Lecturas recomendadas

Amor en la Verdad

Rafael María de Balbín:

La Encíclica Caritas in veritate del Papa Benedicto XVI, de 29 de junio de 2009 trata “sobre el desarrollo humano integral en la caridad y en la verdad”. Su temática es muy rica y actual, y tiene como tema de fondo el amor en la verdad y sus implicaciones en los diversos campos de la convivencia humana. Es decir, un amor que no es expresión de un mero sentimiento subjetivo sino una realidad basada en la naturaleza de las personas humanas y en su mutua relación en ámbito social.

Ahí se presenta  con fuerza el dinamismo que resulta del amor, que no puede sustituirse por otros factores: “El amor –«caritas»– es una fuerza extraordinaria, que mueve a las personas a comprometerse con valentía y generosidad en el campo de la justicia y de la paz. Es una fuerza que tiene su origen en Dios, Amor eterno y Verdad absoluta” (n.1). El amor y la verdad constituyen una vocación que Dios ha puesto en el corazón y en la mente de cada hombre. De este modo la caridad está en el centro de la doctrina social de la Iglesia. “Todas las responsabilidades y compromisos trazados por esta doctrina provienen de la caridad que, según la enseñanza de Jesús, es la síntesis de toda la Ley (cf. Mt 22,36-40). Ella da verdadera sustancia a la relación personal con Dios y con el prójimo; no es sólo el principio de las micro-relaciones, como en las amistades, la familia, el pequeño grupo, sino también de las macro-relaciones, como las relaciones sociales, económicas y políticas” (n. 2).

Sin embargo, la caridad tiene el peligro de ser, con frecuencia, mal entendida. De ahí la importancia  de no separarla de la verdad. “Se ha de buscar, encontrar y expresar la verdad en la «economía» de la caridad, pero, a su vez, se ha de entender, valorar y practicar la caridad a la luz de la verdad” (n. 2).

No cualquier contenido corresponde al auténtico amor, aquél que enaltece al hombre y le une con Dios y con sus semejantes: “Por esta estrecha relación con la verdad, se puede reconocer a la caridad como expresión auténtica de humanidad y como elemento de importancia fundamental en las relaciones humanas, también las de carácter público. Sólo en la verdad resplandece la caridad y puede ser vivida auténticamente. La verdad es luz que da sentido y valor a la caridad. Esta luz es simultáneamente la de la razón y la de la fe, por medio de la cual la inteligencia llega a la verdad natural y sobrenatural de la caridad, percibiendo su significado de entrega, acogida y comunión. Sin verdad, la caridad cae en mero sentimentalismo. El amor se convierte en un envoltorio vacío que se rellena arbitrariamente” (n. 3).

En un ambiente cultural relativista tiende a desvalorizarse el significado y el contenido de la caridad, reducida a poco más que un adorno para suavizar algunas asperezas. “En el contexto social y cultural actual, en el que está difundida la tendencia a relativizar lo verdadero, vivir la caridad en la verdad lleva a comprender que la adhesión a los valores del cristianismo no es sólo un elemento útil, sino indispensable para la construcción de una buena sociedad y un verdadero desarrollo humano integral”(n 4).

Es difícil que la caridad tenga todo su eficaz dinamismo si se relega al nivel de los meros sentimientos subjetivos, como una simple voluntad privada, valedera sólo en el plano de la conciencia individual. “Sin verdad, sin confianza y amor por lo verdadero, no hay conciencia y responsabilidad social, y la actuación social se deja a merced de intereses privados y de lógicas de poder, con efectos disgregadores sobre la sociedad, tanto más en una sociedad en vías de globalización, en momentos difíciles como los actuales” (n. 5).-

(rbalbin19@gmail.com)

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