Iglesia Venezolana

Obispos abordaron desafíos de la Iglesia en Venezuela para el trienio 2022-2025

El episcopado reitera sus votos por una negociación política “sobre y a partir de las enormes necesidades de la mayoría de la población”, a la vez que exhorta a fortalecer y promover una Iglesia en salida tendiendo siempre a la misión” en respuesta a los más desfavorecidos

 

Este viernes tuvo lugar la instalación de la CXVII Asamblea Ordinaria Plenaria del Episcopado Venezolano, con la presencia de los arzobispos y obispos de Venezuela en la Universidad Católica Andrés Bello, y la participación virtual de los directores del Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano e invitados especiales.

Arzobispos y obispos de Venezuela reunidos en su CXVII Asamblea Ordinaria Plenaria, que se extenderá hasta el 12 de enero | Fotos @CEVmedios

La asamblea comenzó con la misa oficiada por el obispo de San Cristóbal y primer vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, monseñor Mario Moronta, en la cual hizo referencia “al mensaje profético donde se anuncia la luz resplandeciente que ilumina al pueblo que caminaba en tinieblas; la estrella que guió a los reyes del oriente aparece como el signo de esa misma luz: es la presencia viva del Dios-con-nosotros”.

“En nuestra Nación, por las circunstancias que vivimos con la pandemia y la grave crisis que se está sufriendo, con sus riquezas y pobrezas, con lo que le es propio y la participación de todos los miembros del pueblo de Dios, la Iglesia también es luz para todos”, aseveró el obispo. “No podemos pensar que la Iglesia excluye a unos para atender a otros. Todos somos hermanos y una de las consecuencias de la misión de la Iglesia es hacerlo sentir”.

Por último manifestó que es necesario asumir “una tarea irrenunciable y urgente”, la cual describió como “la promoción, captación y formación de un nuevo liderazgo, para que orgánica y organizadamente sean capaces de conducir a la gente por sendas seguras de desarrollo, crecimiento y participación. En esto, el aporte de la Iglesia con sus mensajes y la doctrina social propia será una excelente manera de hacer sentir la luz de Cristo liberador”.

El presidente saliente…

José Luis Azuaje, arzobispo de Maracaibo y presidente de la CEV, hizo referencia al misterio que se celebra durante el tiempo de Navidad, “el gran hecho histórico del nacimiento del hijo de Dios”, que “con su amor nos ha mostrado el rostro misericordioso del padre, y la capacidad de entrega posible para un ser humano en favor de los necesitados” y “nos permite llamar a Dios ‘padre’, es decir, nos permite participar del misterio comunitario de Dios”.

Monseñor Azuaje reitera el llamado a un “proceso de auténtico diálogo y negociación sobre y a partir de las enormes necesidades y expectativas de la mayoría de la población”

Durante su alocución realizó una reseña de lo vivido durante el año 2021. Azuaje señaló los desafíos que propone la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, como parte de los retos pastorales para la Iglesia en Venezuela, así como la realización del Sínodo de la Sinodalidad, que describió como “un hecho constitutivo de la Iglesia”.

Azuaje señaló que la pandemia enfatizó la crisis ya existente en el país, ante lo que indicó que la Conferencia Episcopal Venezolana, en diferentes oportunidades, ha hecho “un llamado al conjunto nacional a un proceso de auténtico diálogo y negociación sobre y a partir de las enormes necesidades y expectativas de la mayoría de la población”, a la vez que exhortó al episcopado a “fortalecer y promover una Iglesia en salida tendiendo siempre a la misión” en respuesta a los más desfavorecidos, a partir de los 4 sueños que el papa Francisco expone en la Exhortación Apostólica Querida Amazonía; el sueño social por el bien común; el sueño cultural que involucre a todos sin exclusión; el sueño ecológico por el bienestar del entorno en el que se desarrolla la sociedad, y el sueño eclesial “buscando una Iglesia con rostro venezolano”, en la que el espíritu santo guíe y moldee según su deseo.

Por su parte, el encargado de negocios de la Nunciatura, monseñor Ignazio Ceffalia, destacó la importancia de la vivencia de la Sinodalidad para la vida de la Iglesia, pues “caminar juntos es lo que se espera para la Iglesia del tercer milenio”.

Ceffalia indicó que todos están convocados al Sínodo, indistintamente de su opción de vida como laicos o como consagrados. “La Sinodalidad es el resultado normal de una Iglesia en comunión cuyos inicios son la fraternidad”, puntualizó.

La culminación de la plenaria está prevista para el 12 de enero, día en que el episcopado presentará la acostumbrada Exhortación Pastoral con miras a los desafíos de la Iglesia en Venezuela.

(Con información de Prensa CEV)/Correo del Caroní

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