Opinión

Mujeres gigantes

Su legado queda en sus memorias recién escritas que es como decir un siglo de la historia contemporánea. Serán un faro de luz para las futuras generaciones.

 

Julio César Arreaza B. :

 

Alicia Álamo Bartolome sin duda alguna fue una mujer de su siglo, hija de su tiempo, curiosa de saber todas las cosas que hicieran fortalecer sus conocimientos y su conciencia católica y con la actitud y disposición de vivir una vida digna de ser vivida y con la alegría presente. Era apasionada, muy aguda y tenía intereses vitales como el teatro y el deporte, había que verla pendiente de los juegos de tenis y de baseball.

Definitivamente desde pequeña fue una persona de fe que supo cultivar y acrecentar a lo largo de su existencia y de ninguna manera fanática, completamente ajena al fanatismo. Inserta en el ambiente cultural deja una huella por su gestión exitosa y su promoción del teatro como actriz y dramaturga.

Durante 40 años abrió las puertas de su casa una tarde a la semana, para que sus amigos y a la vez sus alumnos se formaran y actualizaran en las diferentes áreas del saber, en particular la literatura, poesía, música e historia. Inolvidable, para mi, acudir todos los miércoles en la tarde al Ateneo de la Carlota como lo llamábamos, donde compartimos con un grupo de primera, por sus principios y valores y una vida decente que mostrar.

Alicia era cordial y a la vez muy firme en sus creencias y conducta, aunque por ser una intelectual de mente amplia, mantuvo amistad con gente disímil del mundo cultural y político.

Recuerdo una vez en el Chat de los atenienses se deslizó una opinión subjetiva sobre el Papa Francisco, bastó para que nos llamara a botón y dijo que no permitiría que en un Chat del Ateneo se hablara mal del Papa y que si eso sucedía otra vez lo cerraba.

Paulina Gamus, ministra de la cultura en 1986, me escogió para formar parte de la directiva de la Orquesta Filarmónica y allí me encontré con Alicia y otros distinguidos venezolanos. A partir de ese tiempo anudé una sólida amistad con esta mujer auténtica y honesta,  y nació por parte mía una sincera admiración y consecuencia que se mantendrá para siempre.

Su legado queda en sus memorias recién escritas que es como decir un siglo de la historia contemporánea. Serán un faro de luz para las futuras generaciones. Alicia supo darle sentido a su vida.-

Publicaciones relacionadas

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba