Santo Tomás de Aquino, un Doctor que fue grande en todo
Santo Tomás de Aquino es Doctor de la Iglesia porque su conocimiento e inteligencia prodigiosa siguen iluminando a quien busca la verdad

anto Tomás de Aquino es un brillante y reconocido filósofo y teólogo medieval, Doctor de la Iglesia, patrón de los estudiantes y las universidades y escuelas católicas.
Una vida dedicada al estudio
Nació en el castillo de Roccaseca (Italia) el año 1225. Pasó la vida sumergido en libros, pero a la vez fue muy humano. De familia noble – fue hijo de los condes de Aquino – y formación exquisita, siendo un niño fue enviado a estudiar al famoso monasterio de Montecassino.
Permaneció allí hasta pasada la adolescencia. Pero a pesar de que su familia hizo todo lo que pudo por evitarlo, se hizo dominico: sí, un pobre fraile predicador itinerante.
Físicamente era un hombre alto y corpulento aunque solía mostrarse taciturno y silencioso. Por eso algunos le llamaban el «buey mudo». Tenía una mente prodigiosa y era conocido por su sencillez, su humildad y su bondad.
Docto Angélico
Escribió grandes libros que se han convertido en clásicos, entre ellos la Summa Theologica, que ha ayudado a muchas personas a creer en Dios con sus profundos argumentos a favor de su existencia.
También sus obras más poéticas siguen vigentes, como sus famosos himnos a la Eucaristía Adoro te Devote y Pange Lingua.
Millones han rezado a Dios y siguen haciéndolo con oraciones del llamado Doctor Angélico.
Y su sabiduría traspasa credos y fronteras.
Pero el 6 de diciembre de 1273, después de un éxtasis de los que le dejaban abstraído en ocasiones, dejó de escribir. ¿La razón? Él mismo la explicó así a un profesor y amigo suyo que le animaba a continuar:
«No puedo hacer más. Se me han revelado tales secretos que todo lo que he escrito hasta ahora parece que no vale para nada».
Acto de fe
Ya a punto de morir, pronunció este acto de fe:
«Si en este mundo hubiese algún conocimiento de este sacramento mas fuerte que el de la fe, deseo ahora usarlo en afirmar que creo firmemente y sé de cierto que Jesucristo, Dios Verdadero y Hombre Verdadero, Hijo de Dios e Hijo de la Virgen María está en este Sacramento…
Te recibo a Ti, el precio de mi redención, por cuyo amor he velado, estudiado y trabajado. A Ti he predicado, a Ti he enseñado. Nunca he dicho nada en Tu contra: si dije algo mal, es sólo culpa de mi ignorancia. Tampoco quiero ser obstinado en mis opiniones, así que someto todas ellas al juicio y enmienda de la Santa Iglesia Romana, en cuya obediencia ahora dejo esta vida».
Santo Tomás de Aquino murió en la abadía de Fossanova el 7 de marzo de 1274 cuando iba de camino al concilio de Lyon. El papa Juan XXII lo canonizó el 18 de julio de 1323 por Juan XXII.
Y San Pío V lo declaró Doctor de la Iglesia el 11 de abril de 1567.
El papa León XIII lo proclamó patrón de todas las universidades y escuelas católicas el 4 de agosto de 1880.-
Patricia Navas – publicado el 28/01/15 – actualizado el 27/01/26-Aleteia.org




