades físicas.
Como caso referencial, en la ciudad de Córdoba, la concesionaria ha solicitado y el ERSEP ha autorizado varios aumentos en 2025, como uno del 8,27% y otro del 8,5%, justificando la suba por la actualización de costos operativos y el desfase con la inflación, aunque los aumentos tarifarios ya superaron el ritmo inflacionario oficial y el incremento de ingresos laborales formales, generando desasosiego por el impacto en los usuarios, según informes de este noviembre último.
- En efecto, la prestadora presenta pedidos de actualización tarifaria ante el ERSEP basándose en la variación de sus costos y la necesidad de aplicar ajustes periódicos (cada 6 meses o cuando los costos superen el 8%)
- Por su parte Ersep habría aprobado aceleradamente incrementos del 8,27% (cubriendo junio-septiembre) y del 8,5%, sumando acumulados superiores al 30% o 45% en lo que va del año, dependiendo del período analizado.
Descontextualización e incongruencias con la Inflación e Ingresos oficiales
- A partir de la garantía con supremacía legal en cuanto que, las tarifas deben ser justas y razonables, los sucesivos incrementos autorizados por el Ersep han superado la inflación oficial (IPC Córdoba) en varios períodos, por ejemplo, en parte de 2025, con un acumulado mayor al índice de precios al consumidor en esos meses.
- Eso mismo explica y predice que una creciente mayoría silenciosa de usuarios ´se mueva´ al sentirse recurrentemente sacudida, expresando preocupación y reclamos formales, señalando que mientras las tarifas suben por encima de la inflación, sus ingresos no siguen el mismo ritmo, encareciendo y distanciando el servicio.
- Formal y simbólicamente, vg., el ente de regulación, control y sancion en materia de servicios públicos regulados en la provincia de Córdoba, (Ersep); convoca audiencias públicas (¡pero no vinculantes!) para analizar y tratar cada pedido de actualizació Así habría descuidado en demasía el principio regulatorio constitucional “pro Usuario”, al fin y al cabo su propia razón de ser (o no ser); sin mencionar históricamente algunas reprochables votaciones del representante de los mismos en el seno de su directorio, como eventuales abusos de derecho y de poder -por acción y omisión- en materia de tarifas (“regulación del precio”) y de (sobre) facturaciones “cooperativas” (?); enormes derroches por fallas y roturas en las instalaciones troncales y más de menos a lo largo de cada singular itinere concesional.
- Late entonces un singular debate sobre la política tarifaria, los contratos de concesión y la percepción de que los servicios oficialmente regulados, son caros -no costosos-, con un ente regulador anodino cuyas decisiones comprueban su languidez (¿o cooptación?) empobreciendo e inquietando a los habitantes-personas-contribuyentes-usuarios Vg., de la ciudad y de la provincia de Córdoba, ello cada vez que sus ajustes y actualizaciones tarifarias lucirían más “pro-Prestador” que -como debe ser-: “pro-Usuario”
Preconclusivamene, como nobles y cabales ciudadanos, pacíficamente con neutralidad política pero sin demora, debiéramos tomar conciencia y activación cooperativa sobre la insustituible función vital del recurso natural «agua potable»; reclamando simultáneamente del gobierno provincial, una inmediata reasignación ética y prioridad moral de partidas y subsidios cuestionables -o que podían y pueden esperarlo “todo”-, antes que restringir o caducar este imprescindible uso y consumo humano diario, simple y sencillamente para conservarnos vivos, mantenernos saludables … ¡y limpios!
Finalmente, como lúcidamente afirmara Umberto Eco, “Supimos muy bien cómo destruir países y ciudades, pueblos y civilizaciones, pero todavía no tenemos ideas precisas sobre cómo conciliar el bienestar colectivo y la prolongación de la vida; para todo lo cual el agua potable y el saneamiento, son vitalmente tan decisivos como insustituibles[1].-
Roberto Fermín Bertossi
Experto Coneau Cooperativismo
[1] «De la estupidez a la locura: Crónicas para el futuro que nos espera»; Lumen, 2016´




