Lecturas recomendadas

Caldera, La Lección Perenne

El libro de Rafael Tomás, recoge diversos textos escritos por él, acerca del pensamiento, rol de su padre en diferentes tópicos en la Venezuela contemporánea con ocasión del análisis que se hizo en su momento en el centenario de Caldera

Jesús Mazzei Alfonzo:

Con motivo de cumplirse el  martes 24 de enero, un nuevo aniversario del nacimiento de ese venezolano excepcional que fue el Dr. Rafael Caldera, deseo escribir sobre el último texto acerca de la figura del presidente Caldera, que ya se encuentra en circulación “La Lección Perenne de Rafael Caldera” escrito por Rafael Tomás Caldera Pietri. En efecto, lección significa, inteligencia de un texto según parecer de quien lo lee, lo interpreta o según instrucción o conjunto de los conocimientos teóricos o prácticos que de cada vez da a los discípulos el maestro de una ciencia, un arte oficio u habilidad y perene, continuo, incesante, que no tiene intermisión, caducidad, estas son las características que tiene el nuevo texto que nos ofrece el Dr. Rafael Tomás Caldera Pietri, distinguido intelectual y profesor titular jubilado de la Universidad Simón Bolívar y miembro de la Academia de la Lengua, acerca de su padre el eximio presidente Rafael Caldera en la “La Lección Perenne de Rafael Caldera” uno de los venezolanos más calificados e ilustre del siglo XX y con una auctoritas que no tiene ningún líder político hoy, y sin el cual no se puede conocer, analizar e interpretar el siglo XX venezolano.

Es importante resaltar que, el libro de Rafael Tomás, recoge diversos textos escritos por él, acerca del pensamiento, rol de su padre en diferentes tópicos en la Venezuela contemporánea con ocasión del análisis que se hizo en su momento en el centenario de Rafael Caldera (1916-2016), donde se tratan asuntos importantes y medulares de su pensamiento y acción política. Pues, bien se trata diversos temas como la justicia social, el desarrollo, la paz, el fondo ético de la política, el hombre de fe y el orador de la república.

Observamos que, el primer trabajo, es una visión general si se quiere en la actuación político a través de su parábola vital en el país, sus primeros años en política, sus primeros libros como el texto de Andrés Bello, que escribe a la temprana edad de 19 años, luego su participación el congreso de universitarios católico de todo el Continente etc. Caldera estudia esos años, las dos primeras encíclicas la Rerum Novarum, la Quadragesimo Anno, y la Divini Redemptoris, con lo que Caldera tiene su primera aproximación al pensamiento social de la iglesia, y en conjunto con la obra de Andrés Bello, completa y tiene una visión del mundo hispanoamericano en todos los órdenes del quehacer intelectual, sus inicios de participación política, en fin, este primer texto es una primera referencia importante sobre el Caldera de sus años de formación temprana.

El siguiente texto, nos presenta la circunstancia de la época de los pensadores teóricos y de los dirigentes políticos activos en la lucha fundamentada en principios activos y una clara convicción de sus ideas políticas, una de ellas, la justicia social, desarrollo y paz que la llevara a dos planos el nacional e internacional, este último donde plasmara una novísima idea de acción exterior en su primer gobierno de 1969-74. Aquí nacen también dos ideas fundamentales Estado de Derecho y Pluralismo, hoy ideas vacías de contenido en el país de hoy.

El tercer texto, es una síntesis interesante de como practicar la política, basada está en un fondo ético y de servicio. Un equilibrio entre el ideal y la praxis. Es restaurar el fondo ético de política, hoy de ayunas en el escenario político venezolano.

El otro texto, Hombre de fe, inquebrantable, rigurosa y de ella hará testimonio a lo largo de vida como cristiano no solo practicante, sino que lo llevará a la política como laico comprometido, como se puede constatar del texto del Dr. Caldera Pietri, que invito a leer.

El último texto, será dedicado al orador de la república, discurso dado con motivo de su discurso, del Dr. Rafael Tomás Caldera Pietri en su discurso de incorporación a la Academia de la Lengua. Deseo citar en ese sentido, transcribir las palabras que le transmitió mi maestro y exdiscípulo del Dr. Caldera, el Dr. Juan Carlos Rey, a la familia Caldera Pietri, con motivo del fallecimiento del Dr. Caldera el 24 de diciembre del año 2009, cito”…Me encuentro por unos días lejos de Caracas, lo cual me impide acompañarte, como son mis deseos, para manifestarte personalmente mi profundo pesar y mi afecto por el fallecimiento de ese gran venezolano que fue tu padre, y al que la mayoría de nuestros compatriotas hemos consideramos un maestro por su sabiduría, un modelo por su abnegada entrega al bien común y un ejemplo por las virtudes en su vida privada.

Además, de los muchos gratos y útiles enseñanzas que la larga trayectoria vital del Dr. Caldera me ha traído a la memoria, me ha conmovido profundamente, en estos momentos, la lectura-a la que he tenido acceso a través del Internet- de lo que la prensa ha llamado su “último mensaje”, dirigido a todos los venezolanos, pero sobre todo y con especial optimismo, a la juventud del país. Se trata de un mensaje que constituye una síntesis admirable y difícil de superar de los ideales que aspiramos a alcanzar por medio de una democracia que haga posible tanto la justicia como la libertad, con el corolario de ambas, que es la paz…”. Con las palabras del profesor Rey, que es un testimonio elocuente y digno de uno de sus discípulos a lo largo del paso que tuvo el Dr. Caldera en su alma mater: La UCV desde 1945 hasta el año 1968. Es un texto denso, el escrito por Rafael Tomas, que recomiendo su lectura al cabo de unos años de haberlo escrito.

De tal manera que, deseo culminar y hacer mías las palabras de mi querido amigo el Dr. Francisco Plaza, quién expresó en un artículo recientemente publicado lo siguiente… “Recordar las acciones y las palabras vivientes de los grandes actores de nuestra historia [e] Ilustrar la conciencia acerca de los valores y actitudes que constituyen la sustancia humana de la república” (p. 111) es el grave compromiso de quienes tienen responsabilidad de liderazgo, tanto en lo político y social, como en la vida intelectual y académica del país. Ello es así pues “el proceso de la vida social exige, para su conducción, la presencia de quienes, por sabiduría propia o aprendida, puedan recordar a los otros el bien, lo justo” (108).

La tiranía que nos gobierna se nutre de “palabras proferidas para encubrir el pensamiento [o] lanzadas al aire para destruir reputaciones y sembrar discordia”. Por ello, la reconstrucción de la patria requiere de “la palabra que convoca los corazones; que conforta el sentimiento colectivo y llama, una vez más, a la edificación del orden de la sociedad en la justicia y la paz” (pp. 114-115). Esta es la palabra que hemos de rescatar del legado de los causahabientes de nuestra tradición civil. Esta, su lección perenne. …”.

Y, además, como dice Francisco Plaza, …” Este libro es de un inmenso valor. En primer lugar, es un texto de referencia obligada para quien desee acercarse a la vida y el mensaje de Rafael Caldera. Como texto de filosofía política, además, ofrece a sus lectores—y pienso especialmente en los jóvenes—densas pero muy claras exposiciones acerca del sentido de la política, la esencia del bien común y la justicia, y la naturaleza de la vida social, entre otros temas fundamentales….” Gracias Rafael Tomás, por tan hermoso y denso texto, concreto texto, sobre la lección perenne de un gran venezolano como lo tu querido padre, el Dr. Rafael Caldera.-

jesusmazzei@gmail.com

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