Semana Santa: La Transfiguración propia como epicentro

«Y qué me importa que la rama bajo mis pies cruja, si tengo alas para volar» 

Canto del pájaro

 

Frank Bracho: 

 

Presentación

La Luz, en el cristianismo es imagen y metáfora clave para probar la presencia palpable de Dios -y en verdad lo es en toda la mayoría de las otras grandes tradiciones espirituales del mundo.   Y por eso es que, a la Luz -luz siempre refulgente y alumbradora; y no la de los bombillos o incluso la del sol -que van y vienen- se le equipara también con lo Divino en su máxima expresión: la Luz de la Palabra Divina, la Luz de la Fe, y la Luz de Dios mismo !  

Y de allí la expresión del Génesis «Hágase la Luz» a fin de significar el comienzo de la Vida en La Creación;  así como el  ardoroso frecuente ruego a Dios en los Salmos, de los creyentes, el cual dice: «No dejes nunca  de ser, Tu, Lámpara para mis pasos !«;…y el gozo de gran hallazgo que trasmite aquella  gran ‘Fiesta de Luz» del Monte Tabor que fue «la Transfiguración» ó la faz de  Cristo de ese entonces como pura refulgente Luz !…Tan agradable y gozosa que todos los privilegiados apóstoles allí presentes, así como los espíritus de los grandes profetas Moisés y Elías, vieron y sintieron especialmente que «Todo allí era muy bueno» (en reedición de la expresión de suma complacencia en aquella primigenia Creación de Dios, pura y coherente) !…Y por ello, los apóstoles querían quedarse allí por siempre ! Pero el mismo Jesús luego «los bajó a tierra» -a fin de «levantar de nuevo tienda y proseguir»;…porque todavía había mucho que hacer en «la reinstauración del Reino de Dios en la cotidianidad» -la misión principal a la cual él había venido !

Pero quedó la errónea impresión que lo de la Transfiguración fue algo sólo de aquella ocasión en Tabor …Cuando en verdad hubo también Transfiguración durante el bautizo de Jesús; en el Jordán; en lo del Cenáculo; durante la gloriosa resurección de Jesús ya vuelto Cristo; durante Su Ascensión al Cielo; etc ….Y en verdad, la Biblia toda es un gran canto a la Transfiguración de todos; para el reencuentro con el Reino de Dios y lo Divino Y en definitiva, algo que debería ser inherente a la cotidianidad de nuestras vidas (Los «cristianos ortodoxos» lo ven incluso más así que los mismos católicos: La Transfiguración debería ser cosa de todos los días, y mandato divino para todos !).

