Arístides Calvani y la creación de la Escuela de Ciencias Sociales
Arístides Calvani fue el inspirador y el actor principal en la superación de varios de esos obstáculos en la Escuela de Ciencia Sociales, cuya apertura no era una iniciativa de las autoridades de la universidad, ni de los jesuitas y con un número de inicialmente inscritos que no garantizaba su auto sostenimiento

P. Luis Ugalde, sj:
Arístides Calvani fue un hombre de visión, y trabajó mucho para que la Doctrina Social de la Iglesia estuviera presente y activa en la construcción de la Venezuela democrática. Al comienzo de los años sesenta, cuando la democracia en Venezuela trataba de hacerse duradera, luego de la dictadura de Pérez Jiménez, Calvani fue el creador de la Escuela de Ciencias Sociales en la naciente Universidad Católica. La Escuela incluía tres carreras complementarias: Trabajo Social, Relaciones Industriales y Sociología. No era fácil introducir estas carreras, novedosas en el país, y había que vencer muchas dificultades para que pudieran nacer en una universidad privada, con un número suficiente de alumnos con apoyo para costear sus estudios.
La inédita y débil naciente Universidad Católica, además de la tarea académica de diseñar las carreras y buscar profesores, tenía que vencer la dificultad de que cada alumno o su familia financiara sus estudios. Arístides Calvani fue el inspirador y el actor principal en la superación de varios de esos obstáculos en la Escuela de Ciencia Sociales, cuya apertura no era una iniciativa de las autoridades de la universidad, ni de los jesuitas y con un número de inicialmente inscritos que no garantizaba su auto sostenimiento. Yo entré de estudiante de sociología a los tres años de haberse abierto la Escuela y en el ciclo básico común para Relaciones Industriales, Sociología y Trabajo Social éramos escasamente 30 estudiantes, número insuficiente para la consolidación de la Escuela con las tres menciones. Seguramente un buen porcentaje de esa treintena requería y tenía algún apoyo económico. Lograda la aprobación de la Escuela, Calvani tocó muchas puertas de empresas para conseguir apoyos económicos. Al comienzo él personalmente dio clases de Filosofía Social en el primer año del básico común. En 1963 yo fui alumno suyo en esta materia, aunque con mucha flexibilidad, pues venía con licenciatura en Filosofía y Letras en la Universidad Javeriana de Bogotá.
La Escuela tenía que formar mujeres (estas fueron mayoría ya desde aquellos primeros años), y hombres, conocedores y comprometidos con el país y su naciente democracia. De ahí el énfasis en las pasantías formativas en empresas industriales y también en el mundo rural.
Muy pronto se consolidó Relaciones Industriales como la carrera más demandada y también el predominio femenino en el alumnado.
Dadas las múltiples responsabilidades de Calvani, era imposible que pudiera dedicarse a esta naciente Escuela; ni siquiera podía mantenerse con regularidad en su materia de filosofía social. Pronto se logró una muy feliz alianza de Calvani con los jesuitas, especialmente con los del Centro Gumilla (Centro de Investigación y de Acción Social) de orientación y formación social. Se combinó la presencia fundacional de Arístides Calvani con la plena dedicación a la dirección de la Escuela del P. Alberto Micheo y luego del P. Rafael Baquedano, ambos muy competentes y cercanos a los estudiantes. Luego colaboraron en la docencia otros jesuitas como José Ignacio Arrieta, Mauro Barrenechea, José Ignacio Rey, así como Luis Ugalde y Mikel de Viana.
Con el tiempo Relaciones Industriales logró atraer un número creciente de alumnos y también creció la valoración por parte de las empresas que los empleaban. Así mismo los alumnos de sociología – muchos menos en número – fueron buscados por empresas públicas como FUNDACOMUN y otras. Su influencia fue creciente y muy valorada. Lamentablemente la carrera de Trabajo Social no tuvo suficientes alumnos y pronto terminó cerrándose.
Los alumnos y profesores de la Escuela de Ciencias Sociales se hicieron sentir en el conjunto de la universidad, y contribuyeron significativamente al debate universitario de la UCAB y en los cambios con perfil abierto y de compromiso social de la misma. Un ejemplo de esta incidencia vemos en la creación y consolidación del IESA (Instituto de Estudios Superiores de Administración); esta prestigiosa iniciativa empresarial e institución de educación de educación superior, desde su origen se nutrió de destacados hombres y mujeres provenientes de la Escuela de Ciencias Sociales de la UCAB, cuya visión social se remonta al gran sembrador Arístides Calvani.-




