He estado pensando…en eso que llamamos “soberanía”
En este caso una realidad que no puede ignorarse: que el gobierno cubano y el pueblo cubano no se identifican

P. Alberto Reyes Pías, desde Cuba:
He estado pensando en eso que llamamos “soberanía”
Estamos en un momento en el que las miradas del mundo se están volviendo hacia Cuba, entre otras cosas por la actuación de la administración norteamericana, que está concentrando esfuerzos para que se produzca un cambio de sistema político en la isla.
Ante esta situación, se han alzado voces oponiéndose a esta actitud, abogando por “el respeto de la soberanía” de la nación cubana.
Según el diccionario, “soberanía” significa “la independencia del estado para hacer sus leyes y controlar sus recursos sin la coerción de otros estados o naciones”.
Dicho así, da la impresión de que la advertencia tiene razón, y la tendría, si no existiera en este caso una realidad que no puede ignorarse: que el gobierno cubano y el pueblo cubano no se identifican.
Si el gobierno cubano defendiera los derechos del pueblo, si el gobierno cubano respondiera a un Estado de busca el bienestar de la gente, la actitud de la administración norteamericana sería un atentado en toda regla contra la soberanía cubana, pero este no es el caso.
El pueblo cubano es un pueblo secuestrado. Los cubanos somos rehenes de un gobierno totalitario, un gobierno al cual el pueblo no le importa, un gobierno cuyo único objetivo es mantenerse en el poder y absorber, desde un control absoluto, todo lo que pueda significar un beneficio personal.
Cuando se dice que “hay que respetar la soberanía cubana” lo que en realidad se está diciendo es que hay que dejar al gobierno cubano que siga oprimiendo impunemente al pueblo y que hay que dejar que lo siga tratando como a su finca personal, aunque el pueblo se hunda cada vez más en la miseria y en la falta de libertad, de esperanza y de horizontes.
Pedir que no se presione a la cúpula dirigente cubana bajo la bandera de la “soberanía” es ingenuidad, o hipocresía o complicidad, además de ser una injusticia contra un pueblo que no sólo se muere de miseria y necesidad sino que vive sin libertad y bajo la amenaza continua de una represión sin límites.
Sería como decir que atacar a Hitler era no respetar la soberanía de Alemania, o que la OTAN y las Naciones Unidas nunca debieron intervenir en la guerra de Bosnia, o que el Reino Unido y la ONU nunca debieron inmiscuirse en la guerra de Sierra Leona, o que las fuerzas regionales de la Comunidad Económica de Estados de Africa Occidental nunca debieron intervenir militarmente en las guerras civiles de Liberia, o que Australia nunca debió liderar las fuerzas multinacionales que pusieron fin a la violencia en Timor Oriental… ¿más ejemplos?
Cuba se muere, su pueblo se hunde, la gente sobrevive mientras anhela tener libertad y una vida digna. No aboguen por el respeto a una soberanía que no existe. Si es ingenuidad, despierten; si es hipocresía, tengan el decoro de decir la verdad o, al menos, de callarse; y si es complicidad, recuerden que el mal elegido, tarde o temprano, se vuelve contra ti.-



