Entrevistas

Raha Bahreini: «En cualquier momento estallarán protestas masivas en Irán»

Si el régimen iraní permite que las mujeres se quiten el velo, comenzaría el desmoronamiento de su autoridad. Por eso se ha intensificado la represión en la república islámica

Raha Bahreini es investigadora de Amnistía Internacional y se dedica a documentar la violación de derechos humanos en Irán. Está de paso por Madrid y recibe a ABC para hablar sobre la degradada condición de los derechos humanos; las detenciones arbitrariastorturas, ejecuciones, discriminación hacia las mujeres y el recrudecimiento de la represión.

—¿Cómo describe la situación actual en Irán?

—Es muy grave. Los iraníes luchan contra una intensa crisis económica y un clima de profunda represión política. Las autoridades han reforzado su control sobre el poder y reprimen a todas las voces que exigen cambios, políticos o económicos. Especialmente desde que sucedieron las protestas en 2022, desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini bajo custodia de la policía de la moral. Manifestaciones callejeras que fueron brutalmente reprimidas por las autoridades.

—Hay denuncias de detenciones arbitrarias, torturas y juicios injustos. ¿Quiénes son los perseguidos?

—Cada año, miles de personas son detenidas: defensores de derechos humanos, activistas, sindicalistas, periodistas, artistas, profesores y familiares de víctimas que buscan justicia. En 2022, durante y después de las protestas nacionales fueron arrestados más de 22.000 manifestantes, según cifras oficiales.

—¿Y qué pasó con esos 22.000 detenidos?

—Amnistía Internacional ha entrevistado a decenas de manifestantes que fueron detenidos y hemos documentado cómo fueron sometidos a torturas: palizas, descargas eléctricas, simulacros de ejecuciones, violaciones y otras formas de violencia sexual. Mediante estas agresiones, miles de ellos fueron forzados a dar confesiones falsas, que luego fueron utilizadas por el tribunal revolucionario iraní para condenarlos a prisión. Muchos fueron liberados bajo una suspensión de sentencia, que implica que, si vuelven a ser procesados por otro delito, tendrían que cumplir la nueva condena sumada a la anterior, y esa es una estrategia que las autoridades utilizan para obligar a la gente a censurarse.

—¿Cómo se manifiestan hoy?

—Las protestas de 2022 fueron el mayor desafío al sistema de la república islámica iraní, desde su establecimiento en 1979. Hoy, debido a la letal represión, la población no sale a las calles, sino que se manifiesta a través de las redes sociales.

—¿No los censuran en internet?

—Han intentado bloquear Twitter, Facebook, Instagram, YouTube y Telegram, pero a pesar de todos estos esfuerzos, los iraníes siguen utilizando estas tecnologías para evadir la censura. Instagram es extremadamente popular en Irán, y es la principal plataforma usada para difundir mensajes. También se consume la televisión satelital, medios de comunicación de habla persa que operan fuera del país y que sirven para llegar a millones de espectadores.

Raha Bahreini

Raha Bahreini TANIA SIEIRA

—¿Ya no hay protestas?

—No en términos de protesta política a nivel nacional. Hay algunas de sindicalistas que exigen un aumento salarial. Pero desde que las manifestaciones de 2022 fueron aplacadas, ha habido otras formas de resistencia que la gente ha tratado de ejercer, sobre todo contra el uso obligatorio del velo.

Una forma importante de oposición es la lucha diaria de las mujeres y las niñas contra las leyes discriminatorias y abusivas. Después de décadas de imponer el uso obligatorio de velo, las mujeres y niñas tienen la oportunidad de desafiar a las autoridades y quitarse por completo el pañuelo, y cientos de miles de mujeres ahora aparecen en espacios públicos sin él, a pesar de que esto supone un gran riesgo para su seguridad, su libertad y otros aspectos de sus vidas.

—¿Por qué es tan importante para las autoridades iraníes el velo? ¿Qué consecuencia enfrentan las que no lo utilizan?

—La imposición del velo es la manifestación extrema de discriminación y opresión sistémica contra las mujeres y las niñas en Irán. Las autoridades ven la obligatoriedad como una herramienta para afirmar su dominio y control sobre la sociedad. De hecho, han afirmado que, si permiten que las mujeres ignoren la obligatoriedad de llevar el velo, sería el comienzo de la pérdida de su dominio también en otros aspectos.

Desde abril de 2023, las autoridades han llevado a cabo proyectos para erosionar los derechos socioeconómicos de las mujeres que se negaban a usar el velo. Por ejemplo, no las dejan acceder al metro, hospitales o bancos si no visten utilizan el pañuelo. Es común ver carteles que indican que no se prestan servicios a mujeres sin velo.

También se le ha negado a varias el derecho de presentarse a exámenes universitarios o las han suspendido del colegio o suspendidos de sus empleos. Y cuando estás en edificios públicos, o cuando quieres ingresar al aeropuerto, te obligan a utilizar el pañuelo. De lo contrario, como mujer, no tienes derecho a acceder a ninguno de estos espacios y servicios públicos.

Lo que ha sucedido desde hace unas semanas es que las autoridades han intensificado su represión y la policía moral está de vuelta en las calles arrestando violentamente a mujeres, utilizando Tasers contra ellas, amenazándolas con prisión. Funcionarios de Inteligencia también están tomando fotografías de mujeres en lugares públicos. Y las mujeres que enfrentan juicios también han recibido castigos draconianos, han sido amenazadas con azotes, y hemos documentado algunos casos en los que han sido obligadas a limpiar edificios públicos, o a trabajar durante algún período en una morgue. Son castigos que imponen para humillar.

—¿A qué se debe esta escalada nueva ola de represión?

—En abril, debido a que las mujeres siguieron quitándose el velo, las autoridades se han sentido muy frustradas, y el líder supremo pronunció un discurso autorizando a la policía a intensificar los ataques. Quieren reafirmar su control y dominio sobre la sociedad, sabiendo que la mayoría de la población está en contra. Esta campaña recibe un nombre, ‘el proyecto de la luz’, y la policía de la moral son llamados ‘embajadores de la amabilidad’.

—A las protestas siguieron violencia, detenciones y muerte. ¿La consecuencia ha sido frustrante o alentadora?,

—Existe una mezcla de esperanza y desafío por un lado, y desesperación y desesperanza por el otro. El sentimiento positivo se debe al hecho que, después de décadas, la gente pudo desafiar al sistema político; hubo una sensación de unidad y poder sin precedentes. Pero mataron a cientos de manifestantes y comenzaron a imponer penas de muerte a otro gran número y surgió el miedo.

Hasta el momento, nueve personas han sido ejecutadas en relación con las protestas y las autoridades han utilizado esto como arma para paralizar a la sociedad. Y, a pesar de todo, está claro que habrá otra ronda de protestas masivas en el futuro próximo. No sabemos cuándo, pero solo falta otro detonante que las desencadene. Desde 2018 Irán se ha visto sacudida por sucesivas oleadas de protestas a nivel nacional y cada vez son más grandes y radicales en sus demandas.

—¿Existe la posibilidad de un cambio con un régimen tan bien asentado?

—Sobre la posibilidad de un cambio real, los manifestantes han dejado claro que quieren un sistema político diferente, que sea laico y respetuoso con sus derechos humanos. Sin velo obligatorio y sin discriminación sistémica contra mujeres y minorías. La determinación de un cambio existe, pero la represión del sistema es tan brutal que es muy difícil para la población ver logros.

Es posible que, por ahora, no oigas hablar de Irán en las noticias. Pero la situación interna es realmente frágil y se podría decir que el estado de ánimo general es de frustración, por lo que esperamos, como aquellos que siguen la situación de cerca, que en cualquier momento estallen nuevas protestas masivas en todo el país.

—¿Cómo funcionan las campañas de Amnistía Internacional? ¿Qué peso o capacidad de maniobra tienen para salvar la vida de un condenado a muerte?

—Amnistía Internacional trabaja en estrecha colaboración con organizaciones iraníes de derechos humanos fuera de Irán y defensores dentro del país e intentamos amplificar sus voces. Cuando hay personas que en riesgo inminente de ejecución o que se les niega atención médica en prisión u otro tipo de violaciones graves, movilizamos campañas internacionales y entregamos casos documentados a la ONU para ejercer presión. Durante la última década, hemos trabajado en un gran número de casos de personas que todavía eran niños cuando cometieron un delito y fueron condenados, y más de cien de estas ejecuciones juveniles fueron detenidas debido a la movilización en la que contribuimos directamente.

—¿Y qué papel tiene la comunidad internacional en todo esto?

—La mayor expectativa de los manifestantes supervivientes y familiares de las víctimas por parte de la comunidad internacional es denunciar las violaciones y ejercer presión diplomática y pública constante sobre las autoridades iraníes para que cesen sus ataques violentos.

Es crucial que los Estados, individual y colectivamente hagan declaraciones y convoquen a los embajadores iraníes cuando comiencen a abrir fuego contra los manifestantes. También es importante que utilicen todas las herramientas políticas que tienen para exigir que se detengan las ejecuciones de manifestantes. Es este nivel de presión política sostenida lo que en realidad puede obligar a las autoridades a desescalar. La gente mira hacia la comunidad internacional para encontrar caminos hacia la Justicia porque el sistema interno está completamente cerrado.-

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