Iglesia Venezolana

Despertar la ternura en medio de una sociedad tan violenta: Cardenal Porras Cardozo en la Paradura del Niño Jesús

En La Floresta,Caracas

Marielena Mestas Pérez (*):

En horas de la tarde del sábado 29 entre cantos, niños representando ovejitas, flores, pastores y la Sagrada Familia, se llevó a cabo una bella tradición distintiva de los estados andinos venezolanos: la paradura del niño Jesús.

A las cuatro y treinta de la tarde estaban listos a la entrada de la residencia del cardenal Porras vecinos de La Floresta (varios portando cestas con imágenes del niñito Jesús), representantes de diversas congregaciones de religiosas, algunos párrocos de la arquidiócesis, el recién nombrado obispo auxiliar de Caracas Carlos Márquez, un alegre conjunto musical “Nuestra Señora del Rosario”, bajo la conducción del padre Enrique Yanes y público general.

Su Eminencia dirigió una afectuosa bienvenida a los presentes y habló del recorrido establecido y de la merienda que se ofrecería al finalizar el santo rosario y adoración aclarando que esto es algo típico de los Andes y que se obsequia al terminar la paradura es el bizcochuelo y una copita del llamado vino “pasita”. Aclaró que la paradura del palacio arzobispal de Mérida se lleva a cabo cada 2 de febrero y que es una tradición donde se obsequia vino ”del bueno”.

A continuación los jóvenes de la vicaría “Nuestra Señora de la Paz” ofrecieron una representación de los Reyes Magos y partió la paradura con el ángel, la estrella, los reyes, los cuatro padrinos que llevan al Niño acostado en un lienzo; la Sagrada Familia, el cardenal, miembros del clero presentes y acompañaban niños caracterizados de ovejitas, entre otros personajes, y el público congregado. Mientras, se escuchaban versos alusivos a Jesús niño: “Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto”.

Algunos vecinos colocaron sencillos altares con flores y la imagen del Niño Jesús para que el cardenal las bendijera al pasar el recorrido.

En medio del trayecto comentó el cardenal: “Estamos disfrutando de esta tradición tan bella y hermosa, que sobre todo nos haga valorar lo que es la niñez, pues hay que cuidar la vida desde que comienza, desde que nace, para que nazca con alegría, con ternura y con el cariño de los mayores”, expresó el dignatario a Jesús Manzanárez, periodista de la Vicaría de Medios de la arquidiócesis.

Al llegar la paradura a su destino, la sede de ABC-PRODEIN, procedieron los padrinos a “parar” al Niño Dios mientras se escuchaban aguinaldos y cantos de adoración. Acto seguido comenzó el rezo de los misterios gozosos del rosario con una variación interesante: Quien presidía recitaba: “Mi niño lindo, mi niño adorado” y los presentes respondían “ “En belén perdido, en el templo hallado”. O también esta fórmula: “Mi niño bendito, nacido en Belén” y se respondía: “Bendice a nuestra familia y a nosotros también”. En cuanto a las letanías también estaban dedicadas al Divino infante.

Ya para finalizar el cardenal elevó una plegaria al niño Jesús y culminó exponiendo que  “esta representación es una bellísima tradición que retoman lo que son  los autos sacramentales. Todas las tradiciones navideñas  en América Latina tienen el sabor de lo franciscano, pues san Francisco tuvo en torno al pesebre una manifestación muy bella y esta es una de tantas otras como son las posadas y otras existentes también desde México hasta la Patagonia y que es una herencia, fundamentalmente, de Andalucía y de Extremadura”.

Valoró que sobre todo  “sintamos ese sabor tan sabroso de poder participar con alegría en torno a esta chiquillería, en torno a estos niños, lo que debe despertar en nosotros la ternura en medio de una sociedad violenta, en medio de tantos anhelos que tenemos y que podamos así compartir con el canto, con el peregrinar, con estas  expresiones de nuestra fe y después con este sabroso compartir que se ha preparado”.

Culminó con esta pertinente reflexión: “Muchas cosas las podemos hacer poniendo cada uno nuestro granito de arena, no solo para la oración sino para el bien y servicio de todos”. Bendiciendo a los asistentes, dio paso a la bella y alegre parranda.

Que las palabras acertadas y necesarias palabras de Su Eminencia hagan eco en cada vida y que sirvan de compromiso para trabajan por una sociedad más humana y solidaria donde haya adecuados y frecuentes oportunidades para experimentar la ternura.-

(*) Prof. Marielena Mestas Pérez
Coordinación Programa ProgRes(A)2
 Ingeniería
(Programa de Respaldo al Avance Académico
)
Coordinadora de la Cátedra por la Paz
Fac. de Ingeniería. UCAB
Investigador Asociado. Centro de Investigación y Formación Humanística.
UCAB

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