                                                                              Semana Santa y transfiguración propia.
  Y todo lo anterior, lo enfatizamos mucho acá, por el mismo tema de revisar lo que en definitiva  es lo más importante en la Semana Santa: El triunfo de la Luz sobre la oscuridad, y el triunfo de la Vida sobre la muerte !!….Que no -a pesar de toda la significación que ello tiene- lo de todo el padecimiento redentor de la pasión y muerte física o «externa» de Jesús….En verdad, lo clave fue más bien lo del gran logro trans-físico, meta-físico, o espiritual de Jesús !          …..Por lo cual, podría pensarse que «el día más importante de la Semana Santa no fue en verdad el Viernes de la crucifixión sino el  previo Jueves Santo»  !!…en el cual un gozoso y anhelante Jesús de refusionó -se transfiguró- plenamente con Dios y su Plan; se «auto-ofrendó», en su Corazón, a Dios (incluso más allá de todo el posterior consagrado pan u hostia)….Es a donde nos conduce la lógica de todo lo predicado en los evangelios -y en particular la célebre frase de Jesús en El Evangelio de Juan que dice: «Dios en última instancia no es sino Verdad y Espíritu !»                 ….Pero,  es que, además, en el versículo 684 del «Diario de conversaciones de santa Sor Faustina con Jesús de la Misericordia»; Texto hoy claramente considerado como del máximo genuino y fiel valor sagrado para toda la Iglesia (y en particular según lo señalado por los últimos -muy diversos- tres Papas);…hay en el mismo una invalorable narración de lo que realmente significó, en todo su alcance, lo que ocurrió aquel Jueves Santo !!
Por su enorme relevancia para lo antes dicho, lo reproducimos verbatim a continuación:  «La Hora Santa. Jueves. En aquella hora de plegaria Jesús me permitió entrar en el Cenáculo y estuve presente durante lo que sucedió allí. Sin embargo, lo que me conmovió más profundamente fue el momento antes de la consagración en que Jesús levantó  los ojos al cielo y entró en un misterioso coloquio con su Padre. Aquel momento lo conoceremos debidamente sólo en la eternidad. Sus ojos eran como dos llamas, el rostro resplandeciente, blanco como la nieve, todo su aspecto majestuoso, su alma llena de nostalgia…
 En el momento de la consagración descansó el amor saciado, el sacrificio completamente cumplido. Ahora se cumplirá solamente la ceremonia exterior de la muerte, la destrucción exterior, la esencia está en el Cenáculo ! En toda mi vida no tuve un conocimiento tan profundo de este misterio como en aquella hora de adoración. Oh, con qué ardor deseo que el mundo entero conozca este misterio insondable.»     ….Como se ve de la anterior preciosa narración, por gracia del mismo Jesús Sor Faustina  constató que «el Jueves Santo fue el día de la Semana Santa donde todo lo principal se fraguó y se selló !! -y por tanto el día más importante» !! …Y ocurrió desde lo más íntimo entre Jesús y el mismo Dios-Padre, hasta lo menos íntimo; desde lo más interno a lo más externo; desde lo más espiritual e intangible a lo más material o tangible !  (…incluyendo su posterior importante «tenida» con los discípulos en la cena pascual,  la prueba de Getsemaní, su todo luego  posterior cruel padecimiento y muerte,  y su gran gloriosa resurrección !)
Pero en definitiva, lo más grande, las precondiciones básicas esenciales,  el ADN clave;  de lo que ocurriría en la Semana Santa; allí se dieron !..en el Cenáculo  !!…  Todo lo cual nos deja con la gran enseñanza de que  -que la esencia de «la Semana Santa»  está en lo espiritual interno, y no en lo material externo; en la activa auto-ofrenda, total y gozosa, al Plan de Dios -a sabiendas, por nuestra Fe, que al final será siempre el más conveniente y trascendente !...
Y que a la Semana Santa -que debería ser en verdad de todo el año -y en todo tiempo- debemos verla más como co-actores comprometidos, que como meros sobrecogidos espectadores !
En suma, pues, verla y vivirla, e internalizarla,  como un gran ejemplo, referencia y guía para ponerla en práctica..
para encarnarla en nuestra vida cotidiana !
Y que Jesús, devenido en Cristo, en verdad nos vino, más que todo, como un «Maestro Interior»; y  como un ejemplo de Camino, para que lo imitemos o encarnemos en nuestra propia vida diaria;  y no para que lo veamos cómo una suceso meramente histórico quedado atrás en el tiempo o en alguna liturgia ocasional, o incluso en algún ritual sacramental demasiado rígido -y no a la altura del actual mundo, donde la Iglesia, más que nunca, quiere ‘llegarle a graves periferias» -donde su presencia institucional es menguada o escasa…y un mundo, donde la Iglesia ha de ser «bisagra» para un «activamente cooperativo y fraternal diálogo interreligioso interreligioso» !…tarea en la cual, por lo demás, los católicos -termino que significa «universal» !- deberían nadar como «pez en el agua» !
Sin desfallecer pues, y sin «auto-anularnos» o caer en «la desmovilización» en la que nos querría sumir el actual vano sistema de poder decadente …de tanta ‘borreguizacion materialista’ y del «divide, anula, y reinarás»….          Sino mas bien, «auto-ofrendándonos»; gozosamente,  ahelantemente,  confiadamente, y luminosa mente; como Jesús lo hizo en la intimidad de su Corazón en el Cenaculo !    
…..Para mostrar; con la sin par y resplandeciente Fuerza de ‘La Verdad y El Espíritu», que la Vida puede mas que la muerte; la Luz, mas que la oscuridad; y la Verdad, mas que la mentira o el error ! 
Gozosa, pues, Liberación Espiritual de Semana Santa !-y de siempre ! …para todos.
Amén !