Cultura Católica

En caso de peligro, ¿dónde pueden guardarse las hostias consagradas?

El comienzo del año está marcado por una serie de profanaciones de iglesias

El comienzo del año está marcado por una serie de profanaciones de iglesias en Francia con, a veces, robos de hostias consagradas. ¿Sabías que «por una causa grave», el código de derecho canónico dispone que la santísima Eucaristía se conserve en otro lugar que no sea un sagrario? Explicaciones

 

La parroquia de Raincy tuvo que tomar, a comienzos de este mes de enero, una resolución rara pero prevista por el derecho canónico: dejar de mantener las hostias consagradas en el sagrario principal de su iglesia.

Esta decisión es la respuesta a una serie de profanaciones en la diócesis de Saint-Denis, que ha presentado una denuncia.

Durante la noche del domingo al lunes 10 de enero, las iglesias de Romainville y Bondy, vecina de Raincy, fueron objeto de allanamientos.

 

El mayor tesoro: la Eucaristía

La luz roja junto al sagrario es el signo habitual de que Jesús está verdaderamente presente en las hostias consagradas.

Por eso la Iglesia anima a los fieles a ir a rezar con Él. Así, el derecho canónico dispone:

“El sagrario en que se guarda la santísima Eucaristía se colocará en un lugar destacado de la iglesia u oratorio, visible, convenientemente decorado y apto para la oración».

artículo 938 §2

Sin embargo, precisamente porque el tesoro albergado en el tabernáculo no tiene precio, la Iglesia sigue siendo consciente del cuidado necesario para protegerlo.

El derecho canónico describe así toda una serie de disposiciones que deben respetarse para evitar que la Santísima Eucaristía sea profanada. Eso suele suceder más con los vasos sagrados que con las mismas hostias.

Por una causa grave

Guardar cuidadosamente la llave del tabernáculo, tener un tabernáculo sólido y fijo, bien cerrado y no transparente: estas son las instrucciones actuales para evitar cualquier riesgo de profanación.

Menos conocido, un párrafo del derecho canónico especifica:

“Por causa grave, la santísima Eucaristía puede guardarse en otro lugar seguro y decente, especialmente de noche».

artículo 938 §4

Sólo se invoca la noche como criterio de discernimiento, pero el sacerdote puede juzgar que otra razón «grave» debe llevar a tal decisión.

En este caso, las hostias consagradas suelen guardarse en una caja fuerte en la sacristía que suele albergar los objetos preciosos de la parroquia.

Como la mayoría de los cánones del derecho eclesiástico, esta disposición, hoy poco utilizada, al menos en Francia, es fruto de la historia.

Desde los Apóstoles, los cristianos se han enfrentado al vandalismo.

Recientemente, la Iglesia elevó así al rango de mártires a los monjes de Casamari, en Italia. En 1799, quisieron proteger el Cuerpo de Cristo del ataque de los soldados del Directorio: allí perdieron la existencia, allí ganaron la Vida.

Por Valdemar de Vaux

Aleteia Francés – publicado el 24/01/22

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