El Papa

Papa Francisco, en la audiencia: «Pido que los rehenes sean liberados inmediatamente»

"Estoy muy preocupado por el asedio que viven los palestinos en Gaza"

«Sigo con dolor y aprensión todo lo que está sucediendo en Israel y Palestina, también por las personas heridas y fallecidas. Expreso mi cercanía a las personas que han visto convertirse un día de fiesta en un día de luto. Estoy muy preocupado por el asedio que viven los palestinos en Gaza. Ha habido muchas víctimas inocentes. El terrorismo y los extremismos no ayudan a alcanzar una solución al conflicto entre israelíes y palestinos»

 

Continuando con sus catequesis sobre el celo apostólico, Francisco glosó en la audiencia de este miércoles la figura de Josefina Bakhita, una santa sudanesa, lo que aprovechó también para pedir una vez más la paz para Sudán del Sur, «desgarrado por un terrible conflicto armado del que hoy se habla poco»

 

«El perdón la hizo mujer pacífica y pacificadora, mujer libre y liberadora. Su vida es realmente un milagro de Dios», prosiguió el Papa en su catequesis, subrayando que, «con su ejemplo, nos indica el camino para ser finalmente libres de nuestras esclavitudes y miedos. Nos ayuda a desenmascarar nuestras hipocresías y nuestros egoísmos, a superar resentimientos y conflictos»

 

Al igual que ya hiciera tras el rezo del ángelus el pasado domingo, 8 de octubre, el papa Francisco volvió a reclamar tras la audiencia de este miércoles el cese de la violencia en Tierra Santa tras el rebrote de las hostilidades el pasado sábado con una inédita e inesperada  ofensiva desde Gaza de la milicia de Hamás contra territorio israelí y que se ha convertido en una guerra abierta con una contundente respuesta de Israel. Cerca de 2.000 muertos y miles de heridos en ambos bandos han pagado ya las consecuencias.

«Sigo con dolor y aprensión todo lo que está sucediendo en Israel y Palestina, también por las personas heridas y fallecidas. Expreso mi cercanía a las personas que han visto convertirse un día de fiesta en un día de luto y pido que los rehenes sean liberados inmediatamente”. Estoy muy preocupado por el asedio que viven los palestinos en Gaza. Ha habido muchas víctimas inocentes», señaló el Papa.

«El terrorismo y los extremismos no ayudan a alcanzar una solución al conflicto entre israelíes y palestinos, alimenta el odio, la violencia, la venganza y solo causan sufrimiento a unos y a otros. Oriente Medio no tiene necesidad de guerra, sino de paz, de una paz construida sobre la justicia, el diálogo y el valor de la fraternidad», indicó Francisco antes de concluir la audiencia, palabras que acompañó con unos instantes de silencio. Igualmente, se acordó de la situación que está viviendo Afganistán por los efectos de los terremotos y volvió a pedir, como es habitual, no olvidarse de la «martirizada Ucrania».

Una peregrina escucha la catequesis del Papa en la audiencia general

Una peregrina escucha la catequesis del Papa en la audiencia general RD/Captura

Por otra parte, y continuando con sus catequesis sobre el celo apostólico, Francisco glosó en la audiencia de este miércoles la figura de Josefina Bakhita, una santa sudanesa, lo que aprovechó también para pedir una vez más la paz para Sudán del Sur, «desgarrado por un terrible conflicto armado del que hoy se habla poco».

Recordando la vida de esclavitud a la que estuvo sometida la santa desde muy niña, el Papa ha recordado la importancia de la compasión ¡»Es necesario compadecer!. Ciertamente, com-padecer significa padecer con las víctimas de tanta inhumanidad presente en el mundo, y también compadecer a quien comete errores e injusticias, no justificando, sino humanizando, a través del perdón abierto a dar siempre otra posibilidad, para abrir caminos de esperanza y permitir el cambio». En este sentido, aseguró el Papa, «podemos decir que la vida de santa Bakhita se ha convertido en una parábola existencial del perdón».

Fieles en la plaza de san Pedro para la audiencia general del Papa

Fieles en la plaza de san Pedro para la audiencia general del Papa RD/Captura

«El perdón la hizo mujer pacífica y pacificadora, mujer libre y liberadora. Su vida es realmente un milagro de Dios», prosiguió el Papa en su catequesis, subrayando que, «con su ejemplo, nos indica el camino para ser finalmente libres de nuestras esclavitudes y miedos. Nos ayuda a desenmascarar nuestras hipocresías y nuestros egoísmos, a superar resentimientos y conflictos».

«El perdón no quita nada, pero añade dignidad a la persona, hace apartar la mirada de uno mismo hacia los otros, para verlos igual de frágiles que nosotros, pero siempre hermanos y hermanas en el Señor. El perdón es fuente de un celo que se hace misericordia y llama a una santidad humilde y alegre, como la de santa Bakhita», concluyó Francisco.

Vista de la plaza de San Pedro en la audiencia

 José Lorenzo/RD

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